30 de noviembre de 2019
30.11.2019
Especial RSE

Buenas prácticas que benefician a trabajadores y empresas

La aplicación de políticas de Responsabilidad Social Empresarial en una compañía se traduce en el aumento de la motivación, la productividad
y el sentimiento de pertenencia de sus empleados

30.11.2019 | 04:00
Las prácticas de Responsabilidad Social desempeñan un papel muy relevante y eficaz para lograr el tan deseado compromiso del empleado con la empresa

La importancia de implementar medidas de Responsabilidad Social no pasa desapercibida para las empresas, independientemente del sector en el que desarrollan su actividad. La aplicación de este tipo de políticas trae consigo numerosos y variados beneficios que, incluso, influyen de una forma positiva en los trabajadores, como queda reflejado en el estudio La influencia de la RSE en la gestión de personas: buenas prácticas, elaborado por el Instituto de Innovación Social de ESADE en colaboración con ISS Iberia, y cuyas principales conclusiones muestran que la estategia de RSE de una compañía aumenta la motivación y la productividad y el sentimiento de pertenencia de sus equipos, reforzando la atracción y retención del talento y mejorando al mismo tiempo el clima laboral.

«Las prácticas de responsabilidad social desempeñan un papel muy relevante y eficaz para lograr el tan deseado compromiso del empleado con la empresa por su capacidad de ofrecer un propósito, de atesorar la ética corporativa y de ofrecer un entorno laboral al cual merezca la pena pertenecer. En definitiva, la RSE garantiza una gestión responsable y efectiva de personas», asegura Ignasi Carreras, director de programas de formación directiva para ONG en ESADE y coautor de un informe que, precisamente, tiene como objetivo estudiar y divulgar el impacto de las estrategias de responsabilidad social de las organizaciones en su gestión de personas, propósito para el que ha analizado las medidas de conciliación y flexibilidad en Calidad Pascual, la integración de personas con discapacidad en ISS Iberia, la experiencia de voluntariado corporativo de BASF y las políticas de empresa saludable de Henkel en España.

Por su parte, Javier Urbiola, presidente ejecutivo de ISS Iberia, se refiere a las acciones de responsabilidad social y la creación de oportunidades como «parte esencial de la cultura y valores de la compañía», y por ello apuestan «por un empleo de calidad para las personas con discapacidad intelectual o de desarrollo». De hecho, en la actualidad, un 5% de su plantilla pertenece al colectivo de personas con discapacidad.

A modo de conclusión, los autores de La influencia de la RSE en la gestión de personas: buenas prácticas, el profesor y director de los programas de formación directiva para ONG, Ignasi Carreras, y el investigador Carlos Cortés, ambos del Instituto de Innovación Social de ESADE, proponen un decálogo (ver cuadro) con las principales líneas de actuación para que una empresa evolucione hacia el concepto de gestión responsable de personas que actúe con eficacia e impacto.

Decálogo para la gestión responsable de personas

-Incorporar la gestión responsable de personas a la estrategia global de la empresa

-Impulsar y consolidar un estilo de «liderazgo responsable»

-Saber generar y mantener viva una cultura de la responsabilidad

-Articular mecanismos efectivos de escucha e implicación de los grupos de interés

-Saber crear valor añadido a lo largo de toda la cadena de gestión de la empresa

-Facilitar la interacción entre la RSE y la gestión de personas, y el resto de áreas

-Fijar objetivos y metas, a medio y a largo plazo, acompañados de un sistema de métricas

-Aprovechar las ventajas de la interacción entre la RSE y la gestión de personas

-Definir una agenda de gestión responsable de personas

-Integrar de la RSE y la gestión de personas en una «gestión responsable de personas»

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