19 de diciembre de 2019
19.12.2019
La Opinión de Murcia
Regadío

Estalla la guerra del agua en la Región de Murcia

Los regantes anuncian movilizaciones continuas, que comienzan hoy con un 'paseo' hacia la Delegación del Gobierno en Murcia

18.12.2019 | 21:24

Los agricultores del Trasvase Tajo-Segura siguen sin digerir la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) de no enviar agua al Levante este mes alegando que el Campo de Cartagena ejerce una de las mayores presiones de contaminación en el Mar Menor. Y no recibirán agua ni en la Región de Murcia, ni en el sur de Alicante ni en parte de Almería.

Con «ira» apenas contenida expresaron ayer su total rechazo a «decisiones desvergonzadamente falsas» y advirtieron que va a suponer, «si siguen utilizando este argumento», la muerte de la agricultura en el entorno de la laguna salada. Añadieron que también «pone en jaque» a todo el sector primario del Levante que depende del Trasvase.

«Y todo ello, sin incluir ninguna indemnización y cobrándonos el 'tasazo'», manifestó el presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Scrats, Lucas Jiménez.

Jiménez, que hizo estas declaraciones acompañado de toda la Junta de Gobierno del sindicato, anunció que habrá «movilizaciones en continuo», empezando hoy con un 'paseo' hacia la sede de la Delegación del Gobierno en Murcia, tras la celebración de la Asamblea General de esta organización.

«Tal vez deberíamos haberlo hecho el mes pasado, cuando el Ministerio nos dejó también sin agua sin tener en cuenta tampoco el informe de sus técnicos, que proponían desembalses para el regadío; hemos perdido un mes».

El representante de los regantes advirtió que no van a pagar la tarifa que el Ministerio les gira todos los meses, reciban o no agua del Trasvase, lo que supone alrededor de un millón de euros al mes (13 millones al año).

«No vamos a pagar el pato de lo que está pasando en el Mar Menor, porque no se basa en la realidad», comentó Jiménez, añadiendo que «vamos a devolverles con impago cada una de las decisiones políticas y aberrantes que tomen en contra del regadío levantino».

El presidente del Scrats subrayó que «la ministra, el secretario de Estado de Medio Ambiente y el director general del Agua deben pensar que aquí habita una manada de imbéciles».

Los agricultores levantinos también pusieron el acento en el hecho de que decisiones como ésta ponían en jaque a la desalación «pues ésta no es viable sin trasvases».

Lucas Jiménez explicó que esos recursos «están presos» en la costa y que sólo el Campo de Cartagena puede utilizarlos por falta de canalizaciones hacia otras zonas regables, por lo que funcionan las permutas. «¿Qué van a hacer con esas plantas que han costado millones de euros?».

Los regantes lamentan que no se esté teniendo en cuenta el importante papel que protagonizó el sector primario durante la pasada crisis, que mantuvo miles de puestos de trabajo en las regiones afectadas.

Tensiones en el PSOE

Para los agricultores, lo ocurrido el martes en el Ministerio solo se explica como medida para «acabar con la tensión en el PSOE con su líder de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page», una comunidad que viene recurriendo cada uno de los trasvases que se aprueban para regar en el Levante y cuya máxima aspiración es cerrar el acueducto.

Jiménez se refería a la oposición que el presidente castellano-manchego ha mostrado en contra de que Pedro Sánchez pacte con Esquerra Republicana para cerrar el Gobierno.

Plan B

Los regantes no conciben que el Ministerio haya tomado esa decisión sin tener preparado «un plan B». Y esperan que hoy, durante la reunión que van a mantener con el delegado del Gobierno en Murcia, Francisco Jiménez, se lo expliquen.

«¿Han previsto el drama social de dejar sin trabajo a los agricultores y a la mano de obra que depende de la agricultura? Porque el 99 por ciento de la gente está cultivando con arreglo a la Ley», subrayó el presidente del Scrats.

Los regantes alicantinos, también asombrados por la decisión, manifestaron que cuentan con el apoyo total del Gobierno de Valencia, dicho en persona por Ximo Puig, que anunció que recurrirá la decisión. Y también cuentan con el apoyo del Gobierno andaluz, apuntaron.

«Es una decisión insólita y basada en un argumento que no se lo cree ni la misma ministra», indicó el vicepresidente del Scrats, y representante de parte de los regantes de Alicante, que no se explican cómo afecta su actividad a la degradación del Mar Menor.

Los regantes lamentaron que la ministra en funciones, Teresa Ribera, intente criminalizar a todo el sector agrario, ya que hasta el momento se ha reunido «con todo el mundo» menos con los regantes de este país.

«Tiene que quitarse la careta definitivamente y manifestar abiertamente que está en contra de la agricultura porque somos grandes consumidores de agua; pero antes, que piense cómo se va a dar de comer a los miles de millones de personas que dependen de este sector», señaló Jiménez.

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