20 de febrero de 2020
20.02.2020
La Opinión de Murcia
Educación

La UMU no quiere el pin parental

El Claustro de la Universidad de Murcia rechaza por amplia mayoría el veto parental impuesto por López Miras y pedirá al Gobierno regional su eliminación

20.02.2020 | 04:00
La UMU no quiere el pin parental

Costó tres horas de debate entre los profesionales y estudiantes de la Universidad de Murcia, un giro en el objetivo de la reunión del Claustro y dos declaraciones fallidas, pero el fin último fue unánime entre los claustrales. La Universidad de Murcia aprobó ayer una declaración institucional propia en la que pedía de forma clara la eliminación del veto parental vigente en los centros escolares de la Región de Murcia. La institución aprobó también otros dos puntos en los que mostraba su apoyo a los docentes de la comunidad y a la educación en valores dentro de las aulas murcianas.

La sesión extraordinaria del Claustro celebrada ayer tarde en el Paraninfo del campus de La Merced fue copiosa en argumentos jurídicos, técnicos y éticos. Un total de 264 claustrales estaban llamados a formar parte de este acto, y finalmente votaron esta declaración 99 personas entre docentes, investigadores, personal de administración y servicios y estudiantes. Los resultados fueron 79 votos a favor, 18 en contra y dos en blanco.

De esta forma, el Claustro, órgano que representa a todo el personal y alumnos de la institución universitaria, instó ayer al Gobierno regional a la «eliminación de la autorización por parte de padres y madres de las actividades complementarias que han venido siendo denominadas como 'pin' o 'veto parental'». Estuvo de acuerdo también en mostrar su «apoyo al profesorado de la Región de Murcia, en su gran mayoría egresado por la Universidad de Murcia, así como su total convencimiento de que la formación que reciben en sus aulas es la adecuada y les permite el desempeño con acierto de su labor profesional», así como el apoyo también «a la educación en valores como parte irrenunciable de la formación integral de los estudiantes».

Hasta llegar a este punto los claustrales debatieron durante tres horas qué forma debía adoptar el apoyo del Claustro a la eliminación del veto parental. Este acto en un principio se organizó para aprobar una declaración institucional de adhesión al 'Manifiesto por la eliminación del pin parental en la Región de Murcia' elaborado por la Plataforma en la Defensa de la Educación Pública. La decisión de sumarse a este manifiesto no fue bien recibida por la mayoría de integrantes del Claustro ya que el documento era «partidista», estaba escrito de una forma «agresiva» y carecía de «fundamentos técnicos y jurídicos».

Estos argumentos echaron para atrás poco a poco la posibilidad de que la UMU se adhiriera al manifiesto suscrito por más de 220 organizaciones sociales y políticas y decidió marcar su propio rumbo. Propusieron una declaración institucional propia elaborada por los profesionales de la educación, en consenso, y que defendiera la labor que los propios docentes e investigadores de la UMU realizan en las aulas de centros escolares y que se «está viendo afectada por el veto parental».

La declaración final llegó de la mano del Consejo de Estudiantes de la Universidad de Murcia. Se optó por un texto corto y preciso en el que se pidiera de forma clara la eliminación de las instrucciones de la Consejería de Educación de comienzo de curso para colegios e institutos, y que aunara las aportaciones de los asistentes. El borrador final, y que más tarde corrigió brevemente a nivel técnico el decano de la Facultad de Educación, Antonio de Pro, fue sometido a votación tras ser rechazadas dos declaraciones previas propuestas al Claustro por el rector de la Universidad de Murcia, José Luján, y el exgerente de la UMU Francisco Pérez Guzmán.

El rector declaró a los medios que «hay que respetar el ámbito competencial de cada administración pública y juzgar concretas medidas normativas no deja de ser jugar en los límites de las relaciones institucionales. Por eso mi propuesta decía que no intentaba decirle a cada administración lo que tenía que hacer».

Esta decisión del Claustro de la UMU es un duro varapalo contra la instrucción del Gobierno regional, formado por PP y Cs, que obliga a los centros a pedir la autorización paterna para que los hijos puedan recibir formación curricular complementaria.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook