25 de enero de 2020
25.01.2020
Recursos hídricos

Los regantes temen perder unos 80 hm3 con el aumento del caudal ecológico del Tajo

La revisión de los planes de cuenca ha arrancado este viernes con la publicación de los objetivos previstos por Transición Ecológica para el periodo 2021-2027

25.01.2020 | 00:38

El Scrats ha constituido un equipo jurídico y se prepara para emprender una batalla legal que amortigüe el impacto de la reforma.

Los regantes del Trasvase calculan que el aumento de los caudales ecológicos del Tajo propuestos para el nuevo plan de cuenca puede suponer una pérdida de unos de 80 hectómetros cúbicos anuales y se preparan para emprender la batalla jurídica. Este recorte equivale a los caudales que podría recibir la cuenca del Segura en cuatro meses con una situación semejante a la que existe en este momento.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha puesto en marcha este viernes la revisión de los planes hidrológicos del Tajo y del Segura, con la publicación del llamado Esquema de Temas Importantes de ambas cuencas para el periodo 2021-2027, los documentos que recogen los objetivos a cumplir durante los próximos siete años. Los usurarios y las instituciones públicas disconformes con las pautas establecidas por Madrid tienen un plazo de seis meses para alegar.

El aumento de los caudales ecológicos del Tajo era una de las mayores preocupaciones de los regantes, dado en Castilla-La Mancha había pretensiones de aprovechar la revisión de los planes de cuenca para establecer un incremento, que en algunos casos llegaba a triplicar incluso los volúmenes circulantes por el cauce en estos momentos.

Según los primeros cálculos realizados por el Sindicato Central de Regantes tras la publicación del documento que servirá de base para revisar el Plan Hidrológico del Tajo, el incremento propuesto elevaría en algo más de un 20% los caudales asignados para todos usos del Tajo, que alcanzan los 365 hectómetros cúbicos.

El presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (Scrats), Lucas Jiménez, apuntó este viernes que, de acuerdo con los datos recogidos en el documento publicado por el Ministerio, el incremento del caudal ecológico puede suponer una merma de unos 80 hectómetros cúbicos.

Lucas Jiménez mostró su preocupación por el alcance de los cambios que puedan llegar a recogerse en el nuevo Plan Hidrológico del Tajo, aunque señaló que «tenemos seis meses por delante» para estudiar el documento y presentar alegaciones.

Precisó que el Sindicato está estudiando la repercusión de este aumento en los caudales destinados a mantener el buen estado del cauce, cuyo impacto dependerá en gran medida de las aportaciones que se produzcan en los próximos años.

También anunció que el Scrats cuenta con «un potente equipo jurídico» que a partir de ahora se dedicará a preparar las alegaciones al documento difundido este viernes por el Ministerio de Teresa Ribera, que estará expuesto durante los próximos seis meses. Los regantes tratarán de reducir al mínimo el recorte.

La ministra para la Transición Ecológica y ahora vicepresidenta del Gobierno ya había dejado claro que con la revisión de la planificación hidrológica se modificarán los volúmenes vigentes para los distintos tramos del cauce del Tajo en cumplimiento de los pronunciamientos de los tribunales en los últimos años.

También había alertado de que «los nuevos escenarios climáticos nos obligan a integrar variables y desafíos nuevos en la política hidráulica y a marcar las grandes tendencias en el tiempo por venir». Así, el nuevo plan estará condicionado por el cambio climático».

Los regantes sabían que esta revisión iba suponer una merma en los recursos que les llegan del Tajo, pero la pérdida de un volumen equivalente a los trasvases de cuatro meses (en 'nivel 3') resulta difícilmente asumible, dado que las reservas destinadas al caudal ecológico pueden ser decisivas en muchos momentos para que pueda autorizarse un trasvase necesario.

Este recorte se sumará al que supuso la entrada en vigor del Memorándum pactado por las comunidades autónomas de la cuenca del Tajo cuando gobernaba el PP, en el que se elevaron de 240 a 400 hectómetros cúbicos las reservas necesarias en los pantanos de cabecera para que se puedan autorizar desembalses al Segura. Además, el Memorándum introdujo indujo fuertes condicionantes a lo largo del año que en la práctica impiden trasvasar el caudal máximo de 38 hectómetros cúbicos la mayor parte de los meses.

El futuro del Acueducto Tajo-Segura también es una de las prioridades que se recogerán en el nuevo Plan de Cuenca del Segura, que ha echado a andar este viernes. Transición Ecológica dio a conocer ayer igualmente el Esquema de Temas Importantes del Segura, que centra las prioridades para los próximos siete años en poner coto a la sobreexplotación de los acuíferos subterráneos, la recuperación del Mar Menor, la contaminación por nitratos y la sostenibilidad del Tajo.

La planificación de la Demarcación Hidrográfica del Segura para el periodo 2021-2027 deberá contemplar también la revisión de los proyectos destinados a amortiguar el impacto de las inundaciones en la cuenca, después de que se hayan producido dos DANAS y una borrasca en apenas cuatro meses, que han causado graves destrozos en muchos municipios de la Región y de la provincia de Alicante.

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