03 de febrero de 2020
03.02.2020
Agricultura

Calasparra espera más demanda de arroz si el delta del Ebro no se recupera de las inundaciones

Los arrozales catalanes quedaron inundados con agua de mar tras el temporal Gloria, lo que podría mermar su rendimiento y beneficiar a los agricultores del Noroeste, que esperan aumentar un 10% su producción este año

03.02.2020 | 04:00
Los arrozales de Calasparra ocupan una superficie aproximada de 1.500 hectáreas.

Tres mil hectáreas inundadas por agua de mar y un desastre medioambiental que amenaza a toda una producción de arroz. Los agricultores de los arrozales del delta del Ebro comienzan a temer por su cosecha de este año y de las siguientes por las consecuencias que ha tenido para la zona el temporal Gloria, que ha provocado que el mar haya entrado hasta 3 kilómetros tierra adentro.

La borrasca dejó hasta un metro y medio de agua en las distintas parcelas de cultivo de arroz y los arroceros ya dan por hecho que este año bajará la producción. Esta situación pone en alerta a los agricultores de los arrozales de Calasparra, que pueden ver cómo este 2020 la demanda de su producto aumente por el golpe recibido en forma de temporal a la Denominación de Origen Protegida del Delta del Ebro, una de las tres DOP de España junto a de Calasparra y de Valencia.

«Si ellos tienen menos producción, nos puede repercutir en mayor demanda de arroz», señala Sergio López, gerente de la Denominación de Origen. Aunque aún es pronto para determinar en qué condiciones comenzará la cosecha del arroz, que se iniciará a principios de mayo en ambas tierras, López adelanta que Valencia y Calasparra pueden salir beneficiadas de esta menor producción de arroz en el delta del Ebro y aumentar la demanda habitual que ya tienen cada año.

Precisamente este 2020 la DOP de Calasparra pretende aumentar un 10% su producción con respecto al año pasado: «Estamos en proceso de ampliar porque posibilidad la hay y tierras también. Queremos animar a los agricultores», explica López, que destaca que cada año se cultivan en torno a 500 hectáreas de arrozales en el municipio del Noroeste, aunque la DOP tiene aproximadamente 1.500, pero no todas se emplean por el sistema rotatorio de cultivos cada año.

El gerente de la DOP de Calasparra subraya que la demanda que pueden cubrir es muy pequeña debido a la extensión de los terrenos cultivados que se emplean en cada cosecha, pero que en el caso de que la producción baje en el delta del Ebro, «primero se vería beneficiada la DOP de Valencia, cuyos cultivos tienen 17.500 hectáreas, y luego nosotros».

«Ahora mismo no pueden tener previsión ni ellos mismos, pero aun así no podremos cubrir mucho esa demanda porque nuestra producción es muy pequeña, con 500 hectáreas, y daría para abastecer a nuestros clientes y aumentar un poco más», resalta el gerente.

El arroz de Calasparra se vende en un 30 y 40% a clientes internacionales y en un 60 y 70% a clientes nacionales. Las exportaciones llegan hasta Estados Unidos, pasando por muchos países europeos o Australia. En caso de aumentar la demanda en los arrozales murcianos, sería dentro del mercado nacional, porque tanto el stock que tengan de otros años los agricultores del delta del Ebro como lo que logren sacar de la producción de este año tendría como prioridad la venta al mercado internacional para no perder clientes.

Los arroceros de Tarragona deberán drenar el agua de mar que se acumula desde la pasada semana en sus parcelas por culpa de la borrasca Gloria. Cuando se sequen los terrenos será el momento en el que puedan valorar daños, ya que la salinidad que presente el suelo podrá complicar en mayor o menor medida el cultivo de arroz a partir de mayo.

La superficie oficial de la DOP de Calasparra es de 1.000 hectáreas, de las que, debido a la rotación con otros cultivos, se suelen sembrar anualmente entre 500 y 700 hectáreas.

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