30 de octubre de 2019
30.10.2019
Entrevista
Jefe de Servicio de la Subdirección General de Tecnologías de la Información del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social

"La inteligencia artificial es útil en Sanidad, pero la tecnología no está aún madura"

Zlotnik considera que el Sistema Nacional de Salud "no puede quedarse atrás en la evolución tecnológica"

29.10.2019 | 19:34
"La inteligencia artificial es útil en Sanidad, pero la tecnología no está aún madura"

Pese a las mejoras que aporta la inteligencia artificial al sector sanitario, este experto considera que "aún se aleja mucho de las capacidades humanas".

Expertos regionales y nacionales han analizado en Murcia el papel de las tecnologías de la información en el ámbito sanitario y cómo estas pueden ayudar a mejorar la salud de los usuarios. Las jornadas Sicarm sobre 'La transformación digital en el ámbito sanitario' que se han celebrado en el Campus de la Merced contaron ayer con la presencia de Alexander Zlotnik, jefe de servicio de la Subdirección General de Tecnologías de la Información del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, quien aprovechó para abordar las condiciones para la viabilidad de la inteligencia artificial en el ámbito de la salud.

¿Qué usos tiene la inteligencia artificial en Sanidad?

Creo que es importante destacar que el término 'inteligencia artificial' se usa frecuentemente como un término de marketing. Los algoritmos actuales, que se engloban en esta definición, difícilmente pueden llamarse 'inteligencia' en sentido humano, que es capaz de resolver problemas de tipo general ante condiciones cambiantes del entorno. Las técnicas de inteligencia artificial actuales permiten resolver únicamente algunos problemas, suponiendo que se cumplan unas condiciones muy concretas. Es decir, que se alejan mucho de las capacidades de la inteligencia humana.

¿Qué ventajas podrán percibir directamente los ciudadanos?

En el caso concreto del sector sanitario, la tecnología actual permite algunas aplicaciones como sistemas de ayuda al diagnóstico clínico, indicando la probabilidad de diversas patologías en base a unas variables de entrada; sistemas de pre-procesamiento de imágenes radiológicas (marcado automático de tumores sobre una imagen) y el diagnóstico automático de algunas patologías como, por ejemplo, la retinopatía diabética basándose en imágenes de fondo de ojo. Estas aplicaciones son indudablemente útiles y poseen un gran beneficio potencial para los pacientes. Sin embargo, es importante destacar que la tecnología no está madura en muchas aplicaciones, su introducción no está exenta de riesgos y puede suponer costes organizativos y financieros considerables. De hecho, por ejemplo, las colaboraciones en proyectos de inteligencia artificial de grandes empresas tecnológicas como IBM o Google con grandes organizaciones de asistencia sanitaria pública y privada como el National Health Service del Reino Unido o el centro oncológico MD Andersen no se han materializado en resultados tangibles, a pesar de contar con equipos de excelentes clínicos y tecnólogos expertos. Por ello, es fundamental la realización de estudios de coste-beneficio antes de plantearse la introducción de estas tecnologías de manera masiva en el Sistema Nacional de Salud de España.

¿Quiénes lideran la investigación en este terreno?

Estados Unidos y China son los dos países con mayor nivel de desarrollo en todo tipo de aplicaciones de inteligencia artificial, no solamente en el sector sanitario. Existen tres motivos para ello: un volumen elevado de financiación, la existencia de planes estratégicos nacionales de inteligencia artificial con amplio apoyo político y presupuestario, así como un marco jurídico proclive al procesamiento masivo de datos personales y a la creación de empresas innovadoras de base tecnológica.

Pero también tendrá riesgos...

El procesamiento masivo de datos personales de salud y su intercambio rápido y flexible entre diversos actores puede dar lugar a situaciones negativas para ciertos sectores de la sociedad. Por ejemplo, si una entidad del sector privado averigua que una persona tiene una determinada enfermedad, puede -en base a un algoritmo automático- decidir denegarle cierto tipo de servicios o descartar a esta persona si intenta optar a un puesto de trabajo en dicha entidad. En la Unión Europea existe una legislación muy proteccionista con los datos personales y esto es algo muy positivo para evitar este tipo de situaciones, aunque también restringe las posibilidades de creación de start-ups de base tecnológica cuyo modelo de negocio se base en el procesamiento masivo de datos personales, lo cual generalmente es necesario para la elaboración de algoritmos de inteligencia artificial.

¿Se debería ir introduciendo en nuestro día a día y en la Sanidad española?

Sí, pero con cautela. en el sector sanitario público de España existen numerosos proyectos de investigación que emplean técnicas de inteligencia artificial -muchos de ellos de altísima calidad, reconocidos con publicaciones en revistas científicas internacionales de máximo nivel-, pero existe una falta de traslación de dichos resultados de investigación a la práctica clínica diaria. El Sistema Nacional de Salud de España no puede quedarse atrás en la evolución tecnológica, incluyendo la inteligencia artificial, pero creo que debe adoptar las nuevas tecnologías en general de manera metódica y coordinada.

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