13 de febrero de 2020
13.02.2020
Medio ambiente

El calor adelanta la "invasión" de la procesionaria en la Región de Murcia

Las altas temperaturas de comienzos de año provocan una mayor infestación de estas orugas, que se expanden ya de forma "generalizada"

12.02.2020 | 19:29
Las procesionarias suelen aparecer en marzo con la llegada de la primavera.

«En cada pino hay un nido de procesionarias». Ya están en pleno auge y los expertos en tratamientos contra esta oruga auguran unas próximas semanas complicadas por las altas temperaturas para esta época del año. Si en 2019 fue el año que menos superficie estuvo afectada por esta plaga, en estas primeras semanas de 2020 se ha revertido la situación y está dejando una «plaga brutal» que incluso afecta a aquellos ejemplares de pinos que se suelen tratar todos los años y «acaban infestados», señalan estos expertos.

Las temperaturas altas que ha registrado la Región en los últimos 20 días, de hasta 25 grados esta misma semana, ha provocado que la plaga aparezca mucho antes cuando su aparición por lo general llega a partir de marzo, «con la primavera». Aunque la procesionaria no entiende de estaciones y sí de temperaturas, el calor ha provocado que las orugas eclosionen antes en el nido y comiencen a alimentarse del pino.

Este año «tenemos temperaturas superiores a 2019, y aunque los problemas son menores que en 2016 cuando se alcanzó un máximo de ataque, nos encontramos en el nivel 4 de alerta (en una escala donde el 1 es prácticamente nulo y el 5 muy importante), y con esta previsión de temperaturas favorables se prevé que para este fin de semana las orugas desciendan de los árboles para enterrarse en el suelo (necesitan de 20/25 grados de temperatura del suelo)», explican fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, que añaden que las zonas de monte con mayor incidencia ahora mismo de procesionarias son el parque regional El Valle y Carrascoy y las zonas rurales de la comarca del Altiplano, «aunque su extensión es generalizada».

Este apunte también lo mantienen los expertos en tratamientos contra estas orugas, que ya han notado desde hace más de 15 días un aumento de llamadas de clientes para tratar la procesionaria de sus pinos en fincas privadas o jardines de viviendas. «Cuanto más calor haga, más se van a alimentar y más se van a reproducir», apunta José Miguel Sarrias, director técnico de la empresa Sanidelia, quien subraya que estos clientes solían llamarles entre febrero y marzo y «no con un nivel tan alto de infestación como ahora».

Según datos de Sanimur, otra empresa dedicada al control de plagas en la Región, «cada mariposa hembra de procesionaria puede llegar a poner hasta 200 huevos en el árbol, y en cada ejemplar se pueden encontrar hasta 2.000 huevos».

El tratamiento más eficaz, señalan, es el químico porque actúa sobre las larvas cuando salen a comer, aunque también hay tratamientos como el uso de feromonas para el control de plagas, aunque es «más complejo y menos completo». Las trampas también son un remedio para frenar la proliferación de las procesionarias. Los técnicos colocan 'collarines' en los pinos para evitar que lleguen al suelo las procesionarias, aunque son materiales caros para las empresas de control de plagas. La Consejería por su parte lleva a cabo el corte de bolsones y posterior eliminación de estos o la colocación de trampas en los troncos para evitar el descenso de las orugas hasta el suelo.

«Los montes están llenos, las zonas de autovía también. Trabajamos en muchas urbanizaciones y aunque las zonas comunes están controladas por jardineros, las parcelas privadas están llenas», remarca Javier Rabadán, técnico en control de plagas y gerente de un vivero.

Rabadán señala que la aparición ahora de la procesionaria hará que no lleguen las plagas a los primeros meses de verano, ya que «tienen su proceso y en un par de meses desaparecerán hasta el año que viene».

En estas fechas completan sus mudas y, como paso previo a la metamorfosis o transformación en mariposa, se entierran en el suelo para crisalidar. «En esa procesión es cuando la gente la pisa o los perros se las comen y sueltan los pelos urticantes», remarca Medio Ambiente. Este departamento tiene tramitándose un expediente para actuaciones durante los próximos 4 años por valor de 1.170.000 euros para la realización de tratamientos contra la procesionaria (algunos nuevos en el ámbito terrestre).

Recomendaciones

Evitar el contacto con los pelos urticantes es lo más importante, sobre todo en el caso de los animales, ya que puede desencadenar reacciones cutáneas o dar problemas oculares, bronquiales e incluso anafilaxia severa. «La procesionaria puede provocarnos irritaciones en la piel, ojos y nariz. Los causantes de esto son los pelillos urticantes de los que estan recubiertas las orugas de la procesionaria. Estos pelillos van flotando y se dispersan con el viento», señala Sanimur.

De cara a los próximos meses, hay que tener especial atención a la hora de caminar por sendas forestales o carreteras que atraviesan pinadas, ya que las orugas formarán en fila hasta que comiencen a enterrarse. «Para los particulares que transitan por los montes con mascotas, mejor llevarlas en todo momento atadas para evitar la intoxicación de las mismas ya que pueden afectar por ahogamiento e incluso necrosis en la lengua», alerta la Consejería.

«En el control del tema siguen trabajando los técnicos del Servicio de Sanidad Vegetal y del Servicio de Salud de los Bosques», señala esta institución.

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