03 de febrero de 2020
03.02.2020
Importante de agosto
Nadador de aguas abiertas

Alberto Martínez Murcia, un éxito sobresaliente en un deporte minoritario

Desde la piscina en la que nacía su carrera dio las gracias a un periódico "pionero" en dar a conocer su modalidad

03.02.2020 | 04:00
Diego García-Esteller Sánchez, de Caixabank, entrega el premio a la madre de Alberto, Ana María Murcia.

Que varios de los premiados en los Importantes 2019 por LA OPINIÓN estuvieran ausentes en la gala de entrega de los galardones por tener compromisos profesionales solo puede ser sinónimo de una cosa: su extraordinario talento y el hecho de que sus carreras están en lo más alto.
Es el caso de Alberto Martínez Murcia, quien desde la piscina «donde toda mi trayectoria deportiva comenzó» mandó un vídeo, equipado para lanzarse al agua o, en este caso, a 'lanzar' sus agradecimientos y sus disculpas por su ausencia en la gala: «Quería disculparme por no estar esta noche con vosotros, y quería agradecer a toda la familia, a mis amigos... en definitiva, a todas las personas que nos apoyan, que están ahí detrás dándonos un empujón», dijo el joven cartagenero, quien finalmente quiso expresar su agradecimiento a «este diario que ha sido pionero en dar a conocer mi deporte minoritario, la natación en aguas abiertas, y a mí, en este caso».

Para recoger el premio, que entregaba Diego García-Esteller Sánchez, director del Área de Negocio Murcia Capital en Caixabank, subió al escenario la madre de Alberto, Ana María Murcia. «En nombre de Alberto, gracias a este periódico con el que estamos tan contentos. No solamente por la entrevista en el mes de agosto de 2019, que Alberto ya había conseguido la plaza en las olimpiadas, sino por la portada de agosto de 2018, con una foto estupenda. Como madre, me sentí muy orgullosa», declaró, con una sonrisa.

Perfil

El cartagenero Alberto Martínez Murcia comenzó a nadar con cuatro años y compitió por primera vez sin tener la edad mínima exigida porque se equivocó al facilitar su edad de nacimiento. A los 20 ya se hizo con el décimo puesto en el Campeonato de Europa y, desde ahí, solo tocó crecer: ganó los Campeonatos de España y una medalla de bronce en la LEN Cup francesa, donde sacó el pasaporte para el Mundial de Corea del Sur.

Alberto, que desde hace dos temporadas entrena a diario junto a la campeona Mireia Belmonte, se ha convertido en una de las grandes realidades de la natación española. Con su octavo puesto en los Campeonatos del Mundo celebrados el verano de 2019, logró la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. «El principal objetivo es un diploma olímpico, estar entre los ocho mejores, pero tengo que aspirar a lo máximo», afirmó con ambición a esta Redacción en la entrevista por su premio 'Importante' de agosto.

El tozudo nadador que hizo de su sueño una realidad, por Margarita Cabezas Hurtado (Directora Técnica CN Marina Cartagena Ancora)

Que los sueños sean una realidad, no deja de ser una utopía para la mayoría de los soñadores. Pero a veces, ocurre. Con esto, quiero resaltar a un deportista que con su trabajo, constancia, calidad, ilusión y determinación hizo bueno el tan manido refrán. Alberto Martínez Murcia es un nadador cartagenero que, en una espectacular prueba el pasado mes de julio en el Mundial de Aguas Abiertas, y en la prueba olímpica de los 10 kilómetros celebrado en Gwangju (Corea del Sur), sorprendió al mundo de la natación, consiguiendo su pasaporte olímpico para los JJOO de Tokio 2020.
Solo se clasificaban de forma directa los diez primeros. Alberto fue octavo, siendo el primer español del deporte acuático FINA que conseguía el pasaporte olímpico y el primer nadador de la Región de Murcia que consigue su clasificación en una prueba individual. Al finalizar la prueba, quiso dedicar este éxito, y estas fueron sus palabras: «Gracias a todos los que me han apoyado en este largo viaje. Va por ellos». Creo que es justo recordar a quienes se lo dedicaba: a sus padres, a su club, a sus compañeros y a sus entrenadores del equipo nacional. Ese largo viaje al que se refería, lo pude compartir con él y con David, su entrenador en sus primeras brazadas. Estuvimos trabajando juntos casi ocho años, y lo cierto es que fue una experiencia muy bonita en su final, pero muy dura en su recorrido. Las dificultades para poder entrenar fueron una constante durante casi dos años. La tozudez de Alberto creo que ayudó mucho.
 
El director técnico de la RFEN, lo calificó sencillamente de «impresionante». Y no se equivocaba. Alberto es un nadador metódico, inteligente y preparado a conciencia, que estaba siempre entre los grandes en competiciones internacionales, pero necesitaba romper en la parte decisiva de la prueba. Y precisamente lo hizo en el mejor escenario posible, en el Mundial, y en la prueba olímpica. Quisiera finalizar como lo inicié, hablando de su sueño, y muestra de ello son las palabras de Alberto nada más finalizar la prueba: «Hay algo que nadie sabe, y es que llevo soñando con este momento durante tres años, visualizándolo todo: las boyas, la gente, todos los golpes. No sé como decirlo, pero ya había vivido esto antes de tirarme al agua. Solo tenía que pelearlo duro».
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