07 de junio de 2020
07.06.2020
La Opinión de Murcia
Social

"En Murcia hay racismo institucional, los negros somos invisibles"

La indignación por la muerte de George Floyd bajo la rodilla de un policía en Estados Unidos llega a la Región de Murcia, especialmente a una comunidad africana que reclama un trato justo y digno

06.06.2020 | 19:07
"En Murcia hay racismo institucional, los negros somos invisibles"

«I can't breath» («No puedo respirar»), clamaba George Floyd durante un arresto en la ciudad de Mineápolis (Minesota, Estados Unidos). El agente de policía Derek Chauvin lo mantuvo durante más de ocho minutos tirado en el suelo ejerciendo presión sobre su cuello. Tres compañeros suyos se encargaron de movilizar mientras tanto el resto del cuerpo. En las grabaciones del momento se puede apreciar que Floyd no ejerció resistencia. Murió por asfixia, según la autopsia oficial ordenada por la familia. Desde el pasado 25 de mayo Estados Unidos vive sumido en el caos por las protestas que reclaman el fin del racismo en el país. La indignación ha traspasado fronteras y la comunidad africana de la Región de Murcia avisa: «No solo pasa en América».

El senegalés Mady Cisse es el presidente de la Federación de Asociaciones Africanas de Murcia (FAAM) y habla por los más de 15.000 africanos que hay en la Región –una cifra aproximada, ya que hay mucha población de manera ilegal–. Vienen sobre todo de Senegal, Nigeria y Mali, aunque también existen pequeñas comunidades de Costa de Marfil, Camerún, Burkina Faso y Guinea, entre otras. Como la gran mayoría de inmigrantes, llegan «buscando una oportunidad», que terminan encontrando en el campo, en un almacén, conduciendo un camión o como soldador. «No verás a un negro en una panadería», apunta Mady, quien denuncia la existencia de «racismo institucional» en la Región y en España.

«El sistema no permite que un africano se desarrolle como persona o como profesional, somos visibles en espacios públicos. Existe un imaginario en las cabezas de los blancos que les hace pensar que no sabemos nada, solo nos ven haciendo cola para regularizar nuestra situación». Mady, que es director de seguridad privada en una empresa en Cox (Alicante), recuerda que hace años a las personas de color no les dejaban ni entrar en las discotecas. «Ahora sí, porque somos nosotros los que estamos en la puerta». Por eso, para acabar con esta situación, cree necesario un sistema como el implantado en el Reino Unido, en donde las empresas, por ley, están obligadas a contratar a un cupo de personas de una minoría étnica.

Más allá del «racismo institucional», la comunidad africana también denuncia discriminación en otros ámbitos. «Estamos desarrollando la agricultura de España, el motor de la economía de la Región, sin embargo, no nos ven como personas, solo como mano de obra», denuncia Jacques Sidibe, un maliense al frente de Ivorien, el colectivo de sus compatriotas integrado en la FAAM. «También somos consumidores y contribuyentes», recuerda.

Jacques cree que "Murcia es el corazón del racismo en España", y lo dice porque precisamente es una región que se ha servido de los africanos como trabajadores en el campo «y luego vota a un partido como Vox». «Que vengan a recoger limones ahora todos aquellos que decían que les estábamos quitando el trabajo. A mí me da más miedo Vox y el racismo que el coronavirus». Mady está de acuerdo y lamenta que a muchos empresarios les «guste explotar a los que no tienen papeles».

En la Región de Murcia no es tan común ver episodios de abuso de poder como en Estados Unidos, pero eso no significa que no existan. Mady recuerda el caso de un senegalés residente en Murcia que fue encontrado muerto en Orihuela. «La última vez que se le vio fue teniendo problemas con policías allí en un mercado». Y como este, cada cierto tiempo aparecen en los medios sucesos parecidos. «Por no hablar de las veces que nos piden la documentación, no podemos estar parados en la calle o sospechan».

"No queremos que nuestros niños vivan en guetos"

La Federación de Asociaciones Africanas de Murcia (FAAM) trabaja por la inclusión de actividades africanas en la sociedad murciana para que los niños no pierdan sus costumbres y , al mismo tiempo, organiza otras para que los hijos de los africanos residentes» no vivan en guetos».

«Hay un abandono escolar elevado, así que facilitamos clases de apoyo porque nuestros hijos también pueden llegar a ser médicos o abogados», explica Mady Cisse, presidente de la FAAM.

Los guetos no solo están en la mente, sino que son físicos. «A los africanos nos impiden alquilar una vivienda en Juan Carlos I. Al vernos llegar, nos dicen: 'Espera, para ti tengo otro piso en el barrio del Carmen'». También se encuentran con barreras en los hospitales. La mujer de Jacques, que ha parido dos veces en la Arrixaca, nunca ha compartido habitación con una española.

Desde la federación han colaborado con la Comunidad y con algunos ayuntamientos como el de Murcia, donde se celebra el Día de África. Sin embargo, Mady lamenta que las subvenciones se hayan cortado por la gran cantidad de requisitos que les piden para acceder a las ayudas. «No podemos competir con Cáritas. Por ejemplo, ahora necesitamos hacer obras para adaptar nuestro local para minusválidos. No podemos hacer frente a ese gasto, pero sin el baño adaptado ya no tenemos acceso a la subvención».

La FAAM lucha por la plena inclusión de la comunidad negra y la igualidad de derechos con el resto de la población. "Solo así nuestros hijos tendrán una vida digna", defiende Mady.

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