20 de enero de 2020
20.01.2020
Mundo cooperativo

Fecoam, comprometida con los Objetivos de Desarrollo Sostenible

La Federación de Cooperativas Agrarias de la Región se marca varios retos

20.01.2020 | 04:00
Santiago Martínez, presidente de Fecoam, y José Moreno, presidente de la Fundación Jesús Abandonado, firman un convenio de colaboración el pasado año.

FIN DE LA POBREZA
Para acabar con la pobreza a nivel global es necesario iniciar actuaciones desde el ámbito local. En este sentido las cooperativas están comprometidas con la lucha contra la pobreza a nivel rural, la cual está vinculada a las desventajas de las zonas rurales.

Como punto de partida en este objetivo las actividades que se desarrollan en las cooperativas buscan aumentar la renta de los agricultores y ganaderos que son los verdaderos artífices de desarrollo de la cooperativa. Y por consiguiente repercute en su entorno.

Las cooperativas buscan en todas sus acciones lo mejor para sus socios y empleados, mediante la redistribución de sus beneficios en favor de los mismos. Además, son generadores de empleo en el ámbito rural, asentando la población al lugar de acción de la misma.

Con sus acciones especiales, la oferta agrícola cooperativa ofrece a los agricultores y sus familias la oportunidad de aumentar el nivel de vida, la educación, la participación en actividades socio-culturales, y su bienestar.

HAMBRE CERO
s importante destacar que unos de los grandes retos de la Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es garantizar que todo el mundo tenga acceso a los alimentos necesarios para disfrutar de una vida feliz y saludable. En el último informe de la ONU se espera un crecimiento de la población mundial que alcanzará los 9.700 millones de personas en 2050 que deberán ser alimentadas de forma adecuada, sostenible y saludable. Y es en este punto donde el sector agroalimentario desarrolla un papel primordial.

La producción de alimentos sanos, saludables y sostenibles es una máxima de las cooperativas agrarias y del sector agroalimentario en su conjunto.

En este sentido las cooperativas invierten en investigación y desarrollo, no solo a nivel de productos, sino también a nivel de procesos.

Las cooperativas disponen de sistemas en colaboración con organizaciones sociales (Jesús Abandonado, Caritas, entre otras) para combatir el hambre en las poblaciones más vulnerables, desfavorecidas o en riesgo de exclusión social.
Además, realizan un análisis detallado de sus procesos para disminuir la merma de producto, y así contribuir a reducir el desperdicio de alimentos.

Las cooperativas realizan campañas de difusión y sensibilización sobre el consumo saludable de los alimentos que producen, y sobre las buenas prácticas agrícolas que garantizan una gestión adecuada de los recursos naturales protegiendo el medio ambiente.


SALUD Y BIENESTAR
no de los mayores problemas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es la obesidad derivada de la 'comida basura', que además de ser un problema físico para la persona en concreto es un problema económico para el resto de la sociedad. Y la alternativa a este problema es el consumo de frutas y hortalizas.
La búsqueda de productos saludables que reduzca enfermedades y que satisfaga las necesidades de los consumidores es una máxima de las cooperativas.

Como empresas agroalimentarias, las cooperativas están a la vanguardia de las tendencias nutricionales dirigidas por los consumidores. Su éxito depende de la colaboración con los clientes y de los fuertes lazos con sus agricultores propietarios y otros proveedores. A través de estas colaboraciones, las cooperativas agroalimentarias están contribuyendo a aportar soluciones para mejorar la salud, los medios de vida y la producción sostenible de alimentos.
Todas las instalaciones, de la propia cooperativa, como de sus socios disponen de sistemas de gestión de la salud y seguridad laboral disminuyendo accidentes y enfermedades en el ámbito del trabajo.

Los técnicos que asesoran a las cooperativistas prescriben en sus tratamientos productos que cumplen con todas las normas de seguridad e higiene, y además, realizan controles periódicos que garantizan el buen estado del producto, el medio ambiente y la salud de los trabajadores.

EDUCACIÓN DE CALIDAD
as cooperativas disponen de un plan de formación y capacitación adaptados a los procesos que desarrollan, dando formación y sensibilización a los distintos grupos de interés (socios, empleados, colaboradores,€). Facilitan la integración de personas vulnerables mediante acuerdos con organizaciones sociales.

Sus políticas van dirigidas al compromiso con los derechos humanos, igualdad y respeto.

Así mismo, las cooperativas disponen de acuerdos con universidades que promueven la contratación de jóvenes estudiantes, que contribuyen a la conexión entre la universidad y la empresa, siendo un nexo de unión para el avance de la sociedad en su conjunto.

IGUALDAD DE GÉNERO
os objetivos de igualdad se encuentran interiorizados en el seno de las cooperativas, y además, se han elaborado e implantado planes de igualdad en las mismas donde se establecen medidas concretas que permiten alcanzar objetivos reales.

Ofrecen planes de conciliación y programas de formación que mejoren aspectos de igualdad. Las cooperativas contribuyen activamente a la viabilidad económica de las zonas rurales y la participación de las mujeres en el mercado laboral y en la toma de decisiones de las mismas. La representación de género es un factor importante de progreso en las cooperativas y, por esta razón, implementaron instrumentos para mejorar la representación de las mujeres en sus órganos de gobierno y gestión.


AGUA LIMPIA Y SANEAMIENTO
l agua, además de bien escaso para nuestra Región, es un recurso que las cooperativas y sus socios gestionan de una forma sostenible, sin desperdiciar ni una gota, optimizando el riego a su máxima expresión. El aprovechamiento de este recurso no solo se da en las explotaciones de los socios, sino que se utiliza agua de diversas procedencias con un singular aprovechamiento, e incluso se reutiliza agua que de otro modo se perdería en el mar. Y siendo un ejemplo a seguir tanto a nivel nacional como internacional. En los planes de formación se establecen actuaciones para gestionar el uso eficiente del agua a todos los niveles.

ENERGÍA ASEQUIBLE Y NO CONTAMINANTE (ENERGÍA LIMPIA)

l mundo cooperativo agrario ha sido pionero en desarrollo de energías limpias. Un ejemplo es la producción de energía fotovoltaica instalada en las propias cooperativas, o sistemas de autoconsumo en las explotaciones de los socios, o incluso, sistemas de elevación de agua de pozos a través de energía solar fotovoltaica. Estudios de eficiencia energética han permitido a las cooperativas contribuir a la minimización de utilización de energías fósiles, y la rentabilidad económica de sus procesos.

Las cooperativas han abordado activamente el desafío de reducir el consumo de energía y aumentar la contribución del sector a la producción de energía renovable. Está claro que el nexo entre la energía y la agricultura no se trata solo de una compensación, sino que se trata de una forma de afrontar el futuro.

TRABAJO DOCENTE Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
as cooperativas impulsan la economía local, y generan empleo en el ámbito de actuación de las mismas, contribuyendo no sólo al desarrollo económico de la zona, sino también a un desarrollo cultural, social y medioambiental. Cumplen con todas las normas de seguridad y salud que afectan a sus trabajadores, disponiendo de sistemas de gestión y control de todos los procesos que se dan en las instalaciones de las cooperativas y en las explotaciones de los socios.

A su vez, las cooperativas cuentan con un servicio mancomunado de prevención de riesgos laborales que les asesoran y garantizan el cumplimiento de todas esas medidas de gestión.

El talento, el compromiso, la constancia y el orgullo de las personas que trabajan para las cooperativas son fundamentales para su éxito a largo plazo.

INDUSTRIA, INNOVACIÓN E INFRAESTRUCTURA
entro de la cultura empresarial de las cooperativas se encuentra la innovación, la investigación y el desarrollo de nuevos productos, exigidos por los consumidores, y nuevos procesos, exigidos por la propia industria.

Las cooperativas disponen de acuerdos de colaboración con universidades, como a través del impulso y puesta en marcha de la cátedra de agricultura sostenible del campo de Cartagena, con empresas privadas mediante el desarrollo de procesos industriales, con las Administraciones regionales, a través de los grupos operativos de innovación y campos de ensayo donde la premisa es la implementación rápida y sostenible de la investigación y desarrollo a los agricultores y ganaderos de la zona, o con las Administraciones estatales y europeas, a través de proyectos de innovación, grupos operativos de cooperación y proyectos europeos de investigación. Todas esta innovación desarrollada es difundida a los socios de las cooperativas a través de la red generada por las mismas, alcanzando un gran número de agricultores y ganaderos, los cuales aplican estos sistemas a sus procesos diarios.

Además de las innovaciones en tecnologías agrarias eficientes y sostenibles, se está impulsando nuevas técnicas digitales en los distintos ámbitos de desarrollo del sector.

REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES
a propia fórmula societaria de las cooperativas permite a todos los socios disponer de un sistema de redistribución de la riqueza que genera una reducción en las desigualdades. Las cooperativas son muy conscientes de sus responsabilidades sociales con respecto a sus socios agricultores y ganaderos, empleados y la sociedad en general. Implementan iniciativas para mejorar la posición de los agricultores y ganaderos en la cadena de suministro de alimentos y sus niveles de vida. Se preocupan por la calidad de vida en el trabajo y apoyan a las comunidades locales de su entorno a alcanzar una mayor prosperidad.

CIUDADES Y COMUNIDADES SOSTENIBLES
l ámbito rural donde se desarrolla la actividad cooperativizada y la adecuada gestión de la misma provoca un modelo sostenible de actividad agroalimentaria, contribuyendo a evitar la despoblación rural.

El respeto a la cultura y valores locales son una seña de identidad del mundo cooperativo rural. Las cooperativas disponen de instalaciones que cuentan con todos los servicios adecuados para el desarrollo de su actividad, maquinaria eficiente que reduce los impactos medioambientales con sistemas respetuosos con el medio ambiente.

Minimizar el consumo de recursos en la producción de alimentos es una parte integral del trabajo diario de todas las cooperativas, especialmente cuando se trata del consumo de recursos naturales, la minimización de residuos y la apuesta por el uso de tecnologías más limpias. Los esfuerzos de las cooperativas se basan en un objetivo común: construir comunidades sostenibles.

PRODUCCIÓN Y CONSUMO RESPONSABLE
as cooperativas utilizan los recursos naturales de forma responsable y sostenible. Están afianzando sistemas bajo criterios de economía circular, potenciando el consumo responsable entre todos los grupos de interés y contribuyendo a fijar una cultura empresarial ligada al desarrollo sostenible de su ámbito de trabajo.

Se están potenciando continuamente prácticas para reducir el consumo de agua y energía, minimizar los residuos generales y cambiar los tipos de envases empleados, así como estableciendo medidas de eficiencia energética. En este sentido las cooperativas buscan cada día una mejora continua en estos ámbitos. El enfoque de las cooperativas es reducir el desperdicio de alimentos mediante la optimización de la cadena de valor de los alimentos en su totalidad y el cambio del uso lineal de los recursos al uso circular.

ACCIÓN POR EL CLIMA
oner freno al cambio climático y establecer medidas concretas para el mismo, vienen siendo prioritarios en la gestión empresarial de las cooperativas. La reducción paulatina de utilización de energías fósiles, y su implantación por energías renovables está siendo una realidad en las propias instalaciones de las cooperativas y en las explotaciones agrícolas y ganaderas de sus socios.

Proyectos de innovación ligados al cambio climático están siendo desarrollados por las cooperativas (Proyectos de mejora en la alimentación animal para evitar gases de efecto invernadero, proyectos de adaptación de variedades de frutales al cambio climático, proyectos de energía limpias,€). Además, debemos destacar que la propia actividad agrícola es fuente de sumidero de CO2. Las cooperativas reconocen la importancia de ser cada vez más eficientes y aprovechar todas las oportunidades disponibles para reducir las emisiones e implementar acciones de adaptación al cambio climático.

VIDA SUBMARINA
as cooperativas están llevando a cabo sistemas respetuosos con el Medio Ambiente para evitar la contaminación de las aguas. Se han desarrollado sistemas en colaboración con las universidades, como por ejemplo con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPTC) para desnitrificar la salmuera resultante de los procesos de desalobración de las aguas de riesgo y evitar su entrada en las redes de drenaje.

Se está colaborando en proyectos de investigación para reducir o modificar el uso de plásticos o que esos plásticos sean biodegradables en el uso agrario. Además, esta cultura de economía circular la están transmitiendo a sus proveedores y al resto de partes relacionadas con las cooperativas.

VIDA DE ECOSISTEMAS TERRESTRES
as cooperativas llevan implantadas desde hace años sistema de gestión ambiental específicos para reducir los impactos ambientales que se detectan en las actividades que desarrollan.

La lucha contra la desertización tiene su principal aliado en el sector agrario, y en especial en la agricultura de nuestra Región, evitando el avance del desierto y mejorando los ecosistemas terrestres.

Las cooperativas tienen programas de rotación de cultivos, diseño de barreras de protección contra la erosión, proyectos de salud y bienestar animal, estrategias de biodiversidad del terreno, y en definitiva, en llevar a cabo prácticas agrícolas que contribuyen a un uso de la tierra de una forma sostenible.

PAZ, JUSTICIA EN INSTITUCIONES SOLIDARIAS
as cooperativas desarrollan códigos éticos basados en protocolos privados que evalúan y controlan a la organización para prevenir y luchar contra todas las formas de corrupción posibles. Asimismo las cooperativas disponen de mecanismos que permitan la participación social en la toma de decisiones a través de sus consejos y de sus socios. El principio clave de las cooperativas es una democracia y la participación de sus miembros agricultores en el proceso de toma de decisiones es de extrema importancia. También desarrollan códigos de buena gobernanza e informes relacionados con los estados financieros, la sostenibilidad y el desempeño ambiental de las empresas cooperativas, a través de la implantación de memorias de responsabilidad social corporativa (RSC).

ALIANZAS PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS
as cooperativas han diseñado desde hace años un plan para establecer alianzas con Administraciones públicas, sociedad civil, universidades y todas las partes interesadas que contribuye al desarrollo sostenible de todos ellos. Ya se dispone de alianzas con la Administración para desarrollar alguno de los objetivos ODS, y se trabaja con otras instituciones para potenciar los mismos. Una voz para poner en marcha actuaciones que desarrollen estos objetivos es la Federación de cooperativas agrarias de la Región de Murcia (FECOAM), que junto con organizaciones de ámbito nacional (Cooperativas Agroalimentarias de España) y europeo (COGECA) proporcionan una plataforma de gran relevancia para los intereses de las cooperativas y sus socios, y para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible.

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