27 de marzo de 2020
27.03.2020
La Opinión de Murcia
Pandemia

Tres muertos más en la residencia Caser esta mañana: "Se están asfixiando dentro"

Los familiares de los internos denuncian que solo hay una auxiliar por planta a las que le han confiscado los teléfonos para que no comuniquen lo que ocurre

27.03.2020 | 13:55
Un vehículo de la funeraria entrando ayer en la residencia Caser.

La residencia Caser está viviendo sus días más oscuros. El número de residentes infectados por el coronavirus ronda la cincuentena, con más de veinte personas en estado crítico en la segunda planta. Ayer la funeraria retiraba dos cadáveres de las instalaciones, mientras que solo esta mañana ya eran tres los muertos dentro del centro de mayores, afirman los familiares de los internos, que acuden a la puerta de las instalaciones para demandar información. En esta ocasión, el personal del centro puso un furgón en la puerta para que no vieran cómo sacaban los féretros.

Las cifras oficiales, ofrecidas este viernes por el consejero de Salud, Manuel Villegas, contabilizan 5 muertos en residencias, 4 de ellos en Santo Ángel.

"Están cayendo como moscas", denuncia Loli García, hija de una residente de una de las plantas libres del contagio, la B-B. A pesar de que su madre, de 90 años, no oye bien, Encarnación Franco ha conseguido hablar con su hija por teléfono móvil y le ha contado que tan solo hay una auxiliar por planta. "Se están asfixiando dentro y no hay médicos, como dijo ayer Villegas", denuncia Loli, que añade que la falta de personal provoca que les den las comidas y la medicación a deshora. Loli lo tiene claro, si no la dejan llevarse a su madre, está dispuesta "a sacarla por la ventana".

En este sentido, desde la Comunidad han informado esta mañana que, si los residentes no presentan síntomas, podrán abandonar la residencia si sus familiares lo desean.

Las quejas no están relacionadas con la falta de profesionales sanitarios, sino que fuentes cercanas a Caser Residencial aseguran que "están bajo mínimos". El servicio de lavandería estaba infectado, por lo que ahora mismo no hay nadie que limpie la ropa, las toallas o las sábanas de los internos. Loli asegura que a su madre le está poniendo pañal porque ya no tiene ropa interior limpia que ponerse.

El "abandono" que denuncian los familiares llega a tal punto que no saber qué comerán los internos mañana, ya que tampoco hay nadie en la cocina.

Los trabajadores de Caser Residencial que no presentan síntomas siguen yendo a trabajar con la angustia de no saber si podrían estar infectando a los ancianos, a los que toman la temperatura varias veces al día. Sin embargo, algunos se van al poco de llegar por miedo o porque creen presentar síntomas. Para evitar que puedan comunicar su situación, la dirección del centro les confisca los móviles al entrar a trabajar

Fuentes de la Comunidad han informado a algunos familiares de que está en camino un equipo de profesionales de la Comunidad de Madrid para ayudar a la escasa plantilla de Caser que aún sigue en activo.

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