12 de noviembre de 2019
12.11.2019
La Opinión de Murcia
Transporte

Los camioneros murcianos sufren más de 100 asaltos de polizones al año en la ruta británica

Cifran en una media de 30.000 euros la pérdida en cada viaje en caso de contaminación de la mercancía por los polizones

12.11.2019 | 12:47
Los camioneros murcianos sufren más de 100 asaltos de polizones al año en la ruta británica

Una empresa de la Región ha ideado un sistema para evitar robos y la introducción de polizones en los camiones, enfocado principalmente a los transportistas que hacen la ruta hacia Gran Bretaña, y que sufren una media anual de más de 100 asaltos con un total de 500 personas en el Canal de la Mancha por parte de inmigrantes y mafias que quieren pasar al Reino Unido.

El secretario general de la Federación Regional de Organizaciones y Empresas de Transporte de Murcia (Froet), Manuel Perezcarro, ha valorado que se perfeccionen estos sistemas porque los asaltos, principalmente en las cercanías del puerto de Calais (Francia), comportan un riesgo para los polizones, para el conductor del camión y la pérdida del flete por el deterioro de la mercancía y el rechazo posterior del cliente.

Tras cifrar en una media de 30.000 euros la pérdida en cada viaje en caso de contaminación de la mercancía por los polizones, Perezcarro ha asegurado que la situación está provocando que haya conductores que no quieran realizar esta ruta y consecuencias en las empresas de transporte especializadas con el mercado británico, que están teniendo dificultades para encontrar chóferes que, en algunos casos, llegan a sufrir asaltos con "escaramuzas violentas".

El dirigente de Froet ha apuntado que los intentos de penetrar en los camiones en el paso del Canal de La Mancha es un problema que se está "arrastrando varios años" y que no se ha podido corregir a pesar del esfuerzo de las empresas en mejorar la seguridad de vehículos porque, según ha detallado, cada vez que se inventaba un sistema antipolizones y antirrobos, los asaltantes encontraban un alternativa para introducirse en los semirremolques.

Perezcarro ha lamentado que los transportistas están "indefensos" ante esta situación porque asume todas las consecuencias, como la pérdida de la mercancía, al tiempo que ha denunciado el "retraso" en la implantación de aparcamientos seguros en la red principal viaria de Europa por parte de la UE, que ha comenzado a desarrollarse ahora.

Así, ha subrayado que el conductor está sometido a una tensión "muy importante" y no puede descansar "tranquilo" al tener que estar pendiente de la carga. "No hay nada que proteja al transportista aunque haya cumplido escrupulosamente el protocolo establecido por el Reino Unido, el check list, los precintos e inspeccionado el vehículo en las paradas", ha apostillado.

Finalmente, ha indicado que el caso de los polizones muertos en un semirremolque en Gran Bretaña es un caso que le puede pasar a los transportistas murcianos, advirtiendo que antes realizaban los asaltos en Calais pero ahora lo hacen en zonas más alejadas del puerto francés, por lo que afrontan temperaturas bajas de los camiones frigoríficos durante diez o más horas.

Por su parte, Ginés Hernández, gerente de Técnicas de Ingeniería, empresa que ha desarrollado el sistema telemático, ha explicado que consta de un cierre neumático que controla con los sistemas de frenado la apertura y el cierre de puertas. El sistema de antiseguridad de polizones cumple la normativa para carga de valor o susceptible de robo, complementándose con un bloque de dos ejes traseros, de forma que limita la posibilidad de sustracción cuando el vehículo quede estacionado.

Además, Hernández ha apuntado que los sensores detectan el corte de los paredes o el techo del semirremolque, además de destacar que el conductor queda eximido de responsabilidad porque no está en la operativa de cierre y apertura de puertas.

El sistema integral, que cuesta 1.500 euros por camión, también contempla que, en caso de eventualidad o fallo de comunicaciones, se envía un código único al camionero para que abra o cierre la puerta vía Bluetooth.

En caso de intento de sabotaje, saltan tres alarmas: sonora, silenciosa e intermitentes, que permite evitar el robo de las mercancías por parte de los asaltantes, cuyo objetivo principal son productos con "fácil venta" en el mercado ilegal, como maquinillas de afeitar desechables, según ha concluido Hernández.

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