23 de mayo de 2020
23.05.2020
La Opinión de Murcia
Desescalada

"La charla, el camarero... eso es un gozo, sin maldad alguna"

El paso a fase 2 pilla a los bares de pueblos pequeños por sorpresa y sume a los clientes en gran alegría

22.05.2020 | 23:59
Un bar de Macisvenda, pedanía de Abanilla, que pudo abrir ayer su interior.

«Lo que echaba de menos es que salir de trabajar y poderme tomar mi quinto de cerveza antes de llegar a mi casa. Porque yo agua no bebo, pero cerveza sí». Así se expresa Francisco José Fuentes, cliente de uno de los bares de la Región que este viernes ya podían ir abriendo sus salones, no solo la terraza.

«Estamos en una zona que somos poca gente, nos conocemos prácticamente todo el mundo, sabemos quiénes son, si ha tenido un nieto... qué miedo vas a tener con una persona que la conozco de toda la vida», se pregunta Fuentes.

«¿Miedo? Yo tengo una empresa de productos químicos, no he parado de trabajar en toda la pandemia. El miedo lo tengo cuando llego a mi casa, que me cambio en una habitación aparte que tengo fuera, que tengo una mujer y dos niñas y no quiero contagiar», subraya el hombre. «La charla, el camarero, quien te está sirviendo... eso es un gozo, sin maldad ninguna», considera.

En el restaurante El Paseo, en Campos del Río, Josefa Salas, dueña y cocinera, comenta que «la verdad es que como en la terraza se está tan bien, tampoco echan de menos estar dentro». «Pero mucha gente quiere su intimidad, en el salón», indica.

El anuncio de que puede abrir ya dentro les ha pillado por sorpresa, y lo tenían todo listo para que fuese el lunes. «Lo normal son unas 50 personas en el salón, meteremos unas 20, por seguridad», calcula la cocinera, que deja claro que «se limpió todo y se dejó todo apilado», ya que «para nada esperábamos que fuese para hoy, esperábamos el lunes». «Es una sorpresa, pero que yo pienso que no nos va a beneficiar», considera Josefa Salas, que destaca que en su pueblo «la gente tiene miedo».

«Pienso que son más gastos en limpieza, tenemos que sacar del ERTE a la gente que tenemos... al abrir ya salón y terraza, tienes que sacarlos, porque ya sola no se puede», manifiesta la mujer, a lo que añade que «como ha sido tan rápido, no nos ha pillado preparados» y «hay mucha incertidumbre, porque no sabemos si va a ser rentable o no».

Teresa Marco Marco es la dueña del bar Javi en Mascisvenda (Abanilla), el único que está abierto en el pueblo. «Hay un pub, pero de momento no ha abierto», especifica la mujer.

Marco Marco «pensaba que era una broma» lo de poder abrir ya el interior del establecimiento, donde «de momento podemos meter solo cuatro mesas».

Recuerda que sus paisanos «el primer día vinieron de cabeza todos, corriendo» a sentarse en la terraza. «La gente mayor es la que más miedo tiene», comenta la mujer, que se pregunta si «entonces no hace falta poner mamparas ni nada» para abrir ya dentro.

En Moratalla, los hosteleros no se percataron del BOE y siguieron con la misma dinámica de los últimos días. En el caso de la cafetería Paype, su responsable explicaba que no le había dado tiempo a tomar las medidas necesarias para abrir el interior de la cafetería» durante la jornada. En muchos restaurantes se podían ver los comedores desmontados.

En el caso de la pedanía de Inazares, uno de los núcleos diseminados más alejados de Moratalla, en el restaurante El Nogal comenzaba a funcionar el salón interior. Su propietario, Pruden Navarro, valoraba «poder ampliar el número de mesas, algo que es muy necesario después del parón que hemos tenido de casi dos meses». «Estamos teniendo reservas para los fines de semana de gente que quiere abandonar las grandes ciudades», cuenta desde el único bar de la localidad, por lo que los vecinos agradecen que abra.

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