El alcalde de Lorca, Diego José Mateos, junto al vicealcalde, Francisco Morales, anunció un plan de reactivación social y económica municipal, acordado por PSOE y Ciudadanos con el apoyo de Izquierda Unida Verdes, para poner en marcha cuando finalice el estado de alarma y se garantice la seguridad sanitaria de todas las personas.

En este sentido, el primer edil manifestó que «vamos a constituir un órgano participativo de seguimiento de las medidas adoptadas en el que estén representados todos los grupos políticos con representación municipal, técnicos municipales y agentes sociales y económicos de la ciudad».

Como medida para paliar el desempleo, se solicitará a las administraciones nacional y autonómica la elaboración de un Plan especial de empleo público local, se reforzará la Oficina de Atención Ciudadana para incrementar el Servicio de Orientación y Asesoramiento de la Concejalía de Empleo y Desarrollo Local, así como los recursos de atención y seguimiento a las víctimas de la violencia de género.

Desde el punto de vista tributario se va a eximir del pago de las tasas de basura y abastecimiento de agua durante cuatro meses a comerciantes y hosteleros que se hayan visto obligados a cerrar sus empresas y se bonificará en un 95% el Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras.

Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Lorca, Fulgencio Gil, indicó que estas medidas «son una mala copia del 'Plan Lorca Responde', un plagio desnaturalizado y vaciado, que no ofrece ninguna solución real a los verdaderos problemas que tiene la gente, no es ni mucho menos lo que los lorquinos necesitan para hacer frente a la crisis social, económica y laboral que el coronavirus está provocando y tampoco ofrece la respuesta social necesaria para salir de la catástrofe».