09 de diciembre de 2019
09.12.2019
Educación

Homenaje a medio siglo de Derecho

El magistrado del Tribunal Constitucional Alfredo Montoya comenzó su carrera en la Universidad de Murcia en 1969

09.12.2019 | 04:00
Homenaje a medio siglo de Derecho

Confiesa que en Madrid creen que es murciano, y en Murcia de Sevilla. Solo en Sevilla consideran que Alfredo Montoya Melgar es de allí. A pesar de todo, este madrileño de nacimiento –sus padres se trasladaron a Sevilla cuando apenas contaba con dos años- ha sido –y es- profeta en su tierra. En todas las que le han visto pasar y han disfrutado de su sabiduría, de sus investigaciones y de su docencia. Durante más de veinte años ejerció como profesor en la Universidad de Murcia. El Campus de la Merced le tuvo como asiduo inquilino, la Facultad de Derecho le vio ejercer ante numerosas promociones de futuros juristas, y entre las paredes del viejo claustro de La Merced se gestó su famoso libro Derecho del Trabajo, manual imprescindible durante más de 40 años para todos los que quisieran formarse en esta materia en cualquier universidad española.

El pasado día 3 de diciembre recibía en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, el centro en el que impartió docencia en la última etapa de su vida, un homenaje en el que estuvieron presentes antiguos compañeros y alumnos, así como nueve de los doce magistrados del Tribunal Constitucional, del que forma parte desde 2017.

Curiosamente, tan cálido homenaje era por algo que comenzó hace medio siglo entre los muros de la Universidad de Murcia: sus cincuenta años como catedrático de Derecho del Trabajo, algo que comenzó un día de diciembre de 1969 entre las columnas y arcos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia, lugar en el que ejerció durante más de veinte años y que tantos recuerdos le traía; el pequeño campus, sus jardines, sus clases, reuniones, seminarios y aquella vieja cantina bajo las escalinatas de la facultad de Letras en la que conoció a la que sería su mujer.

En el 2008 volvió a la Universidad en la que ejerció durante tantos años, y lo hizo por la puerta grande, como Doctor Honoris Causa de la Universidad de Murcia. Con motivo de aquella investidura, rememoró para este cronista su época como profesor en la Universidad de Murcia:
«La transición era una etapa en la que no sabíamos hacia donde desembocaría la situación. Después de 40 años de régimen franquista comenzaba a resquebrajarse el edificio oficial y era difícil prever el futuro. Había grandes temores de que no fuera posible una evolución pacífica hacia un sistema normal. Afortunadamente sí que fue posible», comentaba.

«Sólo cuando empezó a consolidarse el sistema actual, con la Ley de Reforma Política y la Constitución, empezamos a tener unos asideros políticos firmes», aseguraba.

Hace unos días, la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense se volcaba en un homenaje que conmemoraba sus años de docencia con una placa en dicho edificio y unas intervenciones en las que se elogió su calidad como ser humano, como docente y como magistrado del Tribunal Constitucional.

El acto contó con la presencia, entre otros, del rector de la Universidad de Murcia José Luján Alcaraz, que repasó los acontecimientos acaecidos en 1969, entre ellos la toma posesión de Nixon como presidente de Estados Unidos, el hombre pisó la Luna por primera vez, se celebró Woodstock, y, el 10 de diciembre, Alfredo Montoya Melgar tomaba posesión de su plaza como catedrático numerario de Derecho del Trabajo en la Facultad de Derecho de la Universidad de Murcia y aquel hecho, «de alguna manera, cambió las vidas de todos los reunidos en este salón de actos».

Según el rector de la Universidad de Murcia, cuando Billy Wilder rodaba y tenía algún problema al que no sabía cómo hacer frente, paraba y se preguntaba a sí mismo cómo lo habría resuelto Lubitsch. Al igual que Wilder, el rector Luján aseguró que, a lo largo de su carrera muchas veces se detenía y se preguntaba como lo habría hecho el profesor Montoya.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook