17 de enero de 2020
17.01.2020
Aeródromo

El aeropuerto de Corvera deja de recibir vuelos de Alicante y vuelve a la normalidad

Este viernes ya operan desde El Altet la totalidad de las líneas, aunque el aeródromo tardará un mes en volver a estar totalmente normalizado

17.01.2020 | 11:22

El aeropuerto de Alicante-Elche comenzó a recuperar la normalidad a las 14.10 horas de ayer con el aterrizaje de un vuelo procedente de Moscú y el despegue de otro avión hacia Bruselas y, según fuentes de Aena, hoy ya operan desde El Altet la totalidad de los vuelos, sin que ninguno haya tenido que ser cancelado o derivado a otros aeródromos.

Así, el aeropuerto de Corvera ha dejado de recibir vuelos de Alicante y vuelve a operar con normalidad.

En estos momentos en la zona siniestrada de El Altet hay 20 bomberos del Consorcio Provincial actuando con cámaras térmicas para buscar puntos calientes pero el fuego ya está apagado. A partir de mañana quedará un retén. Un problema añadido es la previsión de lluvias para el lunes, ya que la zona de la cubierta afectada por el fuego (1.200 m2), se ha quedado sin protección. Los técnicos estudian la solución a adoptar.

No obstante, la terminal no recuperará plenamente la normalidad hasta dentro de un mes. De hecho, está cerrada y acotada la zona del edificio más afectada por el incendio y el trabajo de los bomberos, que incluye la Sala Vip.

Más de 24 horas se han prolongado las tareas de extinción del fuego, debido a la composición de la singular cúpula que cierra el inmueble del aeropuerto Alicante-Elche. La cubierta está compuesta de lana de roca, tela asfáltica, madera y placas metálicas, que han hecho muy difícil la extinción del fuego, hasta el punto de que se han necesitado más de 24 horas. Además, el diseño de la cúpula ha dificultado los trabajos de los bomberos. Los hasta 60 bomberos que han trabajado en las labores de control y extinción del fuego continuaron trabajando ayer por la tarde y un retén de guardia también durante la noche, y no se descarta que el operativo siga desplegado durante al menos una semana, según apuntó José María Ángel, responsable de Emergencias de la Generalitat.

El fuego se desató, aunque no hay versión oficial, al parecer por un fallo eléctrico o derivado de unas obras en la cubierta en las que pudiera estar soldándose algún elemento. La investigación se centra ahora en determinar las causas exactas para determinar posibles responsabilidades. En la zona del incendio, además de los bomberos, han trabajado peritos, especialistas en incendios llegados de València, Policía Judicial de Santa Pola, efectivos del Tedax y perros del Servicio Cinológico de la Guardia Civil. Ayer, mutismo oficial sobre las causas y no se descarta nada, aunque todo parece indicar que se pudo deber a un fallo accidental en una zona de la cubierta donde actuar es muy complicado.

A partir de que el aeropuerto recupere la normalidad total será la hora de abordar otros temas, según apuntaron fuentes de Aena, que aseguraron que el aeropuerto dispone de un seguro ante la posibilidad de un incendio. Los pasajeros afectados no tienen, en principio, derecho a una indemnización al tratarse de un suceso de fuerza mayor como un incendio, terremoto, o, por ejemplo, la erupción de un volcán. La indemnización económica, en el caso de los pasajeros, solo es efectiva en el caso de que el vuelo se cancele por culpa de la compañía como una avería o una huelga. Eso sí, también en el caso del incendio del aeropuerto la aerolínea sí tiene que poner un vuelo alternativo o la devolución del importe. Ayer por la tarde, cientos de pasajeros se agolpaban frente a las ventanillas de las compañías para solicitar información, sobre todo de vuelos que estaban por salir, ya que muchos se desviaron hacia los aeropuertos de Murcia y València. En el caso de estos pasajeros las aerolíneas montaron servicios de traslado en autobús o bien comentaron a los viajeros que se desplazaran por su cuenta y luego les abonarían el billete. No obstante, fuentes de Aena apuntaron que los pasajeros siempre pueden dirigirse, en caso de reclamación, a la Agencia Española de Seguridad Aérea.

Al margen del pago de la reparación del incendio en la cubierta de la terminal -el edificio inaugurado en 2011 costó 600 millones de euros-, las compañías, como clientas de Aena, también podrían reclamar daños y perjuicios por el cierre de la terminal durante 24 horas. Un portavoz de la Asociación Española de Compañías Aéreas apuntó ayer que seguro que habrá reclamaciones. Desde Aena subrayaron que en estos momentos la urgencia es recuperar la normalidad, reiterando que esperan que esta mañana de viernes ya todo funcione al cien por cien, a excepción de la zona acotada en la que se encuentra la Sala Vip, afectada también por el agua.

El cierre obligó ayer a desviar 72 vuelos a los aeropuertos de Murcia y Valencia de compañías como Easyjet, Ryanair, Jet2.com y Vueling. La mayoría conectaban la provincia con el Reino Unido, a ciudades como Londres, Liverpool, Newcastle o Edimburgo, pero también hubo otros destinos como Ginebra, Estocolmo, Cardiff, Barcelona y Tenerife.

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