21 de febrero de 2020
21.02.2020
Murcia

Investigan si los ancianos internos en una residencia de El Palmar son maltratados

Una forense se desplaza a las instalaciones del centro de mayores Obispo Javier Azagra y examina a tres personas de las que residen allí, por si presentan un estado de abandono, a raíz de una denuncia

21.02.2020 | 00:00
Intervención policial en una residencia privada del centro de Murcia en marzo del pasado año.

La Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional de Murcia está investigando un presunto maltrato a ancianos internos en una residencia de El Palmar, informan fuentes cercanas al caso.

Los agentes se desplazaron este jueves al centro, la residencia de mayores Obispo Javier Azagra, ubicado en la calle Lorca de la citada población y perteneciente al Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) de la Comunidad Autónoma. La investigación parte de una denuncia y la forense que se desplazó al lugar examinó a tres personas internas.

Desde la Consejería de Política Social aseguraron anoche a esta redacción que en aquel momento no tenían noticias de la investigación en curso, que culminó ayer con una inspección de las dependencias de la residencia. "El asunto está judicializado y no vamos a hacer ningún tipo de declaración. Simplemente, nos ponemos a disposición del Juzgado para lo que estime conveniente", declaró este viernes Antonio Sánchez Lorente, secretario general de la Consejería.

A raíz de las pesquisas realizadas con posterioridad, fuentes del departamento de Familia y Política Social indicaron que habían tenido conocimiento de que una forense realizó un reconocimiento en las habitaciones y aseguraron que los responsables de la residencia habían colaborado para facilitar la inspección.

Entre otras comprobaciones, la forense había hecho controles de los medicamentos que son administrados a los internos.

Habitualmente en casos así, son los internos quienes se desplazan a la sede del Instituto de Medicina Legal para ser reconocidas por los profesionales forenses, pero en esta ocasión se hizo así debido a la avanzada edad de estas personas, muchas de ellas con dolencias que les impiden moverse.

La residencia Obispo Javier Azagra, que está en funcionamiento desde hace diez años, tiene capacidad para unos 130 usuarios. Algunos sindicatos han criticado en los últimos años las dificultades del personal para atender al elevado número de residentes, dada su edad y su situación de dependencia.

Actuación en un centro privado

Por otra parte, el año pasado, Murcia fue escenario de otro caso de maltrato a ancianos en una residencia privada de la capital. La Policía Nacional arrestaba en marzo de 2019 a los responsables del ILE Senior Club, en la calle San Antonio de Murcia, tras una investigación iniciada cuando varios internos y sus familiares denunciaron haber sufrido trato vejatorio e intentos de estafa.

La Policía vio indicios para imputar al matrimonio que llevaba la residencia y a su hijo los delitos de estafa, apropiación indebida, lesiones, detención ilegal, intrusismo, coacciones y hasta organización criminal.

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