06 de abril de 2020
06.04.2020
La Opinión de Murcia
Coronavirus

La Arrixaca reorganiza los tratamientos oncológicos para proteger a los pacientes

El Hospital de Día establece un control de acceso, una zona aislada en la planta baja para quienes lleguen con síntomas gripales y un nuevo punto de farmacia

05.04.2020 | 19:54
La Arrixaca reorganiza los tratamientos oncológicos para proteger a los pacientes

El estado de alarma generado por el coronavirus ha dejado bajo mínimos la actividad sanitaria, reduciendo al máximo las intervenciones quirúrgicas, las consultas médicas y las visitas a Urgencias. Sin embargo, los casos urgentes o los pacientes considerados prioridad 1 no pueden esperar y sus tratamientos y operaciones. Deben seguir el ritmo marcado.

En este grupo tienen un peso muy destacado los pacientes oncológicos, quienes están recibiendo tratamiento y pasando sus revisiones con normalidad. Esta es una actividad que no se detiene pese al Covid, aunque los profesionales sanitarios se han visto obligados a extremar las medidas de seguridad para evitar el contagio y han tenido que reorganizar todo el trabajo.

En la Arrixaca, estos pacientes reciben sus tratamientos en el Hospital de Día, donde se ha establecido un control de acceso en el que se le toma la temperatura tanto a pacientes como a familiares antes de acceder y se les realizan una serie de preguntas para conocer si han tenido algún síntoma relacionado con el coronavirus.

Para aquellos pacientes que tienen algún síntoma o han estado en contacto con personas sospechosas de tener Covid-19 se ha habilitado una zona especial en la planta baja del Hospital de Día en la que se les administra el tratamiento, evitando que estos enfermos oncológicos se mezclen con el resto y reduciendo así el riesgo de contagio.

El jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Virgen de la Arrixaca, Jose Luis Alonso, explica a LA OPINIÓN que «éste es un servicio que no puede parar, es prioritario y hay que seguir atendiendo a los pacientes y dando los tratamientos», pero para ello «hemos buscando la mejor forma de hacerlo sin ponerles en riesgo y se ha reorganizado toda la actividad».

Además de los controles de acceso, el Servicio de Oncología ha decidido ampliar el horario del Hospital de Día hasta un total de 12 horas diarias, de esta forma pueden citar a los pacientes en una franja horario más amplia y evitan aglomeraciones, haciendo así que coincidan menos a la vez. También se han establecido circuitos para evitar el movimiento de enfermos oncológicos por todo el hospital y las analíticas se llevan a cabo ahora en los centros de salud para que no tengan que ir hasta el Hospital de Día, como se venía haciendo hasta ahora.

Otro cambio está relacionado con la recogida de fármacos para estos pacientes y que ahora se está haciendo en este mismo edificio, evitando que vayan hasta el Servicio de Farmacia Hospitalaria. Y en la misma zona de acceso del Hospital de Día se les da la medicación para el tratamiento que tienen que seguir en casa.

En estas instalaciones reciben tratamientos de quimioterapia, radioterapia, inmunoterapias y tratamientos de soporte entre 80 y 100 pacientes diarios, a los que hay que sumar otros cerca de 200 enfermos oncológicos que acuden a las consultas cada día.

Traslado al Maternal

Pero los cambios no se han dado sólo en el Hospital de Día sino que también han afectado a la hospitalización. El jefe de servicio señala que la planta de hospitalización de Oncología Médica que había en el Pabellón General de la Arrixaca se ha trasladado hasta el bloque del Materno-Infantil «con el objetivo de alejar a los pacientes oncológicos de la zona de ingreso de Covid, ya que tenemos que protegerlos al ser inmunodeprimidos».

«Se trata de una situación excepcional y existe el compromiso de todos los profesionales del servicio, quienes se han volcado para poder poner en práctica los cambios en un tiempo récord», afirma el doctor Alonso, quien aprovecha para agradecer a todo el equipo de Oncología «el enorme esfuerzo que están haciendo».

El jefe de servicio apunta a que «hay situaciones como un cribado, en las que retrasar esa prueba tres o cuatro semanas no tiene por qué tener consecuencias, sin embargo, los tratamientos no se pueden parar, ni los seguimientos, ni las operaciones oncológicas. La atención a pacientes oncológicos debe funcionar al cien por cien pese al coronavirus».

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