07 de diciembre de 2019
07.12.2019
La Opinión de Murcia
Pintando al fresco

Conciencia ecológica

En un pueblo del Mar Menor, una lavadora tenía una goma de desagüe que va al mar: el agua se ponía blanquecina por el vertido

07.12.2019 | 04:00
Pancarta en Cibeles durante la marcha.

Lo recuerdo perfectamente, aunque hace ya bastantes años. En un pueblo del Mar Menor, en la terraza de una casa situada muy cerca de la orilla, hay una lavadora instalada allí, con un pequeño tejadillo de plástico. Está funcionando y de ella sale una goma de desagüe que va al mar. Se está bañando muy poca gente porque es por la tarde, y estas personas sencillamente se apartan de la zona donde el agua se pone blanquecina por el vertido. Hay algún comentario sobre la barbaridad que se está cometiendo desaguando allí la lavadora, pero tampoco produce mucha impresión porque hay más gente en el pueblo que lo hace. Realmente, tampoco hay alcantarillado todavía, aunque poco después se hizo.

Escribo este recuerdo que viví porque, aunque yo sea ya muy mayor, es algo que ocurrió mientras vigilaba el baño de mis hijos, o sea, que tampoco hace tanto tiempo. Y lo quería señalar aquí por aquello de 'la conciencia ecológica' de la que tanto se habla estos días en la Cumbre del Clima. Porque, ¿quién haría algo así ahora? Probablemente nadie, y, si alguien se atreviera, tendría de inmediato a gente en su puerta afeándole su conducta, o incluso denunciando el hecho ante alguna autoridad.

Pero estamos en 2019 y en este cónclave mundial se están diciendo cosas muy interesantes, aunque bastante preocupantes en general. Y quizás sea por eso por lo que casi ninguno de los grandes líderes mundiales, sobre todo, los de los países que más contaminan, han querido aparecer por allí. China, India, EE.UU., Rusia, etc, han enviado a personal secundario a Madrid, siendo quizás lo más sangrante que Trump haya elegido para esta Cumbre a una funcionaria de una oficina de las que están adscritas al departamento de Estado. Ellos, los líderes, Merkel, Trump, Macron, etc., han estado en Londres hablando de la OTAN, de si ponen más dinero para fabricar armas, para modernizar la defensa de las naciones, para investigar cómo matar a más gente de la manera más rápida, en caso de ataque, claro.

Pero, por el otro lado, por el de la gente en general y las asociaciones creadas por la gente en general, y por parte de los líderes de la ecología y los defensores del medio ambiente, también en general, sí que ha habido una gran respuesta a la llamada a reunirse en Madrid, a preparar actividades y encuentros, a hacer declaraciones y a crear informes con un gran respaldo técnico e investigador. Y estas cosas nos llegan a los demás, y están creando en nosotros una conciencia ecológica de muy alto standing, muy importante en gente de todas las edades, y, lo que es mejor, absolutamente extendida entre la gente joven, que yo creo que ya nunca pondrá la goma de una lavadora a desaguar en el Mar Menor.

Por más que los líderes no vengan a la cumbre, por más que cuatro pirados nieguen el cambio climático que estamos favoreciendo los seres humanos con nuestro ataque masivo al medio ambiente, ya nadie puede evitar el proceso de concienciación que se ha producido. Y, en la mayoría de las casas, tenemos ya las bolsas para el reciclaje, y con ganas las llevamos a los contenedores pensando que estamos haciendo algo realmente bueno, aunque a veces también pelín cabreados porque tenemos los contenedores bastante lejos de nuestro domicilio. Pero es cuando acarreas esas bolsas y compruebas la cantidad de papel que llevas (los que consumimos todavía prensa escrita reciclamos muchísimo papel), las tremendas bolsas llenas de latas, de plástico, la del cristal, etc. cuando piensas que estás haciendo algo bueno por el medio ambiente, y te sientes bien.

Esta conciencia ecológica no la podrá parar ya nadie. Ya no están solos los integrantes de las asociaciones y grupos en defensa del medio ambiente que hubo siempre. Aquí ya es ecologista hasta el gato, aunque los líderes prefieran hablar de defensa por si atacan los indios, en Londres.

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