30 de septiembre de 2019
30.09.2019
La Opinión de Murcia
Salud

Crean una unidad de disfagia infantil en La Arrixaca y Los Arcos para 800 niños

Este servicio dispone de un nasoendoscopio extremadamente fino y de alta definición que permite, sin necesidad de sedar al niño, e introduciendo una fina cámara a través de la nariz, visualizar la faringe durante la deglución

30.09.2019 | 17:07
El consejero de Salud visitó las instalaciones de la Unidad de Disfagia

Niños con parálisis cerebral, prematuros, malformaciones de la boca, paladar, faringe o esófago y otras causas pueden derivar en casos con disfagia crónica. La consecuencia es que se ven privados de la capacidad de alimentarse por la boca, por lo que precisan una adaptación en su dieta, uso de espesantes o sondas de alimentación.

La Consejería de Salud ha puesto en marcha la Unidad Regional de Disfagia Infantil en el hospital Virgen de la Arrixaca y Los Arcos, formada por pediatras especialistas en Digestivo y Nutrición infantil, Otorrinolaringología infantil, por dietista-nutricionista, logopeda y psicólogo.

Asimismo, la unidad la integran también neurólogos, radiólogos, electrofisiólogos, neumólogos y otros especialistas infantiles colaboran de forma puntual en los casos más complejos que serán tratados en la Arrixaca.

El consejero de Salud, Manuel Villegas, recordó que "en la Región de Murcia hay más de 800 familias con un niño afectado por este problema, lo que genera un importante lastre en el desarrollo y la adaptación social y familiar del niño y su entorno".

Según explicó Villegas, "este nuevo recurso contribuye a favorecer los cuidados y tratamientos del menor con la última tecnología y profesionales altamente especializados de forma global y evitando traslados y derivaciones molestas y poco eficaces".

El consejero subrayó "el alto índice de satisfacción entre las familias de los niños atendidos, con resultados comparables a los de otras unidades de referencia, durante los últimos meses en los que la Unidad ha funcionado como proyecto piloto con el fin de validar los protocolos de asistencia y tratamiento". Desde septiembre de 2018 ha atendido a 96 pacientes.

Este servicio dispone de un nasoendoscopio extremadamente fino y de alta definición que permite, sin necesidad de sedar al niño, e introduciendo una fina cámara a través de la nariz, visualizar la faringe durante la deglución, para determinar si traga de forma segura o dónde se localiza su problema.

Esta unidad se diferencia de otras en que pretende un modelo semiexternalizado, donde parte del tratamiento se realice en los centros de rehabilitación habituales de cada niño, con protocolos individualizados y supervisión por parte de los profesionales de la unidad.

Niños con parálisis cerebral, prematuros, malformaciones de la boca, paladar, faringe o esófago y otras causas pueden derivar en casos con disfagia crónica. La consecuencia es que se ven privados de la capacidad de alimentarse por la boca, por lo que precisan una adaptación en su dieta, uso de espesantes o sondas de alimentación.

En los casos más graves, los niños son incluso incapaces de gestionar su propia saliva, con aspiraciones e infecciones pulmonares que afectan de forma importante a su esperanza y calidad de vida.

Una de las funciones básicas de la URDI será llevar a cabo programas de prevención de la disfagia en aquellos bebés en riesgo, a través de las unidades de neonatología.

Además la detección precoz de las dificultades deglutorias en niños con parálisis cerebral, mediante campañas diseñadas para este objetivo, permitirá mejorar la calidad de vida y el estado nutricional de estos niños.

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