Alrededor de 80 niños y niñas procedentes de los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia, no podrán venir este año a la Región de Murcia como consecuencia de la crisis sanitaria del coronavirus, según ha confirmado a esta redacción el presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui de Lorca, Antonio García Ros.

El número de niños que había previsto que llegaran a Lorca este año era de seis. El resto lo habrían hecho en distintos municipios de la Región de Murcia dentro del programa Vacaciones en paz, que se viene desarrollando desde hace varias décadas.

La decisión, según García Ros, ha sido tomada en los propios campos de refugiados donde, hasta el momento, no se han registrado casos de coronavirus, aunque es muy grande la preocupación que existe sobre la pandemia ya que carecen de muchas de las medidas sanitarias que son necesarias para combatirla. Temen que el contacto con las familias españolas pudieran contagiarles.

La asociación lorquina ha paralizado todos los trámites que había puesto en marcha para que los niños pudieran venir, un año más, algo que vienen haciendo desde finales de la década de los años 90 del siglo pasado.

Estaba previsto que los niños saharauis llegaran a la Región de Murcia a finales de junio con la intención de permanecer aquí durante los meses de julio y agosto evitando pasar en el desierto los meses de más calor soportando temperaturas de hasta 50 grados.

La Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui tiene preparado un cargamento de productos no perecederos y medicinas con destino a los campamentos de refugiados, además de tres vehículos, que hasta el momento no saben cuándo podrán enviarlo, como consecuencia también de la crisis sanitaria que nos afecta, según Antonio García Ros.

Por otra parte, la embajada de Bielorrusia en España, por los mismos motivos, ha paralizado los trámites de la visita que, alrededor de un centenar de niños bielorrusos, afectados por el accidente nuclear de Chernóbil, tenían previsto realizar a la Región de Murcia durante los meses de julio y agosto, según ha confirmado a esta redacción el presidente de la Asociación de Familias Solidarias con el Pueblo Bielorruso, Pedro Javier Guevara. De ellos, alrededor de 75 niños iban a venir hasta la comarca del Guadalentín y comarca del Almanzora, como ha ocurrido otros años.

La estancia de estos niños y niñas durante dos meses en una tierra de buen clima y una buena alimentación, supone que disminuya considerablemente la radioactividad que acumulan en sus cuerpos, según el presidente de la asociación lorquina. Dicha asociación trabaja durante todo el año organizando diversas actividades para que los niños puedan venir, contando también para ello con la aportación económica que hace el Ayuntamiento de Lorca.

Es muy posible que también se tenga que suspender el viaje, según fuentes de la asociación. En todo caso, parte de ellos, podrían venir en diciembre, con motivo de la Navidad, como otros años.