19 de noviembre de 2019
19.11.2019
Social

Los alimentos más solidarios

El Banco del Segura, que cumple diez años, va a realizar durante los próximos 22 y 23 de noviembre 'la gran recogida' en la Región

18.11.2019 | 19:10
Sede del Banco de Alimentos de Cartagena.

Social. Lleva una década centrado en la ayuda a los más necesitados. Empezaron siendo 4 voluntarios y ahora llegan a ser dos mil. Es el Banco de Alimentos del Segura que tiene como lema 'Ayúdanos a ayudar'. Está ultimando los preparativos de la 'gran recogida' de este año, que se celebra el 22 y 23 de este mes.

«Cada día nos esforzamos en hacer mejor nuestra tarea y creemos que nuestra labor ha sido reconocida por la sociedad murciana». El presidente del Banco de Alimentos del Segura, con sede en Murcia, Bonifacio Fernández Núñez, está inmerso junto a su equipo en la preparación de lo que ellos denominan 'la gran recogida' de alimentos, que se hace una vez al año. Esta vez será el viernes 22 y el sábado 23 de noviembre. Mientras, van organizando y repartiendo los artículos que les están llegando.

Este año tiene un significado especial, porque esta asociación, que forma parte de la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal), cumple 10 años.

«Empezamos con cuatro voluntarios y recogimos 2.800 kilos, que repartimos entre familias muy necesitadas y varias residencias de ancianos», recuerda José López, secretario del Banco. Ahora llegarán a ser 2.000 voluntarios y esperan llegar a los 360.000 kilos. Son cifras abrumadoras que demuestran que, «por desgracia», sigue habiendo muchas personas necesitadas.

El salto cualitativo de esta asociación de voluntarios se produjo en 2012, cuando el banco murciano se asoció a Fesbal. A partir de ese momento se tuvieron que hacer cargo, no sólo de las donaciones de particulares o de las entidades regionales que colaboraban con ellos, si no de los alimentos que les enviaba el Ministerio de Agricultura y la Unión Europea a través de Fondo Europeo de Ayuda a Desfavorecidos (FEAD), casi un millón de kilos.

Con esas cantidades, el banco pudo atender a 140 entidades benéficas y a 30.000 beneficiarios.

El tope máximo en cuanto a alimentos repartidos lo lograron en las campañas 2017/2018, con 2 millones de kilos.

«Las necesidades son infinitamente superiores ahora», destaca José López, quien explica que el 75 por ciento de los alimentos se envían a Cáritas, que los reparte por toda la Región.

Auxilian además a comedores sociales, y a residencias de mayores, y entre asociaciones de inmigrantes, entidades religiosas y que ayudan a personas en riesgo de exclusión social.

El año pasado, cifras oficiales calculaban que 480.000 personas estaban en riesgo de pobreza o exclusión social en la Región de Murcia (el 32,7% de la población), 20.000 personas menos que en 2017.

Y en pobreza severa (las personas que viven en hogares con ingresos inferiores a 4.436 euros anuales, o 370 euros mensuales), habría 104.000 personas (el 7,1% de la población).

Colaboradores


Ante esta dura realidad, el Banco de Alimentos del Segura ha encontrado cada vez más apoyo entre empresas, establecimientos y ciudadanos.

«Estamos contentos porque cada vez colaboran con nosotros más establecimientos que donan alimentos, y ya tenemos 230, entre supermercados, grandes superficies, centros comerciales y tiendas medianas», destaca el secretario del banco murciano.

También han tenido una evolución muy positiva en cuanto al número de voluntarios: de los 4 que pusieron en marcha el Banco han pasado a los alrededor de 2.000 que colaboran en los días más importantes de la campaña de recogida y reparto.

La cifra de voluntarios permanentes, que acuden todos los días a las instalaciones, llegan a las 34 personas.

«La población de la Región es muy solidaria y está muy concienciada con las campañas anuales de recogidas y también con los puntos de recogida permanentes», afirma el secretario de la asociación, que pone ejemplos extremos, como quien no duda en ceder algo de su pequeña compra, «aunque sea un kilo», hasta quien recoge dinero entre un grupo de amigas para gastarlo en alimentos que luego donan. «La gente se vuelca; es muy generosa», señala y lamenta que «por desgracia, seguimos siendo muy necesarios».

Para los más jóvenes

Una de las actividades de las que se siente más orgulloso el presidente es del nuevo aula de formación, por la que el año pasado pasaron más de setecientos alumnos de 3º y 4º de la ESO de institutos de Murcia.

«Nuestro objetivo es que transmitan en su entorno, en sus familias, y que ellos también lo tomen como una norma, que se debe evitar el despilfarro de comida», apunta Fernández, quien recuerda que en España se estima que 7,7 millones de toneladas de alimentos van a la basura cada año. «Es inadmisible».

También se les enseña qué es el Banco de Alimentos y hacen prácticas sobre el almacenado de alimentos en función de las fechas de caducidad.

Esta labor es, añade el presidente, «una esperanza ante el futuro que los propios alumnos nos han transmitido».

Esta actividad se enmarca dentro del programa del Ayuntamiento de Murcia, 'Mi ciudad Enseña', y que se mantiene este año.

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