27 de enero de 2020
27.01.2020
Ciencia

Dos murcianos participan en el gran reactor nuclear ITER

La empresa OBUU TECH ha sido seleccionada por el consorcio internacional para la construcción en Marsella de este proyecto de investigación

26.01.2020 | 19:52
Jesús Pérez, Mihai Ricean, Armando Gutiérrez, Francisco Inglés, Mario Inglés y Sebastián Pinto.

Diseñará la maquinaria para ensamblar el escudo térmico.

OBUU TECH, la empresa creada por los hermanos de la Puebla de Cartagena Mario y Francisco Inglés y el madrileño de ascendencia murciana Nicolás Hornillos, ha sido seleccionada entre compañías de 35 países de todo el mundo para participar en la fabricación del reactor ITER, una gran instalación científica de fusión nuclear que está construyéndose en Marsella. El objetivo del experimento científico es «demostrar que se puede conseguir la fusión nuclear a gran escala y de forma continuada, lo que sentaría las bases para avanzar hacia un mundo en el que consumamos energía limpia, virtualmente ilimitada y segura», destacó.

El proyecto de investigación en ingeniería es el primero en el que participan EE UU, Rusia, China, India, Corea y la Unión Europea y constituye «el mayor experimento de la historia de confinamiento magnético del plasma», según explicó Francisco Inglés. «El ITER es un megaproyecto de experimentación científica y de ingeniería de fusión nuclear y es el más grande del mundo.

Para dar una idea de su importancia, señaló que el proyecto en el que van a participar tiene una envergadura comparable al acelerador de partículas, el gran anillo de 27 kilómetros de circunferencia construido en la frontera franco-suiza con el objetivo de explorar los límites de la Física de Partículas.

El ITER está actualmente en proceso de diseño, construcción y montaje y se encuentra en una zona del este de Francia, cercana a Marsella llamada Saint-Paul-Lez-Durance

La empresa constituida por los hermanos cartageneros y su socio madrileño se ha presentado al proyecto en consorcio con la compañía Sogeclair Aerospace y ha sido seleccionada para diseñar y fabricar «la maquinaria destinada a la fabricación y ensamblaje del escudo térmico del reactor tipo TOKAMAK».

Francisco Inglés destacó que el escudo térmico deberá ser capaz de soportar «las elevadas temperaturas que alcanza el plasma y la radiación en confinamiento magnético, porque si hubiera algún tipo de contacto los materiales no resistirían el calor. En un proyecto que ha comenzado oficialmente el 6 de enero y que acabará a finales de agosto de 2020».

OBUU TECH fue homologada para la selección compitiendo con empresas americanas, rusas, indias, coreanas y japonesas, para lograr contratos para el ITER Organization, cuyo objetivo es «demostrar que se puede conseguir la fusión nuclear a gran escala y de forma continuada».

Añadió que este gran proyecto de investigación representa una gran revolución científica, dado que «sentaría las bases para avanzar hacia un mundo en el que consumamos energía limpia, virtualmente ilimitada y segura».

A la fase de precalificación se presentaron empresas de los 35 países. «No sabemos contra cuántos competimos porque era secreto, pero sólo se precalificaron 14. Y contra esas otras 13 empresas iremos compitiendo por cada uno de los proyectos que salgan a concurso, siempre y cuando caigan dentro de una de las dos categorías para las que estamos precalificados», avanzó Francisco Inglés.

Tres ingenieros que crearon una startup hace apenas cinco años

OBUU TECH es una startup fundada en 2015 por los murcianos Mario y Francisco Inglés y el madrileño Nicolás Hornillos, que también se considera en parte murciano porque tiene familia en Cabo de Palos. Mario es ingeniero de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid, Francisco es ingeniero Aeronáutico por la misma universidad y Nicolás es Ingeniero Aeroespacial por la Kingston University of London. Antes de ser seleccionados para participar en el proyecto ITER se hicieron especialmente conocidos por STOCKWATCH, «un software de Inteligencia logística para mantenimiento de maquinaria compleja, como aviones, trenes, barcos, generadores eólicos y sistemas de defensa, entre otros». Su utilización permite reducir la inversión en inventario en torno al 20% y a la vez aumentar la disponibilidad técnica de la flota, reduciendo el riesgo de escasez de material por debajo del 0,5%. La empresa pasó por la incubadora de la Agencia Espacial Europea, en el ESA-BIC Madrid Región, y estuvo financiada por el CDTI.

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