17 de noviembre de 2019
17.11.2019
Laboral

María López, una murciana que estudia y trabaja: "Me gusta sacarme yo misma las castañas del fuego"

Una estudiante de Periodismo que trabaja en una tienda reconoce que el tiempo no le da para todo

17.11.2019 | 04:00
María López, una murciana que estudia y trabaja: "Me gusta sacarme yo misma las castañas del fuego"

María López, una estudiante de Periodismo de 22 años que trabaja en una tienda de una cadena comercial para pagarse la carrera, no sabía hasta ahora que forma parte del colectivo que el Instituto Nacional de Estadística ha bautizado como 'sí-sí', porque incluye a los jóvenes que estudian y trabajan, al contrario que los 'ni-ni'. «Me gusta sacarme yo misma las castañas del fuego», asegura, después de haber compatibilizado el trabajo y los estudios desde los 18 años. Reconoce que la independencia económica «compensa el esfuerzo», aunque eso no evita la pena por no poder acabar la carrera este año, al mismo tiempo que sus compañeros, dado que ha tenido que dejar las prácticas y un par de asignaturas para el próximo curso.

Como las prácticas que los estudiantes deben hacer en un medio de comunicación se realizan fuera de las horas de clase, su complicada agenda no le permite añadir más tareas a su jornada de trabajadora y estudiante. «Ahora me encuentro en un dilema. Necesitaría un tiempo que no tengo. Si las prácticas estuvieran algo remuneradas, podría intentarlo, pero me las dejo para el año que viene. A veces me pone un poco triste no terminar a tiempo», se lamenta.

Sin embargo, la energía que le permite seguir su agotadora marcha diaria sin agobiarse también le proporciona la fuerza para afrontar los contratiempos: «Pero tampoco hay prisa por acabar, no es el fin del mundo», concluye.

María López empezó a trabajar para liberar de sus gastos a su madre, «que tiene un sueldo modesto» , y poder conseguir unos ingresos que le permitieran compartir un piso en Murcia. Su familia vive en Torreagüera, por lo que le resultaba más duro desplazarse de su casa al trabajo y del trabajo al Campus de Espinardo cada día.

Asegura que disfruta tanto con el trabajo como con los estudios. «Soy muy curiosa, me gusta saberlo todo y por eso elegí ser periodista cuando era pequeña. Siempre me ha gustado el trato con la gente y estar de cara al público. Lo que más me atrae es la radio y la televisión», explica.
María López trabaja con una jornada reducida que le permite asistir a clase sin grandes dificultades, aunque las cosas se le complican cuando llega la Navidad, porque es una de las épocas en las que tiene que hacer más horas, mientras que sus compañeros pueden dedicarse a salir y a prepararse los exámenes de principios de año.

A pesar de tener que renunciar a la vida social que llevan sus amistades, hace lo posible por aprovechar el tiempo que le queda cuando sale del trabajo. «Como tengo que madrugar al día siguiente, los jueves no puedo salir de noche cuando quedan mis amigas, pero intento al menos llegar a la cena y pasar el tiempo que tengo con ellas. Si puedo, voy a cenar y luego me marcho», contaba.

Con los compañeros del trabajo lo tiene más fácil, porque todos comparten los mismos horarios y las mismas limitaciones para salir. Los domingos los dedica a su familia y aprovecha para ir a comer con su hermana y con su madre.

También Brenda Lehman, estudiante de Periodismo que trabaja los fines de semana en una pizzería, explica que el mayor sacrificio es la falta de «vida social», porque no solo tiene que renunciar a salir, sino que debe dedicar las horas libres que le quedan durante la semana a estudiar y a organizarse.

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