14 de diciembre de 2019
14.12.2019
Especial
AgroEx

Proponen la creación de una red de agricultores comprometidos con la protección del suelo

UPA y Mosoex pretenden desarrollar un proyecto en el que se aumente el contenido de carbono en los terrenos y realizar prácticas que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero

14.12.2019 | 04:00
Proponen la creación de una red de agricultores comprometidos con la protección del suelo

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) creará una red de agricultores comprometidos con la protección del suelo gracias al proyecto Mosoex. «Sólo protegiendo el suelo podremos garantizar un futuro para la agricultura», sostienen. Todos los expertos coinciden. La protección de los suelos es fundamental para alcanzar los compromisos ambientales en la lucha contra la crisis climática.

La última Cumbre del Clima de Madrid ha vuelto a incidir en esta idea, como ya hizo la ONU en su último informe del IPCC. Un trabajo que debe preocupar a toda la sociedad, pero en el que deben tener un papel protagonista los agricultores y ganaderos.

La Asociación Europea para la Innovación 'Productividad y sostenibilidad agrícolas' (EIP-AGRI) ha seleccionado en su última convocatoria al Grupo Operativo Mosoex, liderado por UPA, que pretende desarrollar un ambicioso proyecto que busca fomentar la protección de los suelos agrícolas en España.

Los trabajos se centrarán en sistemas herbáceos extensivos de secano, y para ello se ha formado una red de agricultores comprometidos con el suelo en todo el país y su gestión sostenible, que participarán de forma activa en el proyecto.

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos coordina este proyecto en el que también participan la Asociación Española de Agricultura de Conservación-Suelos Vivos AEAC.SV, la empresa Solid Forest, el CSIC-Aula-Dei, la Universidad Politécnica de Madrid y el instituto navarro INTIA.

Los trabajos del grupo operativo Mosoex se centrarán en aumentar el contenido de carbono en el suelo. La idea innovadora tiene entre sus objetivos principales la realización de prácticas de gestión de suelo que permitan una mayor fijación de carbono; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; así como la erosión, algo fundamental para frenar el nivel de degradación de suelos en zonas áridas y semiáridas. También se espera mejorar la estructura y la productividad de los suelos. Este impacto permitirá mantener el nivel de producción de alimentos, necesario para cumplir con la labor fundamental de los suelos.

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