01 de diciembre de 2019
01.12.2019
evento PequeOpi

El reto de 'educar más y mejor' a nuestros niños

LA OPINIÓN reúne en el Auditorio de Murcia a grandes expertos del ámbito docente, pediátrico y psicológico para tratar temas tan importantes en la crianza de los hijos como el sueño en la infancia y la educación sin gritos

01.12.2019 | 04:00
El reto de 'educar más y mejor' a nuestros niños

El Auditorio y Centro de Congresos Víctor Villegas fue escenario ayer de la I edición de PequeOpi: 'Educando más y mejor, el evento educativo para familias más grande la Región de Murcia, organizado por LA OPINIÓN. Durante toda la mañana tuvieron lugar diferentes ponencias de la mano de profesionales en distintas materias relacionadas con la educación de los más pequeños, 'salpimentadas' con actividades infantiles. Al evento acudieron más de 450 padres para informarse de la actualidad educativa a través de cuatro conferencias.

PequeOpi dio comienzo a las 10.30 horas, momento en el que Leo Farache, director general de la Asociación de Agencias de medios, socio director de 'Educar es todo' y encargado de conducir el evento educativo, subió al escenario para dar la bienvenida a los allí presentes. A continuación, la consejera de Educación de la Región de Murcia, Esperanza Moreno, que no quiso perderse el evento, puso en valor la labor que desempeña el diario LA OPINIÓN en materia educativa a través del suplemento PequeOpi y ahora también a través de este nuevo evento, que nace con vocación de continuidad. Del mismo modo, Moreno destacó «la importancia de que la educación se fomente desde el nucleo familiar», algo que la consejera y docente calificó de «fundamental».

Seguidamente dio comienzo la primera ponencia, a cargo de José Carlos Ruiz, maestro, filósofo y escritor, que explicó a los espectadores cómo educar a los pequeños en el pensamiento crítico. Ruiz desarrolló durante su conferencia el concepto de «protopensamiento», asentado en tres pilares: el asombro, la curiosidad y el cuestionamiento. Estos tres elementos marcan, según explicó Ruiz, el camino hacia el pensamiento crítico de los infantes, que comienza con el asombro ante lo cotidiano, prosigue traduciendo ese asombro en curiosidad y desemboca en el cuestionamiento. Además, tal y como explicó Ruiz, esta metodología la lleva aplicando él mismo en diferentes centros educativos durante un año.

Tras finalizar la primera ponencia, llegó el turno del doctor Gonzalo Pin, especialista en Pediatría y sueño de Quirón Salud. Durante su intervención, Pin desmintió una serie de falsos mitos en relación con el sueño infantil. Para ello, el experto empleó una metáfora en la que comparaba a los padres, pendientes de las rutinas diarias y ciclos del sueño de los pequeños, con «cuidadores de relojes».

Pin se encargó de arrojar luz a los allí presentes durante su intervención en 'Educando más y mejor', explicando a los padres, la importancia de la alimentación, el ejercicio físico y la actividad escolar para el buen descanso de los pequeños, indicando que si alguno de estos factores falla, es muy posible que a los niños les sea más difícil conciliar el sueño por la noche. Así mismo, el doctor también hizo especial mención a la relación entre el uso de la tecnología y la conciliación del sueño, insistiendo en que el uso de dispositivos móviles y tabletas electrónicas lo dificulta en gran medida puesto que las pantallas son «elementos de excitación» por lo que desaconseja su uso en las últimas horas del día. Es más, Pin explica que los pequeños necesitan un momento de «desactivación» previo al sueño, un periodo corto de tiempo que puede ir de los treinta minutos a una hora en el que se estimula la relajación de los niños con actividades como, por ejemplo, leer un cuento antes de dormir a los pequeños con voz suave y una luz tenue a poder ser anaranjada.

La tercera ponencia estuvo a cargo de la psicóloga y divulgadora Úrsula Perona, que trajo al Víctor Villegas su fórmula para no recurrir a los gritos en la educación. Perona hizo a la sala reflexionar acerca de la ineficacia de elevar el tono de voz y comenzó su conferencia haciendo una pregunta a los educadores presentes en el auditorio: «¿La crianza es estresante?». A partir de esta cuestión la psicóloga especializada en infancia desarrolló su discurso y advirtió a los padres y madres que el lanzar continuamente órdenes provoca que los infantes sean incapaces de diferenciar si la advertencia emitida por parte de la figura de autoridad es importante o no lo es: «si gritamos con tanta frecuencia a los pequeños es imposible que diferencien entre quitar los pies del sofá o dejar de pegar a su hermano», explicó Perona. Por ello, la psicóloga anima a razonar con los pequeños. Así mismo, insiste en la importancia de «priorizar», es decir, decidir qué problemas son los más importantes de solucionar en ese momento, para, tal y como explica Perona, no «sobrecargar a los niños».

El psicólogo, escritor y creador de contenido en YouTube a través del canal 'Píldoras de Psicología', Alberto Soler, fue el encargado de poner el broche final a la mañana. Durante esta cuarta y última ponencia el experto en educación compartió con el público el peligro de poner etiquetas a los más pequeños durante la crianza. Por ello, Soler quiso reflexionar con el auditorio sobre si realmente existen niños buenos y niños malos. Para ello, utilizó como ejemplo algunos experimentos que han tenido lugar durante las últimas décadas, como el del psicólogo norteamericano Stanley Milgram, que quiso saber hasta dónde es capaz de llegar el ser humano por complacer a la autoridad y midió el grado de obediencia a través de una situación ficticia donde un actor fingía ser el sujeto del experimento, sometiéndose a un cuestionario en el que recibiría una descarga eléctrica si se equivocaba. A pesar de que las descargas eran ficticias, el emisor de las mismas lo desconocía, por lo que Milgram comprobaba así hasta dónde estaba dispuesto a llegar el sujeto por complacer a la autoridad.

Soler extrapola esta situación a la crianza, comparando la obediencia de los pequeños y su transformación cuando durante la adolescencia dejan de acatar órdenes. «Los niños no dejan de ser obedientes durante la adolescencia, sólo dejan de hacer caso a los padres para hacer caso a los amigos, por ello, hemos de decidir si queremos hijos sumisos y obedientes o con pensamiento crítico e independientes», concluyó Soler.

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