Tanto en la vida profesional como personal, la tecnología juega un papel fundamental, siendo un facilitador que nos permite mejorar en todos los aspectos. Siempre debe de aportar valor, ya sea minimizando costes, optimizando procesos o generando nuevas oportunidades y desde un prisma basado en el uso seguro de la misma.

En la actualidad, toda esta tecnología ha invadido nuestras vidas y es solo el principio. El incremento en la capacidad de cómputo y la disponibilidad de poderosas herramientas de análisis de datos masivos, está suponiendo una fuerte revolución que cambiará la vida que hoy conocemos. Estamos asistiendo a un cambio de era: la era del dato está aquí y vamos a ser parte de ella.

La analítica de datos está permitiendo grandes avances en la personalización de los servicios ofrecidos a los consumidores. Las tecnologías de Big Data nos permiten obtener información enriquecida sobre hábitos de consumo, necesidades no cubiertas o tendencias que permitirán que nuestras empresas puedan ofrecer nuevos servicios o productos a medida.

Si bien, la gestión de estos datos debe hacerse siguiendo modelos éticos en el uso, almacenamiento, cesión y explotación por parte de las empresas; como ciudadanos debemos ser conscientes del valor de nuestros datos, estableciendo medidas para proteger nuestra privacidad.

Esta ingente cantidad de datos obtenidos de todas las personas, ciudades, comercios, etc, son el caldo de cultivo perfecto para el uso de soluciones de Inteligencia Artificial que nos permitirán detectar patrones o realizar simulaciones en diversas condiciones y en múltiples sectores, siendo el elemento diferenciador en el uso que se haga de ellos.

El potencial que estas tecnologías están teniendo en el mercado actual está en continuo crecimiento y deberá ser uno de los elementos vertebradores de la transformación de los negocios con soluciones que permitan simplificar las infraestructuras tecnológicas a través de la virtualización consiguiendo agilidad, flexibilidad y eficiencia a través del cloud computing.

Por supuesto, todas estas tecnologías aplicadas a los negocios deberán estar basadas en productos y desarrollos de calidad y seguridad certificada que limiten la exposición de la información, en cumplimiento de la ley vigente.

Por lo tanto, el papel de la ciberseguridad y de todos los profesionales de la informática es fundamental en este cambio. Cada día estamos más conectados, tanto a nivel particular como profesional, por lo que establecer mecanismos de seguridad que garanticen nuestra protección será obligatorio para evitar la pérdida de datos que comprometan nuestros negocios, nuestra economía o nuestra identidad.

En todas estas tecnologías está la labor de grandes profesionales de la informática, que trabajan y trabajarán por garantizar una evolución digital de nuestras vidas de forma segura y accesible para todos.