10 de agosto de 2019
10.08.2019
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La Fundación Trinitario Casanova celebra su Escuela de Verano para los colectivos más desfavorecidos

Durante las dos últimas semanas, los niños y niñas del Programa de Solicitantes de Protección Internacional de Cruz Roja han aprendido a comprender y valorar el paisaje, descubriendo al mismo tiempo las relaciones, impactos y sinergias que se producen en el entorno

10.08.2019 | 04:00
Niños pintando el mural para entender el proceso que lleva el agua.

La Fundación Trinitario Casanova ha organizado un año más, durante las últimas dos semanas, su Escuela de Verano, en la que niños y niñas del Programa de Solicitantes de Protección Internacional de Cruz Roja Murcia han podido disfrutar de actividades de ocio educativo en plena naturaleza, en el Centro Medioambiental Fuente de Columbares.

Durante el tiempo que ha durado la Escuela de Verano los participantes han aprendido a comprender y valorar el paisaje, descubriendo las relaciones, impactos y sinergias que se producen en el entorno. Igualmente, han tenido la oportunidad de reflexionar sobre las amenazas del paisaje, su relación con el bienestar de las personas y las soluciones que podrían articularse para contribuir a la conservación del mismo.


Niños y niñas del Programa de Solicitantes de Protección Internacional de Cruz Roja en el centro Columbares. FUNDACIÓN TRINITARIO CASANOVA

En este marco didáctico, basado en el conocimiento como estímulo para llegar a la comprensión y en la participación como base de todo desarrollo, los niños y niñas de Cruz Roja han aprendido a construir sus propios «Huertos de Balcón», han «Plantado Árboles», han creado un mural gigante para comprender el «Ciclo del Agua», han elaborado «Helados Ecológicos», han diseñado sus propios «Portabocadillos» para reducir el consumo de plásticos y aluminios, han aprendido a «Reconocer Huellas» de los animales de la Sierra de Columbares, han jugado para comprender las relaciones que se producen en el medio ambiente, han disfrutado del frescor de las «Piscinas en la Naturaleza» y, sobre todo, han dedicado tiempo a convivir y compartir bonitos momentos de diversión y amistad.

Las actividades finalizaban ayer con una gran Gymkhana basada en el Juego de la Oca, a través de la cual han podido recordar y valorar todas las cosas que han aprendido en estos intensos días.


Aprendiendo a separar los residuos. FUNDACIÓN TRINITARIO CASANOVA

Además, durante el pasado mes de julio la Fundación Trinitario Casanova puso en marcha sus talleres para niños con la intención de despertar en ellos la creatividad, las destrezas manuales, la sociabilidad y la autonomía.

En el taller de papel maché, los niños tuvieron la oportunidad no solo de ejercitar sus habilidades manuales y creativas, sino también de hacer una reflexión sobre el efecto en nuestro ecosistema del uso de materiales reciclables y de la importancia de aprovechar toda su vida útil.


Zoológico de Lego. FUNDACIÓN TRINITARIO CASANOVA

Tuvieron además un taller de inteligencias múltiples en el que, a través de una divertida clase de teatro, exploraron sus habilidades para comunicarse con silencios y movimientos corporales, y desarrollar así su expresividad y su capacidad de conectar con los otros.

Finalmente, tuvieron la tarea de crear un zoológico con figuras de lego, ejercitando sus habilidades de abstracción y creación.


Figura de papel maché y su creador. FUNDACIÓN TRINITARIO CASANOVA
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