12 de agosto de 2019
12.08.2019

"No es necesario hacer actividades costosas para que se genere un bienestar"

"Con un trabajo que te realiza, necesitarás menos descansos", opina Mª José Catalán, decana de los psicólogos de la Región

11.08.2019 | 18:28
Mª José Catalán.

«Los estudios realizados desde el ámbito de la psicología han demostrado que los beneficios que reportan las vacaciones, entre otros, supone disminución de los niveles de estrés, disminución de la presión arterial, y aumento del bienestar emocional», explica la decana del Colegio Oficial de Psicólogos de la Región de Murcia, Mª José Catalán.

A la pregunta de cómo se afronta, psicológicamente, el estar de vacaciones pero no poder moverse de casa, la experta comenta que «las vacaciones no deben relacionarse únicamente con una de las actividades a las que suele asociarse habitualmente, como es la de viajar, ya que hay muchas otras opciones económicamente más asequibles y que en la Región de Murcia tenemos la oportunidad, por tenerla cerca, como pasar el día en la playa, acudir a una piscina, salir con los amigos, jugar con los niños, leer un libro o ir al cine».

«Se trata, en definitiva, de realizar actividades que ayuden a romper la rutina, generando un aumento natural de una hormona llamada oxitocina, que tiene grandes beneficios, no solo en la reducción de los niveles de estrés sino en el aumento del bienestar emocional, y en la prevención de dificultades de salud mental», hace hincapié la experta.

En este sentido, subraya que «por tanto, no es tan necesario hacer actividades extraordinarias y costosas económicamente, sino aquellas que nos permitan poder generar ese bienestar personal».

Y es que, sostiene Catalán, «el verdadero beneficio de las vacaciones es precisamente esa desconexión de las rutinas, el poder realizar cosas que no tienes oportunidad de hacer durante el periodo laboral, o simplemente descansar, o no hacer nada».

En cuanto a qué efectos puede tener en la psicología de alguien el no poder cogerse vacaciones, la decana precisa que «desde la psicología valoramos necesario el descanso y la desconexión, ya que el no poder hacerlo puede conllevar aumento de los niveles de estrés, y disminución del bienestar emocional, aunque siempre habrá que relacionar los efectos nocivos dependiendo del tipo de trabajo que realizamos».

A este respecto, señala que «si uno desempeña un trabajo en el que se siente realizado y reconocido, necesitará unos periodos de descanso menores».

Una lista de cinco o diez cosas

Preguntada por cuánto tiempo mínimo de vacaciones debería tomarse una persona, Catalán contesta que «los profesionales de la psicología que han analizado estas cuestiones indican que, para realizar una adecuada desconexión, al menos es necesario un periodo mínimo de una semana, no aumentando en proporción dichos beneficios tras periodos superiores a los quince días».

En cuanto a qué mecanismos y trucos hay para intentar sobrellevar mejor el periodo de vacaciones sin verdaderas vacaciones, la psicóloga manifiesta que «hay que afrontar el periodo vacacional en positivo, valorando el tiempo que se tiene para poder realizar cosas, y que durante el resto del año no tenemos».

De esta manera, aconseja a las personas que no se centren «en lo que no se puede hacer, sino en todo lo que podemos realizar».

«Por ejemplo, podemos hacer una lista de cinco o diez cosas que nos gusta hacer y que por falta de tiempo no podemos realizar durante el periodo no vacacional», sugiere la experta.

En este sentido, apuesta por «cosas sencillas que nos permitan poder disfrutar de la compañía de tu pareja, de tus amigos, de la familia, adentrarte en la aventura de un buen libro, disfrutar de la cocina, de volver a andar en bicicleta o simplemente darte un largo paseo por la playa».

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