04 de octubre de 2019
04.10.2019
Agua

La sequía en el Tajo aboca a un nuevo cierre del Trasvase para finales de este año

Los embalses de la cabecera que regulan el acueducto sólo tienen 55 hm3 por encima de la línea roja a partir de la cual cesan los envíos

03.10.2019 | 22:47
La sequía en el Tajo aboca a un nuevo cierre del Trasvase para finales de este año

Los regantes reclaman al Ministerio, tras una asamblea extraodinaria, que el Sindicato gestione el agua desalada, en lugar de que lo haga cada comunidad

La falta de lluvias sobre los embalses de la cabecera del Tajo, Entrepeñas y Buendía, ha dejado la reserva de agua en 455 hm?3; a principios de mes por lo que, salvo milagro, el Trasvase volverá a cerrarse a final de año, como ya sucediera durante once meses entre 2017 y 2018. No habrá agua para regar ni para beber.

En estos momentos, la situación es ya delicada para el Trasvase que tiene que aprobarse en octubre, ya que la cantidad máxima es de 20 hm3 y los embalses almacenan 455 hm3. Estos datos han hecho que los agricultores teman ya lo peor, pues las normas de explotación del Trasvase establecen que cuando el nivel del agua en la cabecera del río baje a los 400 hm?3; se cierren las compuertas.

En estos momentos, sólo hay un 'colchón' de 55 hm?3; que, prácticamente, se agotará de aquí a final de año al aprobarse mensualmente entre 8 y 10 hm?3; para el abastecimiento urbano y ya casi sin esperanzas para que llegue agua para la agricultura.

Lucas Jiménez, presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Scrats, indica que las reglas del Trasvase podrían permitir que este mes de octubre llegara algo de agua, pero «en noviembre, es algo más complicado si no llueve».

Una en lugar de 61

La pésima situación de las reservas explica el paso adelante dado por la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) una vez que no se ha prorrogado el Decreto de Sequía, vigente desde mediados de 2015.

Cumpliendo instrucciones del Ministerio para la Transición Ecológica, el organismo de cuenca ha convocado el reparto por concesión de los 80 hm?3; de agua de la desaladora alicantina de Torrevieja para cada una de las comunidades de regantes levantinas. En un principio se había dado un mes de plazo para recibir peticiones, pero las quejas de los agricultores por la premura del tiempo han obligado a ampliarlo a tres meses.

Este movimiento ha descolocado a los regantes, que ayer celebraron una asamblea extraordinaria en Murcia, en la que acordaron pedir al Ministerio que la gestión del agua desalada esté solo en manos del Sindicato «o de una junta central de usuarios, pero no en las de 61 comunidades», explica Jiménez. Así se estaba haciendo hasta ahora.

«¿Qué problema tienen en que sigamos funcionando en el futuro como lo hemos hecho en el pasado», se pregunta el presidente del Scrats, quien insiste en que, si no, va a ser muy complicado gestionar estos recursos.

«Ahora nosotros podemos pasar el agua de una comunidad a otra, sin problemas y con el visto bueno de la CHS; pero si lo tienen que hacer entre ellas, hay que recurrir a contratos de cesión de derechos que puede tardar mucho tiempo en resolverse; y mientras, ¿qué hacen los agricultores si está el Trasvase cerrado?».

Otro punto que añade inseguridad a los regantes es el precio, que puede llegar a alcanzar los 75/80 céntimos por metro cúbico, «una cantidad que perjudica especialmente a los pequeños y medianos productores», advierte.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook