13 de octubre de 2019
13.10.2019
Sexualidad

Formación de asistente sexual en Murcia para 20 personas

El Instituto Sexológico Murciano impulsa un curso, el próximo día 26, para «crear una red» que trabaje en la Región

12.10.2019 | 18:10
Detalle del cartel que ilustra este curso del Instituto Sexológico Murciano.

Hay 20 plazas. Al concluir la formación, los inscritos entrarán a formar parte de la bolsa de trabajo de asistentes sexuales para Murcia y Alicante del Instituto Sexológico Murciano.

El curso está dirigido a mujeres y hombres que se dediquen al trabajo sexual, masajistas y personas interesadas en actuar como asistentes sexuales, así como a profesionales interesados: estudiantes de Psicología, Educación Social y Trabajo Social, por ejemplo. Asimismo, también es para voluntarios y miembros de asociaciones del ámbito del trabajo sexual.

En la Región, indica Rodríguez, ya hay asistentes sexuales trabajando por su cuenta. Son autónomos y ofrecen sus servicios por Internet. A la hora de facturar lo hacen en calidad de asistente personal, no sexual. «El problema es que no hay regulación ni formación específica», manifiesta.

En el curso se hablará de anatomía y fisiología sexual humana, enfermedades de transmisión sexual, anticoncepción, protocolos de actuación y en problemas de salud sexual, técnicas de masaje terapéuticas, ética y marco legal, entre otros aspectos.

El equipo de profesores está formado, además de por Rodríguez, por Mª Carmen López (psicologa-sexóloga del Instituto Sexológico Murciano) y Mª Dolores Muñoz (psicóloga-sexóloga y quiromasajista).

«La sexualidad de las personas con discapacidad a día de hoy sigue siendo un tema tabú que produce ansiedad a muchas personas, en la mayoría de casos sin discapacidad», comenta Jesús Eugenio Rodríguez.

Resalta que «la Organización Mundial de la Salud (OMS) habla de la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, dentro de su concepto de salud sexual, si bien a las personas con discapacidad no se les permite tener esta posibilidad».

De esta manera, «la asistencia sexual es una herramienta para empoderar a las personas con discapacidad», tiene claro.

«Una forma de fomentar una vida independiente en materia de sexualidad para cada persona, y a la que supuestamente también las personas con discapacidad tiene derecho», subraya, a lo que añade que «la figura del asistente sexual en la actualidad está a medio camino entre el asistente personal y el trabajador sexual».

Con este curso, que será el 26 de octubre, «pretendemos crear un espacio formativo abierto en el que intercambiaremos conocimientos de personas con distintos tipos de discapacidad y sus especificidades, asesoramiento en sexología, disfunciones sexuales y en prácticas sexo-corporales, orientación sobre conceptos jurídicos relacionados con los derechos y obligaciones ligados a la sexualidad y la figura del asistente sexual, así como sobre la prevención del abuso sexual en este colectivo», comenta Rodríguez.

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