17 de mayo de 2020
17.05.2020
La Opinión de Murcia
Coronavirus

La frontera de la fase 0

Varios municipios de Granada y Albacete limítrofes con la Región apenas han tenido incidencia del coronavirus por ser zonas rurales pero, por contra, territorios como Hellín, Almansa o Caudete sí han registrado más contagios y fallecimientos

17.05.2020 | 04:00
María Angustias Ondoño, enfermera y vecina de Puebla de Don Fadrique, en el límite territorial entre Granada y Murcia.

Once de los 21 municipios de Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana que limitan con la Región de Murcia han permanecido en la fase cero de la desescalada desde el pasado lunes y hasta mañana. Por sus fronteras cruzan cada día miles de trabajadores, y algunos perciben la diferencia entre territorios: «Hay más vida en las calles, con los bares y comercios abiertos»

Alejados de las grandes urbes y de los focos territoriales con mayor incidencia del coronavirus en sus provincias y en España, once municipios de Granada y Albacete que limitan en sus fronteras con la Región de Murcia permanecen anclados todavía en la fase cero de la desescalada, al menos hasta mañana. 78.000 habitantes, casi la sexta parte de la población de la ciudad de Murcia, conviven con las medidas más restrictivas del confinamiento desde el pasado 14 de marzo, que se relajarán a partir de este lunes cuando ambas provincias pasen a la fase 1.

A doce kilómetros de Puebla de Don Fadrique, el único municipio granadino que limita con la Región, en concreto con Caravaca de la Cruz y Moratalla, María Angustias Ondoño, enfermera del servicio de Urgencias del centro de salud de Cehegín, posa para el fotógrafo en el límite territorial entre la Región y Andalucía. Esta semana solo ha tenido una guardia de 24 horas en su trabajo pero ha comprobado la diferencia de una fase a otra entre territorios: «Hay mucha vida en las calles con los comercios abiertos y las terrazas con clientes».

En su pueblo, en la Puebla, se ha registrado desde el inicio de la pandemia solo tres positivos por el virus SARS-CoV-2, pero Granada se quedó en la fase cero de la desescalada por la incidencia del coronavirus en determinadas áreas de salud de la provincia y por problemas con el control de movilidad, según justificó el Ministerio de Sanidad. El pasado viernes este departamento anunció que todas las provincias o áreas de salud de Andalucía, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana que permanecían en la fase cero desde hace una semana pasarán mañana al siguiente nivel del desconfinamiento. Respecto al límite con Andalucía, la Puebla solo registra tres casos y por las razones que expuso el Ministerio la provincia entera se quedó en la fase cero. Sin embargo, municipios de Almería (fase 1 desde el pasado 11 de mayo) limítrofes con la Región tienen peores datos de la pandemia. En Huércal-Overa se han contabilizado desde el inicio de la propagación del virus en España 25 casos y dos defunciones, en Pulpí siete positivos y ningún fallecido mientras que en Vélez-Rubio solo tres positivos pero un muerto, según datos de la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía.

Los datos globales reflejan que Granada es la segunda provincia andaluza con más casos confirmados (3.033) y 278 muertes, mientras que Almería tiene menos incidencia, con 695 contagiados y 50 fallecimientos.

El paso de una comunidad a otra está permitido por motivos laborales dentro del estado de alarma, algo que beneficia a trabajadores de la construcción que residen en la Puebla y de otros sectores como la agricultura o la ganadería. «En cuanto al sector comercial y turístico, la Puebla guarda una relación mucho más estrecha con la Región que con Granada capital por su cercanía. Muchas familias murcianas con segundas residencias aquí benefician a hosteleros y con todo cerrado lo están pasando mal».

En clave rural

Ocho de los once municipios de Granada y Albacete en fase cero que colindan con la Región tienen menos de 5.000 habitantes, por lo que su población puede disfrutar sin restricciones por franjas horarias de paseos o de actividades deportivas individuales al aire libre. «El ser un pueblo pequeño nos ha permitido tener una limitación no tan estricta», celebra María Angustias.

La clave rural juega un papel determinante en la incidencia del coronavirus en estos municipios. Las grandes áreas rústicas aisladas de las ciudades o de zonas de residencia acaban arrastrando las mismas medidas de confinamiento que los territorios con mayores focos de contagio. El norte y oeste de la Región colindan con territorios rurales, de complicado acceso por carretera en algunos casos y con una población escasa y diseminada en muchas zonas.

La Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha no ofrece datos de contagios por municipios, solo cifras globales por provincias. En el caso de Albacete, 3.764 personas se han contagiado por coronavirus y 77 de ellas permanecen hospitalizadas. En los municipios limítrofes con la Región, el hospital de Almansa dio de alta al último hospitalizado por coronavirus el pasado viernes, mientras que el complejo hospitalario de Hellín tiene a cuatro personas ingresadas en la Unidad de Cuidados Intensivos. Fuentes de la Consejería manchega señalan que las zonas más distantes con Madrid son las que menos incidencia del coronavirus han tenido, como es el caso de localidades como Nerpio, Letur o Socovos, que limitan con Moratalla, Caravaca o Calasparra.

Otros municipios como Hellín, Almansa o Caudete sí han tenido más contagios y fallecimientos. Pese a no haber datos oficiales por municipios, los contagios en estas localidades se cuentan por centenares, con especial incidencia en varias residencias de mayores. Hellín contabiliza más de una treintena de posibles fallecidos por la Covid-19 y Caudete diez muertos confirmados por coronavirus, según distintas fuentes municipales.

En la carretera y en el campo

Albacete mantiene un estrecho vínculo laboral en el sector agrícola con el Altiplano y con la Vega Alta y de sus principales núcleos de población salen muchos trabajadores de las empresas murcianas. Olga Rita Moreno, de 42 años, es una boliviana de Santa Cruz que reside en Hellín desde hace 15 años. Ha trabajado siempre como jornalera agrícola o en los almacenes hortofrutícolas de Cieza. Lleva tres lustros cruzando la frontera autonómica entre Castilla- La Mancha y Murcia para ir a trabajar y afirma, con rotundidad, que «jamás había experimentado una situación similar».

«Nos desplazamos en una furgoneta, cumpliendo las medidas sanitarias, pero el miedo entre nosotros al contagio es latente. Si alguien estornuda dentro del vehículo se percibe la tensión. Además, en varias ocasiones nos han parado las autoridades, en la autovía, para comprobar dónde íbamos y si llevábamos el certificado de la empresa para trabajar».

Asimismo, en el almacén donde desarrolla su actividad laboral ha experimentado grandes cambios. «Debemos desinfectarnos antes de entrar y al salir, incluso cuando acudimos al baño, y usar mascarillas y guantes. Es todo muy estricto para evitar contagios y lo cumplimos al pie de la letra».
En Cieza «el trasiego de personas es superior al de Hellín», que se encuentra en la fase cero.

Más al norte, en Yecla, esta ciudad siempre ha sido conocida como una confluencia de caminos. Las lindes de su término municipal terminan donde empiezan las provincias de Albacete y Alicante. Precisamente, la cercanía con varios municipios de esas provincias, y la potente industria del mueble de la ciudad del Altiplano, hacen que el trasiego de personas que van a trabajar a Yecla sea notable. Muchas de esas personas tienen sus hogares en territorios en fase cero, pero trabajan en un lugar en fase 1.

Lo mismo sucede para los yeclanos. Una multitud de vecinos de Yecla desempeñan su trabajo cada día fuera de la Región de Murcia. Es el caso de Fernando López, un transportista de madera que cada mañana inicia la ruta que le lleva por las provincias de Alicante y Valencia, deteniendo su camión en varios municipios para descargar la materia prima.

«Es bastante extraño cuando circulo por la provincia de Alicante, hay veces que no sé exactamente en qué fase está el sitio en el que paro», confiesa, «aunque siempre tomo las mismas precauciones sin importar el lugar en el que descargue». Este transportista hace unos días que se reincorporó al trabajo, y ha tenido que adoptar ciertas normas para evitar contagios: «solo yo puedo subir a mi camión, utilizo mi bolígrafo para firmar los albaranes y siempre con mascarilla, de hecho en algunos sitios te advierten de que sin mascarilla no se puede entrar».

11,8 km2 de territorio de Orihuela que separa Abanilla de la fase cero

Las áreas de salud de Elche-Crevillente y de Elche se han mantenido esta semana en la fase cero por sus cifras de contagios por coronavirus. La comarca de la Vega Baja alicantina entró por su parte el pasado lunes en la fase 1, tanto su área de salud de Orihuela como la de Torrevieja. En el caso del área de salud de Elche-Crevillente, el territorio alicantino en fase cero más cercano a la Región, tiene la segunda cifra de positivos más baja de toda la Comunidad Valenciana, 209 casos y 9 fallecidos.

Este territorio sanitario no consigue limitar con la Región por una estrecha franja municipal perteneciente al término de Orihuela que separa Abanilla de municipios como Hondón de los Frailes y Hondón de las Nieves, de la comarca del Vinalopó Medio.

Este tramo tiene una superficie aproximada de 11,8 kilómetros cuadrados y la vía principal que lo cruza es la carretera que une la pedanía abanillera de Macisvenda con el pueblo de Barbarroja (Orihuela) y Hondón de los Frailes. Desde Villena, pasando por Pinoso y así hasta Orihuela y Pilar de la Horadada, los municipios alicantinos limítrofes se han mantenido en la fase 1 esta semana.

Orihuela divide sus áreas de salud en dos y los habitantes de las localidades costeras del municipio tienen prohibido desplazarse al núcleo urbano. Antonio Navarro, vecino de San Pedro del Pinatar que trabaja en una empresa de almacenaje de materiales de construcción en Pilar de la Horadada (Alicante), señala que no tiene ningún problema en el paso de una comunidad a otra, e incluso su empresa atiende a clientes, como constructores, reformistas o particulares, de toda la provincia alicantina, de Murcia o de Valencia.

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