11 de diciembre de 2019
11.12.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Catedrática emérita de Filosofía Moral y Política de la Universidad de Barcelona

Victoria Camps: "La filosofía nos ayuda a pensar, a ser críticos y a no sentirnos complacientes con lo que ocurre"

La Sociedad de Filosofía de la Región nombra hoy a la catedrática barcelonesa Victoria Camps socia de honor

10.12.2019 | 22:30
Victoria Camps: "La filosofía nos ayuda a pensar, a ser críticos y a no sentirnos complacientes con lo que ocurre"

Está hoy en Murcia porque la Sociedad de Filosofía de la Región la ha nombrado socia de honor. Camps, de 78 años, es la segunda mujer Consejera Permanente del Consejo de Estado y defiende el papel de esta ciencia para poder hacer frente a los retos presentes de nuestra sociedad, tanto políticos, como sociales y medioambientales: «Nos aporta capacidad crítica».

El Salón de Grados Eduardo Bello de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Murcia es el escenario elegido para que, a partir de las 12.30 horas, hoy se nombre socia de honor de la Sociedad de Filosofía de la Región de Murcia (SFRM) a la catedrática emérita de la Universidad de Barcelona, Victoria Camps. Camps es también la segunda mujer consejera permanente del Consejo de Estado, de un total de ocho miembros. Ella agradece este reconocimiento «muchísimo», sobre todo porque parte de jóvenes filósofos. «Es halagador que hayan seguido mi trayectoria, porque a quienes conozco en Murcia ya se han jubilado».


Pero ¿se jubila alguna vez un filósofo?

No, como filósofo no. Sobre todo si ha hecho el trabajo con ganas, que supongo que es lo que nos pasa a todos. Porque la filosofía, como otras disciplinas más creativas, de estudio, que a una le gustan siempre está ahí. Yo siempre digo que no sé si tenía vocación de filósofa cuando empecé; seguro que no la tenía. Pero sí la he ido adquiriendo porque me ha ido gustando cada vez más lo que he ido haciendo, y así sigo.

¿Hace falta más filosofía en la Educación, en el sistema de enseñanza?

No, se ha ido perdiendo. Cuando yo estudiaba era una de las asignaturas fundamentales del Bachillerato y ahora ha dejado de serlo, y cada vez lo es menos para menos alumnos por la fragmentación de los bachilleratos. Es una lástima, pues la filosofía sobre todo es pensamiento, es capacidad de razonar, de pensar, de argumentar, de análisis de conceptos. Y conviene que en esas edades preuniversitarias todos los estudiantes tengan nociones de lo que ha significado la Filosofía; y que les suene quién era Aristóteles, qué significó la filosofía griega, la Ilustración, etc. No saberlo es falta de cultura, es ignorancia.

¿Pero cómo se defiende en una sociedad que cada vez razona menos; cómo se engancha a los jóvenes?

Es cierto que la filosofía es especulativa, teórica y abstracta, y es una iniciación. El pensamiento abstracto es necesario porque las teorías no suelen hablar de cosas particulares, por lo que ese aprendizaje es necesario. Pero también hay que saber adaptarse a los tiempos y enseñarlo de una forma que motive y llame la atención. Y que se entienda que alguna utilidad tiene, aunque no práctica. L a deriva que ha tomado hacia la filosofía práctica, como la ética o la filosofía política, es más fácil de introducir, porque se ve que hay problemas que requieren una reflexión ética.

¿Y cómo se puede salir del momento político en el que vivimos?

En el último siglo la filosofía se ha centrado sobre todo en la crítica, en analizar el lenguaje, los conceptos que se utilizan; denunciar si no se hace con rigor, que es cada vez más necesario sobre todo teniendo en cuenta que las redes sociales se están convirtiendo en la forma de comunicación e información más habitual. La filosofía nos ayuda a ser críticos, a no sentirnos complacientes con lo que ocurre y ver por qué no podemos sentirnos satisfechos; a preguntarnos por el sentido de la vida. Y nos puede ayudar a combatir el pasotismo, el pensar que 'esto no va conmigo'. De la filosofía no se puede esperar respuestas concretas, pero sí plantea las cosas con más visión de futuro, no tan cortoplacista como la política.

Ya que estamos con la política, ¿cómo se explica el auge de Vox? ¿Cree que puede tener recorrido en el futuro?

Lo de perdurar ya se verá. Yo no creo que tenga mucho recorrido. Pero sí es verdad que la respuesta que se está dando en el mundo occidental a un cierto descontento y malestar generalizado de la gente frente a una política que no aborda de frente los problemas más graves, es esa polarización de la sociedad: situarse en los extremos. Por una parte nació Podemos, como izquierda más radical, y también ha nacido Vox como una derecha más radical. Y esto forma parte del espectáculo, y los medios de comunicación sacan más partido de las posiciones extremistas que de las posiciones moderadas, que son más aburridas y dan menos titulares. Esta respuesta de los ciudadanos es una forma de reaccionar no reflexiva, le falta pensamiento, filosofía; le falta profundizar en lo que puede ser la política, que es que las cosas cambien lentamente, no de un plumazo.

Usted es catalana, ¿ve salida al conflicto independentista?

No la veo pero tiene que haberla, porque no podemos vivir toda la vida encerrados con este conflicto sin tratar prácticamente nada más. Una condición para que algo cambie es que quienes pueden negociar confíen entre ellos y hablen un lenguaje que entiendan. Pero hasta ahora no es así: de una parte se habla de represión y de otra no se acepta este término. Hay que dejar de hablar de lo que nos separa y hacerlo de lo que nos une, que hay cosas. Y los ciudadanos estamos hartos.

Y mientras, están apareciendo movimientos ciudadanos muy fuertes, como los ecologistas o los feministas...

Estos movimientos son necesarios porque son un revulsivo para la política, que debe incorporar sus reivindicaciones. Pero también la filosofía está tomando un giro hacia la filosofía del feminismo, de la protección de la naturaleza (desde la Bioética). Y esta ciencia responde en la medida en que puede poner su bagaje teórico al servicio de cuestiones actuales, y lo hace eligiendo o recuperando ideas del pasado que pueden ser útiles hoy.

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