12 de agosto de 2019
12.08.2019
Penitenciaría

Retiran su medicación a presos enfermos de Campos del Río para que no trapicheen con ella

Instituciones Penitenciarias recuerda que hizo una guía para controlar esto y los médicos la llevaron a los tribunales y ganaron

12.08.2019 | 04:00

''Compro las pastillas en el patio porque me hacen falta. Si esto no es denunciable, que venga Dios y lo vea. Nos están quitando la vida, porque saben que esa medicación nos hace falta''. Así se expresa un hombre que cumple condena en la cárcel de Campos del Río, la más grande de la Región, a la hora de hablar de un problema que, asegura, vienen padeciendo él y sus compañeros: que los facultativos encargados de la prisión les quitan los fármacos que tienen recetados, especialmente para enfermedades mentales. En la carta que el recluso remite a LA OPINIÓN constan las firmas y el DNI de más de 60 internos, que corroboran el contenido de la misiva. Y piden ayuda.

Los afectados cuentan el caso de un compañero, ''Rosendo, que en paz descanse'', a quien ''le hicieron lo mismo, como a todo el mundo: le quitaron la medicación y, como no podía aguantar, tuvo que comprarla en el patio y al otro día no se levantó''. ''Por desgracia, murió de sobredosis de pastillas. Es una pena'', relatan.

Desde la asociación Tu Abandono Me Puede Matar, que agrupa a funcionarios de prisiones, su coordinador nacional, Jacob Fernández, apunta que ''en el centro de Campos del Río existe un grave déficit de personal sanitario''. En este sentido, destaca que ''hay tres médicos y debería haber ocho para atender a los más de mil internos que alberga el centro, lo que conlleva que haya listas de espera de más de cuatro meses para pasar consulta en los módulos, provocando el colapso del servicio de urgencias ante la falta de atención médica de los internos''.

''También se necesitan más enfermeros y auxiliares de enfermería. Estos están absolutamente desbordados y no dan abasto con el reparto de medicación, teniendo que repartir la misma para tres días, por lo que no son pocos los internos que fallecen de sobredosis cuando encuentran en su poder una bolsa de pastillas y otros tantos a los que los trabajadores de prisiones consiguen salvarle la vida'', manifiesta.

''Otros de los grandes problemas a los que nos enfrentamos es la alta tasa de internos con graves patologías psíquicas, ya que carecemos del personal adecuado para tratar a este tipo de presos. Respecto a Campos del Rio, únicamente hay un psiquiatra externo que visita un día a la semana el centro para atender a los más de 500 internos que sufren algún tipo de patología'', manifiesta.

A preguntas de este diario, Instituciones Penitenciarias recordó que ''en su momento elaboramos una guía farmacológica, de obligado cumplimiento, sobre la dispensación de medicamentos'' en las cárceles, y que ''los propios médicos denunciaron que vulneraba el libre albedrío, la opinión de cada médico con su paciente''. Y ganaron en los tribunales. La guía ahora es orientativa, no preceptiva. ''Cada interno recibe de forma individualizada la medicación que tenga pautada, por parte del facultativo o del médico especialista de la Comunidad''. ''Otra cosa es que se detecte un uso indebido de esa medicación y, lógicamente, se le retire o se le cambie'', apostillan.

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