Ya no será tan sencillo ingresar a una persona mayor en una residencia en la Región de Murcia. La Consejería de Mujer, Igualdad, LGTBI, Familias y Política Social ha aprobado un protocolo, con el beneplácito de la Consejería de Salud, que exigirá a aquellas personas que quieran internarse el resultado de una prueba PCR negativa. De este modo, la residencia podrá estar segura de que el coronavirus quede fuera de las instalaciones.

Asimismo, se obligará a los mayores que hagan previamente una cuarentena de 14 días en su domicilio antes de la fecha acordada para el ingreso y otra nueva cuarentena en su nueva habitación de la residencia. El usuario deberán firmar una declaración responsable en la que conste su conformidad con las condiciones del ingreso.

Durante la segunda fase de aislamiento, la "cuarentena preventiva", el usuario no tendrá relación con ningún otro residente ni compartirá espacios comunes. Para combatir la soledad, se intensificarán las comunicaciones de esta persona con sus familiares a través de videollamadas, así como de los profesionales del centro informando de la evolución y adaptación de éste a la residencia. Deberá comer en la habitación y, si esto no fuera posible y tuviera que hacerlo en el comedor, lo hará en el último turno y a ser posible en una mesa solo.

Cada centro planificará con el interesado y su familia el momento del ingreso, estableciendo día y franja horaria para facilitar su acogida en la residencia. Es el centro el que establecerá la ropa y enseres que debe traer la persona usuaria, que deberán ser llevados por la familia al menos 72 horas antes del ingreso con el propósito de que puedan ser desinfectados previamente. Una vez limpiados y desinfectados, se dispondrán en la habitación que ocupará el residente, un espacio que será limpiado en profundidad y desinfectado adecuadamente para su uso.

Las nuevas medidas que adoptarán las residencias son tan restrictivas que ni siquiera se permitirá a los familiares aportar medicación, comida, pañales, etc. El centro gestionará el abastecimiento de estos recursos y posteriormente se solicitará el abono del copago en caso necesario.

El día del ingreso

Sólo puede acompañar un familiar al usuario, el día del ingreso. Ambos deberán acudir al centro con mascarilla quirúrgica y deberán ir desprovistos, en la medida de lo posible, de anillos, collares, pendientes, relojes, bolso, etc. y sólo con la documentación necesaria.

En el momento del acceso al centro se higienizarán las manos del residente, se le pondrá bata desechable, protectores en los zapatos, mascarilla quirúrgica nueva y se le tomará la temperatura (antes de salir del domicilio, además, deberán haberse tomado la temperatura y, en caso de ser superior a 37,1º, tendrán que avisar al centro).

Los profesionales designados por el centro establecerán un punto de recogida intermedio entre el aparcamiento y la entrada al centro residencial. La familia no podrá acceder a las instalaciones de la residencia. El residente y profesional se dirigirán directamente a la habitación, pasando por una alfombra con lejía diluida para desinfectar las suelas de los zapatos.

Una vez en su nueva habitación, el usuario se duchará y se le pondrá ropa limpia previamente lavada en el centro. La ropa que porta al entrar en el centro se introducirá en una bolsa y se lavará a 60 grados.

Además, de manera inmediata se desinfectarán los enseres personales que porte el residente el día del ingreso como gafas, silla de ruedas, tablet, móvil, sistemas alternativos de comunicación, audífonos, ordenador portátil, pendientes, colgantes, pulseras, etc. con alcohol 96.

En este caso, el centro también requerirá una declaración responsable de que se han respetado las nuevas normas impuestas.

Nueva normalidad

Transcurrido este período de tiempo de cuarentena preventiva, si no presenta síntomas, el residente se incorporará a las rutinas y programas de actividades del centro, con las medidas organizativas de la fase de desconfinamiento interno de la residencia como el resto de personas usuarias.