07 de marzo de 2020
07.03.2020
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Mujeres de ciencia, Margarita Salas dejó huella

Dos destacadas investigadoras del CEBAS, Verónica Truniger y Mª Fernanda Ortuño, relatan en sendas entrevistas sus experiencias junto a la doctora Salas, así como sus trayectorias científicas

07.03.2020 | 04:00
Mujeres de ciencia, Margarita Salas dejó huella

El Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS) homenajea este 8 de marzo a la científica, referente de la biología española y símbolo del acceso de la mujer a la ciencia.

"Las becas no permitían bajas por maternidad"
 

La científica Verónica Truniger, titular del CSIC en el departamento de Riego del CEBAS, señala que «la investigación nos lleva a descubrir los mecanismos moleculares de la vida»

P ¿Cómo surgió su vocación científica? 
R Desde pequeña me gustaban mucho los animales y las plantas, y las ciencias en general. En el instituto tuve un profesor de Biología que hacía experimentos muy interesantes con nosotros, y así se forjó mi decisión de estudiar Biología. 

P ¿Qué es lo que más le apasiona de su trabajo?
R La investigación nos lleva a descubrir y entender los mecanismos moleculares de la vida. Me encanta el trabajo en el laboratorio: diseñar y llevar a cabo experimentos que apoyen, o no, una hipótesis. Es un trabajo muy variado y nunca dejas de estudiar y aprender nuevas cosas.

P ¿Qué hitos destacaría dentro de su carrera investigadora?
R Hice mi tesis doctoral en microbiología. Como postdoctoral cambié a la biología molecular, estudiando en el laboratorio de Margarita Salas la polimerasa de un virus que infecta bacterias (bacteriófago phi29). Ahora sigo trabajando con virus, pero sus huéspedes son plantas. En principio siempre se ha tratado de investigación básica, pero como Margarita no se cansaba de repetir, la investigación básica es tan importante como la aplicada. Margarita decía: «Una investigación básica de calidad es fundamental para un posterior desarrollo, porque de ella saldrán resultados no previsibles a priori».

P ¿Cuál fue su experiencia con Margarita Salas?
R Yo empecé a trabajar en su grupo de investigación del Centro de Biología Molecular (CBM) de Madrid después de hacer la tesis doctoral en Constanza, Alemania. Estuve casi 10 años en su grupo. Margarita era una mujer correcta, muy trabajadora y, por tanto, exigente con la gente de su laboratorio. Ella decía que «la investigación es un compromiso al que hay que dedicarle el 100 % de tu esfuerzo». Pero a cambio, si ella veía que trabajabas bien, siempre encontraba la manera de financiarte. En esa época los investigadores no funcionarios casi solo podían mantenerse con becas (precarias). Éstas no permitían baja por maternidad. Yo pasé tres de mis cuatro embarazos/maternidades trabajando con Margarita y ella siempre fue generosa y me permitió la flexibilidad horaria que necesitaba.

P ¿Qué papel cree que representan mujeres científicas como la Doctora Salas? 
R La carrera de Margarita Salas, como la de otras científicas importantes, demuestra que las mujeres son igual de capaces que los hombres de ser buenas científicas.

P ¿Se ha enfrentado a algún problema en su carrera por el hecho de ser mujer?
R La verdad es que no soy consciente de haber sido tratada peor como científica por el hecho de ser mujer. Mi director de tesis doctoral nos preguntaba a las chicas becarias de su grupo que para qué hacíamos un doctorado si luego íbamos a acabar siendo amas de casa, pero lo decía en broma para pincharnos (¡eso sí, a los chicos nos les hacía esa pregunta!). Desgraciadamente, aunque ejerzamos nuestra profesión la mayoría de las mujeres acabamos cargando con más trabajo familiar que los hombres. El hecho que la investigación sea un trabajo que requiere tanto esfuerzo hace más difícil llegar a ser investigadora a una mujer con familia que a un hombre.

P ¿Cómo valoraría la presencia de investigadoras en el CSIC y, más concretamente, en el CEBAS?
R Según el Informe de Mujeres Investigadoras 2018, elaborado por la Comisión de Mujeres y Ciencia, a pesar de que el 50% de las tesis presentadas por el CSIC son realizadas por mujeres, su presencia disminuye en las etapas postdoctoral y posteriores. De los trabajadores del CEBAS casi la mitad somos mujeres, pero de los funcionarios somos solo alrededor del 40%.

P A su juicio, ¿qué retos hay pendientes para obtener una igualdad real en el acceso y promoción de las mujeres en la ciencia?
R Para conseguir la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres en todas las profesiones es necesario empezar por la educación. La sociedad tiene que ser consciente que la familia es tarea de los dos padres por igual. También creo que las mujeres somos más inseguras que ellos y a menudo damos un paso atrás ayudando al hombre a realizar su carrera en detrimento de la nuestra. Por tanto, actividades que fomenten que las chicas sean más seguras de sí mismas son importantes.

P Un consejo para las niñas que quieran ser científicas de mayores.
R Para niños y niñas yo les diría que es muy importante estudiar. Siempre será más fácil entrar en la carrera científica con buenas notas, ya que solo así se consiguen becas de investigación. Y también aprender inglés, ya que es la lengua en la que se publican los trabajos científicos a nivel internacional. Como decía Margarita, «ser un buen científico no es cuestión de género».

"Cuando tuve a mis hijos, sentí que mi carrera se frenaba"

La investigadora María Fernanda Ortuño,científica del CSIC titular en el departamento de Riego del CEBAS, subraya que compatibilizar la vida familiar y el trabajo requería "un esfuerzo extra"

P ¿Cómo surgió su vocación científica?
R Siempre me he sentido más inclinada hacia la rama de ciencias que de letras, así que cuando debí decantarme en BUP por una u otra no tuve dudas. Continué mis estudios universitarios en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos de Valencia. Sin embargo, aunque vivíamos muy de cerca la brillante carrera investigadora de Margarita Salas (prima de mi madre), por entonces no me planteaba dedicarme a la investigación. Fue al acabar la carrera cuando empecé con un contrato asociado a un proyecto de investigación en el departamento de Riego del CEBAS y el que me 'enganchó' a este mundo.

P ¿Qué hitos destacaría dentro de su carrera investigadora?
R El objetivo global de mi labor investigadora siempre se ha basado en la optimización del uso del agua en agrosistemas mediterráneos. En este sentido, uno de los hitos más destacables durante la primera etapa de mi carrera científica ha sido la programación de los riegos de precisión con indicadores de la planta en base a sensores como los dendrómetros en tronco, el flujo de savia o la termografía, en cítricos y frutales de importancia en la Región de Murcia. Podíamos decir que mediante estos sensores las plantas nos 'hablan' informándonos de su estado hídrico en tiempo real y de manera continua. Con este avance se ha llegado a ahorrar más del 30% del agua de riego en algunos casos, manteniendo una buena calidad de la cosecha.

P ¿Cuál fue su experiencia con Margarita Salas?
R Margarita Salas es mi tía, así que su carrera investigadora y todos sus premios y reconocimientos los hemos seguido siempre muy de cerca en la familia. Hemos tenido la suerte de poderla acompañar en varios actos honoríficos y premios, como el Premio Jaime I en Valencia, recibido de manos del rey Juan Carlos o cuando la invistieron como Doctora Honoris Causa en la Universidad de Murcia en 2003, siendo la primera mujer investida en esta universidad. Un momento muy especial con ella fue tenerla como presidenta del Tribunal de defensa de mi Tesis Doctoral.

P ¿Qué papel cree que representan mujeres científicas como la Dra. Salas? 
R En el caso de Margarita Salas, es un referente de la investigación en España y esto es esencial. Además de lo mucho que suponen sus investigaciones en el ámbito de la biología molecular, tanto Margarita como muchas otras científicas importantes son el espejo en el que se miran muchas personas para iniciar su carrera científica. Hace poco leí que el escaso interés de las chicas adolescentes por la ciencia estaba motivado por la escasa presencia de la mujer investigadora en los medios de comunicación.

P ¿Se ha enfrentado a algún problema en su carrera por el hecho de ser mujer?
R Soy consciente y conocedora de casos en los que la imagen femenina en el mundo laboral se sigue viendo débil e infravalorada. Sin embargo, en este sentido, en mi caso nunca me he sentido discriminada por el hecho de ser mujer durante mi carrera investigadora en mi grupo de trabajo. Considero que se me ha tratado de manera igual que a cualquiera de mis compañeros hombres. Los problemas vinieron a la hora de compatibilizar mi vida profesional y familiar cuando tuve a mis hijos. Aunque en el CEBAS siempre me han dado todas las facilidades posibles, sí que sentí cómo mi carrera se vio frenada y realizar cualquier trabajo requería un esfuerzo extra. Cuando aprobé la oposición de Científico Titular tenía dos niñas de 3 años y 18 meses y estaba embarazada de ocho meses de mi tercer hijo y, aunque conté con el apoyo de mi marido y mi familia, fueron meses de preparación muy complicados.

P ¿Cómo valoraría la presencia de investigadoras en el CSIC y, más concretamente, en el CEBAS?
R En el CEBAS, aunque la presencia de investigadoras sigue siendo inferior al de investigadores, creo que no es mucha la diferencia que los separa. Sin embargo, esta diferencia se agrava cuando avanzamos a niveles superiores de la carrera investigadora. Por el contrario, los puestos de gestión y vicedirección, están ocupados por mujeres, así como algunos de los puestos de jefe de grupo o departamento, como es el caso del departamento de Riego al que pertenezco.

P A su juicio, ¿qué retos hay pendientes para obtener una igualdad real en el acceso y promoción de las mujeres en la ciencia?
Existen muchos obstáculos asociados a las trayectorias investigadoras de las mujeres. Sin embargo, en mi opinión y sobre mi experiencia, aunque me da pena decirlo, la maternidad sigue suponiendo el principal motivo por el que sus carreras profesionales se ven penalizadas. En el caso de la carrera investigadora, la maternidad suele traducirse en un descenso de méritos en el currículum lo que, en el caso de acceso o promoción en la ciencia, conlleva a una evaluación en desventaja con otra persona que no haya pasado por lo mismo. Es cierto que en este sentido ya se han empezado a tomar medidas, sin embargo, creo que todavía faltan muchas políticas de paridad y de conciliación familiar.

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