09 de febrero de 2020
09.02.2020
Entrevista
Medio ambiente
Arquitecto lorquino

Carlos Bastida Tudela: "El Mar Menor no necesita moratorias urbanísticas, es un error"

"La laguna no debe ser un arma política. La 'enfermedad' que padece puede estar asociada al modelo económico"

09.02.2020 | 04:00
Carlos Bastida Tudela

Bastida fue coordinador del Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial de la Provincia de Galápagos 2015 -2025. Ha ocupado el cargo en Ecuador de Subsecretario nacional de Gestión y Desarrollo Turístico, y ahora quiere aplicar sus conocimientos en el Mar Menor.

Las Islas Galápagos parecen haber encontrado un equilibrio entre el desarrollo urbanístico y turístico y la conservación del medio ambiente y su biodiversidad. Al menos es lo que defiende Carlos Andrés Bastida, promotor de un proyecto que ha revalorizado una territorio salvaje a mil kilómetros de Ecuador y del continente americano. El próximo lunes 10 de febrero, el arquitecto nacido en Lorca dará una conferencia en la sede del Colegio de Arquitectos de Murcia (a las 17.00 horas) sobre los entornos altamente vulnerables y cómo tratarlos.

P ¿Qué ha cambiado en las Islas Galápagos tras su paso por allí?
R Galápagos está regido por un consejo de Gobierno formado por siete ministros y una ministra que gestiona ese gabinete. Yo era personal del servicio de María Isabel Salvador Crespo, que era la ministra de Galápagos. Me encargué de gestionar la planificación estratégica y urbanística de las islas para los próximos 20 años. Realizamos un sistema metodológico coordinado con la Unión Europea, con Naciones Unidas, con Conservación Internacional y WWF en el cual pusimos encima de la mesa qué es lo que se tenía que hacer en Galápagos para que su conservación y desarrollo fueran absolutamente óptimos y tuviéramos 50 años de referencia internacional en planificación ambiental. Como arquitecto tuve que hacer las normas que regían cómo debían ser los hoteles y su construcción, pero tocamos todo, desde los asentamientos urbanos hasta la gestión de la industria.

P Galápagos es uno de los hábitats más protegidos del mundo. ¿Cómo se puede desarrollar allí un modelo turístico y urbano?
R Si bien es uno de los sitios con mayor integración del mundo entre especies animales y el ser humano, había varias problemáticas. Una es que todas las especies que entraban en un ecosistema protegido con una biodiversidad muy endémica genera una problemática real, porque el ser humano tiene que comer y las especies invasoras son mucho más competitivas que las especies endémicas, eso generaba una dependencia del continente. El modelo económico también era un problema porque había que atraer a más personas, y estas consumen agua potable, generan residuos, teníamos que ver cómo se realizaba la gestión de los desechos sólidos, de plástico y por otro lado la gestión de aguas grises. Intervinimos para hacer proyectos y conseguir recursos y vender que teníamos un proyecto sólido de desarrollo. Eso nos dio posibilidad de tener dinero del Banco Europeo, del banco de China, de WWF, hasta tal punto que nos sentamos con Bill Gates para que pusiera dinero.

P Naciones Unidas votó que se retirara a las Islas Galápagos de la lista de lugares Patrimonio de la Humanidad por las amenazas y abusos ambientales.
R Precisamente entramos porque la UNESCO quería retirar la categoría de Patrimonio de la Humanidad, entonces me nombraron coordinador para revisar su modelo urbano, desarrollo económico, en cómo tiene que ser los reglamentos ambientales, turísticos, de edificaciones y cómo tiene que ser el sistema energético. Era planificar esto de tal manera que la Unesco no quitara la catalogación. Teníamos un problema con la gestión del territorio pero al final no solo logramos que mantuviera esta categoría sino que concedieron una protección mayor y más subvenciones.

P ¿Hasta qué punto se puede extrapolar la nueva situación de Galápagos con el Mar Menor?
R El Mar Menor no puede seguir siendo un arma política, tenemos que sacarlo de la escena política y llevarlo a una escena mucho más técnica. Porque lo que necesitamos es estabilizar a un enfermo como el Mar Menor y hacer un diagnóstico fiable de su situación. La enfermedad que padece la laguna puede estar asociada al modelo económico porque a lo mejor tiene la mezcla entre turismo intensivo y agricultura que hace que un medio tan sensible como este no se pueda recuperar. Lo primero que hay que hacer es un análisis multisectorial y hacer proyectos de remediación ambiental que pueden costar como mucho tres millones de euros. Después de eso es planificar viendo cuáles son los fondos que llegan, ponerlo todo en un documento técnico, hacer que las políticas y los elementos necesarios se conviertan en un documento serio.

P ¿Qué opinión le merece aplicar una moratoria urbanística en el Mar Menor?
R En Galápagos hicimos una moratoria hotelera y no funcionó, logramos levantarla al final porque era inservible. Hagamos que ponen una moratoria urbanística en el Mar Menor, que no se puede construir, pero con las casas y el modelo económico que tiene ahora ya está deteriorado. Lo que tenemos que hacer es construir con una serie de características que ayuden a que no se siga deteriorando el Mar Menor pero no apliques una moratoria, sería un error. Haz que las licencias que tengas que dar sean mucho más restrictivas y que no tengan afectación al medio.

P Hablamos entonces de cambiar el modelo económico, turístico y de empleo del entorno del Mar Menor.
R Lo que está hecho no vas a poder cambiarlo pero lo que venga nuevo tiene que superar a lo que ya estaba hecho. Tienen que apostar a lo mejor e incluyendo obligaciones como la instalación de plantas de tratamiento o elementos de biodigestores para remediación ambiental, y todo funcionará mejor. Ahora mismo no hay un turismo, nadie quiere tener una casa delante de una laguna verde, perderá empleo la zona, si además de eso le quitas uno de sus incentivos económicos que son las licencias urbanísticas pues acabarás ahogando a la zona y no solucionarás el problema, sino que lo incentivas, no habrá sustento económico. En Galápagos pusimos una condición, si quieres construir, tienes que contratar en un 80% a ciudadanos de las mismas islas, porque necesitamos puestos de trabajo en Galápagos.

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