11 de octubre de 2019
11.10.2019
Entrevista
Autor del estudio 'La brecha salarial de género en la Región'

Pedro Jesús Hernández: "La maternidad penaliza a la mujer y agranda la brecha salarial"

Cuenta que los estudios sobre la evolución de los sueldos después del nacimiento de un hijo revelan que el padre llega a ganar un 19% más pasados diez años

10.10.2019 | 22:32
José Luján, José Antonio Cobacho y María del Carmen Barrera, presidenta del CES nacional.

El profesor de Fundamentos del Análisis Económico de la UMU explica que las mujeres cobran un salario por hora inferior al de los hombres y se ven castigadas, además, por la jornada reducida, lo que eleva la diferencia en el sueldo mensual al 25%.

Pedro Jesús Hernández presentó este jueves en una jornada del CES sobre Las mujeres en el mundo laboral un estudio sobre la brecha salarial desde 2004 hasta 2017.


¿Hasta cuándo llegará la brecha salarial?

Hay países como Estados Unidos y Gran Bretaña que la están estudiando desde hace 50 años y han visto su evolución. Lo que se entiende por brecha es lo que la diferencia en el salario por hora entre el hombre y la mujer supone en relacion el sueldo masculino. Teniendo en cuenta que e los países de la OCDE la media se ha reducido en cinco puntos porcentuales en 25 años, tengo claro que yo no voy a ver la equiparación salarial entre hombres y mujeres. Es imposible hacer el cálculo, pero está claro que estamos muy lejos. Si se han recortado cinco puntos en 25 años, se necesitarían como mínimo 75 años, pero como intervienen otros factores imprevisibles, como el impacto de una crisis, no se puede hacer una previsión. Hace 50 años en Gran Bretaña o EE UU la brecha era del 50%.

¿Cuál es la diferencia salarial entre hombres y mujeres de la Región en este momento?

Con los datos de 2017, en la Región la brecha es del 13,8,% en salario por hora, mientras que en España está en el 13,5%. Pero si nos interesa relacionar esta diferencia con el bienestar económico, que es lo que se pretende, debemos comparar los salarios mensuales, porque representan la capacidad de compra. Y ahí las diferencias son mucho más grandes. En la Región se sitúan en torno al 25%. Esta distancia se explica por la brecha en el salario por hora y porque las mujeres tienen jornadas laborales más reducidas que los hombres, en muchos casos de manera involuntaria. Si trabajan menos horas, su salario mensual también es más pequeño.

¿La formación hace que la brecha sea mayor o menor?

Una mayor educación femenina contribuye a reducir la diferencia en los salarios por hora en la parte explicada. Pero luego hay otras variables que van en sentido opuesto, como la segregación ocupacional, la segregación sectorial y la menor antigüedad en la empresa, seguramente por esa mayor intermitencia. A su vez, la franja de la brecha salarial que no tiene explicación está marcada por los distintos salarios de entrada al mercado laboral. Ya de entrada las mujeres ganan menos que los hombres, a lo que se suma después la incidencia de las demás variables.

Las estadísticas muestran que la mayor parte del empleo fijo que se crea es a tiempo parcial.

El aumento de la desigualdad salarial en general viene motivado en los últimos años por el gran incremento del trabajo a tiempo parcial. Las nuevas relaciones de contratación salidas de la crisis están aumentado este tipo trabajos, que son involuntarios. Según los últimos datos que acaban de salir, el 60% de los trabajadores con jornadas a tiempo parcial lo son de forma involuntaria. Las diferencias en salarios mensuales están explicadas por los sueldos más bajos y las jornadas más reducidas que tiene la mujer. Esto es lo que se considera una brecha explicada, pero también hay otra no explicada, que es la que se atribuye a la discriminación.

¿Cómo se mide?

La brecha no es una diferencia salarial que se produce entre hombres y mujeres por hacer el mismo trabajo, sino que hay otros factores. La parte que no tiene explicación sí que sería el concepto más cercano a las diferencias salariales para un mismo trabajo. Esto supondría que en unas mismas condiciones productivas entre hombres y mujeres, con un mismo nivel educativo, el mismo tipo de contrato y el mismo sector de actividad, reciben un salario diferente, que es mayor en el caso del hombre. La brecha no explicada representa en torno 90% de la diferencia en salario por hora en la Región entre 2002-2014, mientras que en España estaría entre el 70% y 75%. En el caso del salario mensual tiene más peso la menor duración de la jornada.

¿La jornada reducida es netamente femenina?

En los últimos años está convergiendo, pero se observa que es mayoritariamente femenina. La diferencia entre mujeres y hombres es todavía más acusada, eso es lo que hace que la brecha mensual sea mayor, porque el salario por hora es muy aproximado. La parte no explicada crece con los salarios y es mayor en la Región.

¿A qué se debe?

Existen diferentes teorías y estudios que tratan de explicar la brecha salarial. Hay un estudio de Dinamarca que analiza la evolución de los salarios y del patrimonio de las parejas durante los cinco años anteriores al nacimiento de un hijo y los diez posteriores. Ahí se ve cómo antes de que nazca el hijo los salarios evolucionan igual, pero después el salario del hombre sigue evolucionando, mientras que el de la mujer cae; y a los diez años hay un 19% de diferencia. Eso es lo que se llama la penalización salarial de la mujer. Sin embargo, un estudio noruego sobre parejas lesbianas revela que curiosamente la madre biológica no reduce tanto su salario, mientras que la madre no biológica también lo reduce algo. Además, a los cinco años la penalización desaparece de la renta global de la pareja, mientras que en parejas heterosexual disminuye.

¿La maternidad no supone siempre la misma carga?

Esto está dando una idea de que la penalización salarial por la maternidad no es una cosa exclusiva del parto y la lactancia, sino que hay algo más detrás. Cuando hay parejas lesbianas parece que la madre no biológica no actúa igual que el padre y las consecuencias adversas de la maternidad no son las mismas.

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