05 de diciembre de 2019
05.12.2019
Medio ambiente

La posibilidad de otra anoxia en el Mar Menor se diluye

La menor temperatura del agua, del grado de salinidad y de lluvias caídas son elementos que juegan a favor de que no se repita "exactamente" lo ocurrido en octubre, cuando murieron miles de peces por falta de oxígeno

04.12.2019 | 21:13
La posibilidad de otra anoxia en el Mar Menor se diluye

La temperatura del agua del mar, el grado de salinidad y la tendencia de estratificación son menores; y ha llovido menos. Estos son los elementos que juegan a favor de que no se produzca un episodio de falta de oxígeno en el agua (anoxia) del Mar Menor igual al que ocurrió el pasado mes de octubre, y que acabó con la vida de casi seis toneladas de peces y crustáceos. Sin embargo, «faltan datos para hacer una valoración consistente» de lo que puede ocurrir en el futuro. Es, por tanto, «la pregunta del millón».

El profesor titular de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), que pertenece al departamento de Ingeniería Química y Ambiental, del grupo de Ecosistemas, Javier Gilabert, y es miembro del Comité Científico, explicó tras la reunión de ayer, que les falta tener datos actualizados tras estas últimas lluvias que les permitan compararlos con el estado de la laguna salada cuando se produjo la anoxia.

Y añadió que «buena parte de lo que ocurra» dependerá de las previsiones meteorológicas, y a un mes vista «no las tenemos».

Los parámetros que el ecosistema presentaba el lunes, horas antes de las lluvias torrenciales, indicaban un descenso de la turbidez de 5,92 a 4 y de la clorofila de 8,87 microgramos litro a 6,96. A estos descensos, se unía al aumento del oxígeno de 6,87 a 7,74 microgramos por litro y un mínimo crecimiento de la salinidad.

Gilabert manifestó, en cuanto a la suspensión de los sedimentos, que en uno o dos días, si no hace viento, las partículas que tiñen de color marrón el agua irán al fondo en una parte importante y una fracción muy pequeña quedará suspendida en el agua.

«Como las partículas que entran llevan adheridos nutrientes (nitrógeno y fósforo), pueden hacer aumentar el fitoplancton y además, tienen un efecto mecánico negativo directamente en las agallas de los peces», dijo.

Oxigenación

La directora general del Mar Menor, Miriam Pérez, que presidió la reunión del Comité, comentó que tras las lluvias torrenciales pueden producirse consecuencias negativas para la evolución del Mar Menor: «La recuperación que se estaba viendo puede verse truncada».

Añadió que los científicos iban a seguir monitorizando todos los parámetros para ver la evolución de la laguna salada y que «estaremos expectantes y preparados para actuar con agilidad si nos vemos ante una situación delicada».

La directora general destacó que el Gobierno regional seguía buscando soluciones a la posible falta de oxigenación del Mar Menor, como la generación de oxígeno desde barcos, «que ha dado resultados positivos según los ensayos llevados a cabo y, por lo tanto, podría ser una solución».

También se trabaja en la rehabilitación de de las salinas de Marchamalo con el doble objetivo de mejorar la oxigenación y de crear una reserva natural para especies protegidas.

En este sentido, el consejero del ramo, Antonio Luengo, apuntó que «no es sencillo oxigenar 137 kilómetros cuadrados y 610 millones de metros cúbicos, porque no hay ninguna tecnología que lo permita de manera contínua».

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