08 de diciembre de 2019
08.12.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Profesor de la Facultad de Química de la UMU

Mariano Alarcón: "La energía debe considerarse un derecho fundamental para tener una vida digna"

La UMU aborda este mes de diciembre el séptimo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, Energía asequible y no contaminante

07.12.2019 | 19:20
Mariano Alarcón: "La energía debe considerarse un derecho fundamental para tener una vida digna"

Con el Cambio Climático de contexto, el investigador de la Universidad de Murcia defiende un consumo energético moderado, y, sobre todo, sostenible, porque tenemos tecnología más que suficientemente eficaz para conseguirlo. Anima a políticos y a ciudadanos a creérselo aún más y pone el acento en que se considere el acceso a la energía como un derecho fundamental, porque la pobreza energética «no deja de ser eso, pobreza» y contra ella hay que luchar.

La Universidad de Murcia va a abordar durante diciembre el séptimo de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que ha propuesto la ONU para conseguir en el horizonte 2030: Energía asequible y no contaminante. La universidad pública murciana ha asumido este compromiso y también está involucrando al conjunto de la sociedad murciana. Mariano Alarcón es profesor de la Facultad de Química e investigador responsable del grupo de investigación de Ingeniería Energética e Innovación docente en Tecnología. Este grupo está dentro del Área de Máquinas y Motores Térmicos del departamento de Electromagnetismo y Electrónica. Es la voz que se adentra en este último objetivo.

¿Dónde nos sitúa este séptimo objetivo? ¿Qué implica?

Es un objetivo que trasciende otro muy importante, el de las energías renovables, ya que implica el que estén disponibles para todo el mundo. Y también implica el ahorro. No debemos dejar de lado el hecho de que buscar o utilizar las energías renovables no nos debe llevar a seguir haciendo un consumo alto. Y sobre todo hay que verlo en el marco de la energía limpia.

Ha comentado que la ONU busca que todo el mundo pueda acceder a la energía, que se luche contra la pobreza energética.

Esto es primordial. Si nos centramos en la Región de Murcia, la pobreza energética afecta a un 9,6 por ciento de la población, mientras en el resto del país, a un 8,3 por ciento, cebándose esta situación en hogares en los que su sustentador principal está desempleado (en el 23,9% de los hogares de la Región ocurre esto). Y si pensamos en el planeta, son miles de millones de personas las que no pueden acceder a la luz o a los combustibles. Esto no se puede mantener, porque cuando se llega a la pobreza energética estamos refiriéndonos a hogares pobres en general. Por eso es necesario que la energía se considere un derecho fundamental, que forma parte de una vida digna.

¿Es fácil salir de un modelo energético consolidado durante tantos años?

Desde hace tiempo se está intentando y se están haciendo muchas cosas, pero es un tema muy complejo. La energía, su uso, nos envuelve, nos rodea y el modelo que hemos desarrollado y utilizado hasta ahora nos ha ido bien en el campo de la producción. Pero no ha sido respetuoso con la conservación de los recursos del planeta. Hace tiempo, unos 20 o 30 años, que tanto a nivel regional, como nacional y otras partes del mundo se está trabajando hacia esa transición ecológica, pero no es fácil. Las estructuras siguen siendo las mismas.

¿Nos hemos creado unas necesidades que no lo son tanto?

Claramente. Cuando se habla de despilfarro nos referimos a ir a trabajar, por ejemplo, cada uno en su coche, en lugar de compartir vehículo o utilizar medios de transporte públicos. No sólo hay que pensar en apagar las luces cuando no las necesites, es algo más. Es reciclar más; es no conformarnos con el 'usar y tirar', porque todo consume energía; es mejorar los sistemas de climatización de nuestros hogares o edificios en general. Estamos asentados en un modelo de vida muy despilfarrador y si de verdad nos importara el Planeta deberíamos reflexionar sobre ello muy seriamente, ver lo que realmente necesitamos.

Ha comentado algo en lo que parece que sí se ha tomado conciencia y que se intenta cambiar: la climatización de los edificios.

Creo que vamos por el buen camino puesto que si hace 30 años o más estas cuestiones no se tenían en cuenta ahora incluso hay ayudas de la Administración para que la construcción sea más sostenible desde el punto de vista energético, con recursos renovables. Está llegando el concepto que ya se está desarrollando en el norte de Europa de viviendas de consumo casi cero (las Passivhaus). Pero no se puede hacer de la noche a la mañana.

¿Vamos en la Región de Murcia en esa dirección?

En estos aspectos estamos en la dinámica general, en el contexto global y con los mismo vicios y virtudes que otras partes del mundo. Pero desde la administración general ya se están ofreciendo ayudas para reducir el consumo energético y que este sea más sostenible y eficiente tanto para las viviendas como para las industrias. Hay también deducciones fiscales... Es decir, que se están haciendo cosas, pero queda todavía mucho campo por explorar. Según datos de 2016 (los últimos disponibles) en la Región de Murcia del total de consumo eléctrico, producimos solo un 17% en energías renovables.

¿Va la política, la legislación, al ritmo que debería? ¿Se creen de verdad los políticos que ese es el camino o siguen pesando más las presiones de importantes sectores económicos a los que no les interesa tanto este cambio?

La política condiciona el marco legislativo y administrativo, sin duda. Y la política se mueve por los votos. Y no creo que hoy por hoy los votos estén por cambiar la política energética. Ahora mismo no condiciona ni votos ni programas políticos. Los partidos lo llevan como un añadido y lo ejecutan dependiendo de lo que les deje hacer las presiones de estos grupos energético. Y tampoco hay mucha conciencia ciudadana de que estamos ante un problema importante con el cambio climático. Pero creo que hay voluntad sincera de que esto cambie.

¿Las energías renovables han llegado para quedarse?

Ya hay informes que lo afirman. Las mayores inversiones que ya se están haciendo a nivel mundial en el ámbito energético son de implantación de energías renovables. Ya es más barato implantarlas. Por ejemplo, en la Región de Murcia el parque más importante de energía solar fotovoltaica de Europa, el de Mula, produce lo mismo que una central de ciclo combinado que hay en Escombreras y es más rentable, además de que no ha necesitado de subvenciones para su puesta en marcha. En España es más barato implantar una central fotovoltaica que una de ciclo combinado.

¿Qué frena que, por ejemplo, en cada edificio de la Región haya placas solares para electricidad o calor y agua caliente?

Aunque es obligatorio desde el año 2007, es cierto que no se están poniendo, o si se ponen, no funcionan. ¿Por qué? Los vecinos no saben cómo funcionan ni quieren tener el problema añadido de estar pendientes de las placas. No son expertos. Pero hay soluciones, como las empresas de servicios energéticos que se encargan de todo: de construirlas, mantenerlas y gestionarlas durante 'x' años. Lo que falta es que haya una mayor información. También se puede potenciar el uso compartido de los paneles solares con otros edificios, y permitiría una gestión común.

¿Cómo vamos en el campo de la investigación?

Aquí podemos sacar pecho de la tecnología en renovables. Por ejemplo, una de las empresas más importantes en el mundo de energía solar fotovoltaica con seguidores solares (paneles tipo 'girasol') es Soltec, y está en Molina de Segura, con un centro de investigación en el que trabajan más de 400 personas. Y están avanzando en captadores bifaciales (que absorben la radiación solar tanto en el anverso como en el reverso de la placa)... En solar térmica (para calor) se avanza menos, pero una de las centrales referentes en Europa está en Calasparra. Aun así echo en falta una estrategia más decidida de la Administración regional que permita una mayor financiación y conexión con la investigación (que hacemos en la UMU y en la UPCT) y un apoyo a este tipo de trabajos. Estamos en un punto de no retorno pero hay alternativas. Tenemos que buscar ese equilibrio con un consumo energético y de materias primas responsable para que el Planeta pueda asumir los efectos sobre el clima.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook