30 de abril de 2020
30.04.2020
La Opinión de Murcia
Especial Colegios Profesionales

Pedro Caballero: "No hay economía, ni prosperidad, ni ocio, ni felicidad, si falta la salud"

El Colegio de Odontólogos de la Región, presidido por Pedro Caballero, realza la labor de los dentistas durante la crisis del Covid-19, ya que este colectivo se ha comprometido a atender urgencias del ámbito bucodental que puedan surgir durante el estado de alarma

30.04.2020 | 09:20
Pedro Caballero, presidente del Colegio de Odontólogos de la Región.

­La nueva Junta de Gobierno del Colegio de Odontología ha respondido a las exigencias plantedas por la crisis sanitaria generada por el Covid-19, mostrando una enorme solidaridad en las momentos más complicados y viéndose obligada a aparcar interesantes proyectos de futuro para la salud bucodental de los murcianos.

La crisis sanitaria generada a nivel mundial por el Covid-19 pone de relieve la vital importancia de la labor sanitaria en la sociedad. ¿Cómo afrontan esta situación tan particular?
La crisis sanitaria hace replantearse la escala de valores en los países desarrollados que, creyéndonos libres de problemas sanitarios, hemos despertado súbitamente a una realidad distinta. Debemos volver a poner en valor la sanidad (pública y privada) y a los profesionales sanitarios.
Teniendo uno de los mejores sistemas sanitarios, con un ranking de profesionales en búsqueda de la excelencia, no todos los titulares que da la sanidad son positivos: nos hemos acostumbrado a oír hablar de escándalos y grandes estafas sanitarias, embaucadores y comerciantes de la salud han campado a sus anchas, y una de las últimas noticias en Murcia, antes de la crisis del Covid-19, fue una agresión multitudinaria a profesionales en la Arrixaca.
Hoy la gente reconoce su valor y sale a aplaudir a los balcones. No hay economía, ni prosperidad, ni ocio, ni felicidad, si falta la salud.

¿Cómo puede ayudar el Colegio de Dentistas a los profesionales que trabajan cada día en la lucha contra el virus?
Desde el primer momento el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos se puso a disposición de la Consejería de Salud para lo que fuera preciso. Hubo un momento en que corrió peligro el stock de protecciones (mascarillas, guantes, gafas protectoras...) para los profesionales que luchaban en la primera trinchera contra el virus. El Colegio amplificó la petición a todos los dentistas de la Región y coordinó, con la Consejería, la entrega y recogida. La solidaridad de los compañeros dio su fruto y, en 48 horas, se habían entregado decenas de miles de unidades.
Los dentistas, a pesar de tener las consultas detenidas y las clínicas totalmente paralizadas en su actividad (muchas han tenido que recurrir a ERTE para salvar los puestos de trabajo de los equipos), se comprometieron a atender las urgencias que, del ámbito bucodental pudieran surgir durante el estado de alarma. Se trataba de dar un servicio importante a los ciudadanos y evitar que esas consultas de emergencia se fueran a las puertas de urgencias de la pública, ya de por sí bastante saturadas.

Por otra parte, cabe reconocer la labor de nuestros colegiados, médicos estomatólogos y odontólogos, que trabajan en la sanidad pública y han colaborado activamente en el triaje y seguimiento de los enfermos del coronoravirus.

¿Están prestando algún servicio especial para ayudar a los colegiados en esta traumática situación?
En un primer momento la prioridad fue llevar material de protección a la primera línea. Tras eso, la preocupación de los compañeros venía desde el aspecto laboral. La mayoría somos autónomos y muchos, además, propietarios de pymes que peligraban en su estructura y en el mantenimiento de los puestos de trabajo al quedar sin actividad por un tiempo indefinido. Eso compromete la economía de miles de familias y empleos indirectos (proveedores, laboratorios de prótesis dental, contratas externas...).

Además, las formas y fondo de las sucesivas regulaciones del gobierno nos dejaban en un limbo legal (sin actividad factible, pero como servicios esenciales). Por tanto, los esfuerzos se centraron en trasladar a las Consejerías de Salud y de Empleo el criterio que siempre vimos claro: que nuestros ERTE obedecían a causa de fuerza mayor. Así, pudimos obtener la consonancia entre las dos administraciones.

Tras ese hito, vino la etapa de intentar localizar proveedores de protecciones para poder atender esas urgencias que pudieran surgir, labor complicada en un mercado que se ha convertido en una montaña rusa de disponibilidad y precios fluctuantes, con una creciente demanda mundial.

El Colegio está en contacto con los profesionales, recibiendo sus inquietudes y emitiendo comunicación trascendente de cada avance. Más de 20 circulares. Hemos editado vídeos y se realizan numerosas publicaciones en redes sociales, así como envío de centenares de mensajes en nuestra lista de difusión. También los servicios jurídicos de la institución han realizado una gran labor, evacuando decenas de consultas.

Antes de la crisis del Covid-19, ¿Cuáles consideran que habían sido sus logros más recientes?
Tras un año electoral tan intenso como el anterior, logramos que la salud bucodental de los murcianos entrara en la campaña de todos los partidos. Las reuniones de trabajo con las distintas fuerzas políticas dieron como resultado que se plasmaran nuestras ideas en varios de los programas electorales. También acercamos posturas con el gobierno regional, pero la crisis del Mer Menor y la irrupción del coronavirus han frenado su desarrollo. La irrupción del Covid-19 ha paralizado un proyecto ambicioso y pionero de prevención que queríamos abordar con la Consejería de Educación.

¿Qué pasos a seguir marcan ahora desde el Colegio de Dentistas para volver a construir un futuro prometedor a nivel de salud? ¿Cuál es la forma de avanzar hacia un futuro seguro?
En cuanto al ejercicio profesional va a haber un cambio profundo. Los tiempos invertidos en nuestros procesos asistenciales van a verse dilatados por la implementación de nuevos protocolos, más estrictos si cabe, en cuanto a desinfección y esterilización. Y no hay duda de que las clínicas dentales van a tener que invertir tiempo y recursos en nuevas maquinarias, productos, instrumental y protocolos de trabajo. De hecho, la mayoría de los dentistas están implicados de lleno en preparar esa vuelta de los pacientes a las consultas.

De esa forma podemos afirmar que las clínicas dentales serán centros seguros, donde estarán controlados todos los procedimientos que garanticen que no haya posibilidad de expansión de la pandemia y donde pacientes junto con profesionales y equipos se encuentren perfectamente protegidos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook