La vuelta a las aulas se deberá organizar y llevar a cabo lo antes posible para evitar un mayor impacto en la salud psicosocial de los menores. Los pediatras piden un regreso a las clases gradual, basado en los grupos de edad y en cuanto la situación epidemiológica de la epidemia lo permita. Señalan que la pandemia ha conllevado una falta de enseñanza masiva en los niños, pérdida de la actividad en los docentes y ha generado una desigualdad social en cuanto al aprendizaje. La Sociedad Española de Pediatría ha tomado partido con una serie de recomendaciones que lanza a las administraciones para proponer una reapertura de los colegios cuanto antes. En el caso de las guarderías y escuelas infantiles, el contacto físico es inevitable y la falta de autonomía de los pequeños genera una situación alta de riesgo de contagio. Motivo por el cual lleva a los pediatras aconsejan que estos centros no abran sus puertas, en la medida de lo posible, hasta que no haya un control total de la pandemia.

En el caso de la etapa de Primaria, los pediatras proponen una serie de medidas que ya puso encima de la mesa el Ministerio de Educación. La apertura de colegios deberá ser gradual y debe iniciarse con grupos reducidos de niños, para poder cumplir la normativa del distanciamiento social. «Puede ser recomendable en grupos de no más de 15 niños para las materias clave a esta edad en la educación primaria. Pudiendo organizarse dos turnos de clases en mañana y tarde, incluso días alternos durante la semana o turnos», señalan.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, se reunirá hoy con las comunidades autónomas de forma telemática para avanzar en la forma en la que se deberá terminar este curso escolar. Para la fase 2, a partir del 25 de mayo, está prevista la reapertura de los centros para los alumnos. Se trata de los de cuarto de la ESO, segundo de Bachillerato para preparar la EBAU, segundo de Formación Profesional y alumnos de Educación Especial. También los centros podrán impartir clases de refuerzo educativo.

En esta medida está de acuerdo el sindicato ANPE, que pide que el único alumnado que pueda reincorporarse sea el de los últimos cursos de las «enseñanzas conducentes a un título oficial, para recibir actividades de repaso, refuerzo y tutorización. Siempre que sea imposible realizarlas por medios telemáticos».

Para la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), la decisión de la vuelta al cole este curso debe ser «voluntaria», siempre beneficiando «a los alumnos más desfavorecidos o a aquellas familias con problemas para conciliar».

La Consejería de Educación, por su parte, mantiene la postura de no regresar a las aulas hasta septiembre y que únicamente accedan a ellas antes de terminar el curso los alumnos de segundo de Bachillerato que tengan que preparar las pruebas de acceso a la Universidad. Piden también un plan de conciliación para los más pequeños tras la vuelta de sus padres al trabajo presencial.