09 de octubre de 2019
09.10.2019
Estudio

La silueta de la mujer tras el parto depende de bacterias intestinales

Investigadores del CEBAS presentan un estudio tras un seguimiento anual a cuarenta madres después de dar a luz

08.10.2019 | 20:02
La silueta de la mujer tras el parto depende de bacterias intestinales

Investigadores del Laboratorio de Alimentación y Salud, perteneciente al grupo de Calidad, Seguridad y Bioactividad de Alimentos Vegetales del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS-CSIC) en Murcia, han publicado un estudio científico donde muestran que los valores antropométricos (peso, cintura y cadera) y la microbiota intestinal (coloquialmente conocida como flora intestinal) de las madres siguen alterados tras el parto, y que a lo largo de un año se van normalizando pareciéndose cada vez más a la que tenían las progenitoras antes del embarazo. Sin embargo, no todas las madres recuperan la silueta tan fácilmente durante ese primer año de postparto y en esa adaptación juega un papel crucial el perfil de la microbiota intestinal.

Bajo la coordinación de los Drs. Victoria Selma y Juan Carlos Espín, del CEBAS-CSIC, y en colaboración con el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) de Valencia, en el estudio se realizón un seguimiento anual a cuarenta madres tras el parto. Los investigadores se plantearon evaluar si la recuperación de su silueta habitual podía ser diferente según la microbiota intestinal de cada una. Es decir, si la mayor o menor dificultad en su recuperación estaba relacionada con el perfil de la microbiota de las madres. En el estudio han participado cuarenta voluntarias sanas que tras el parto optaron por la lactancia materna.

Este equipo del CEBAS-CSIC fue pionero en el mundo al identificar que cuando ingerimos ciertos compuestos llamados polifenoles que están presentes en las fresas, nueces o la granada, nuestra microbiota intestinal los transforman en otras moléculas más simples, llamadas urolitinas, que son antiinflamatorios naturales preventivos frente al cáncer y enfermedades cardiovasculares. Pero la capacidad de producir urolitinas no es igual en todas las personas, ya que la población se divide en tres grupos (conocidos como metabotipos) de acuerdo al tipo de urolitinas que forman, lo cual depende precisamente de sus bacterias intestinales. La identificación del tipo de microbiota intestinal (metabotipo) se realiza con un análisis de orina tras haber ingerido nueces, granada, fresas o alimentos de similares características.

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