04 de agosto de 2019
04.08.2019
Vivienda

El Banco de España alerta de que el alquiler ha subido en Murcia casi un 25% en cinco años

El informe culpa al paro y la precariedad laboral de la fuerte demanda de arrendamientos tras la crisis y sitúa a la capital de la Región a la cabeza en rentabilidad durante el periodo de 2013 a 2019

04.08.2019 | 04:00
Un hombre consulta carteles que ofrecen viviendas de alquiler en un panel.

Un informe del Banco de España alerta de las elevadas subidas en los precios del alquiler que se han registrado en Murcia durante los últimos cinco años. El estudio, titulado 'Evolución reciente del mercado del alquiler en España', firmado por David López-Rodríguez y María de los Llanos Matea, de la Dirección General de Economía y Estadística, revela que en la ciudad de Murcia los precios de los arrendamientos se han incrementado casi un 25% desde principios de 2014.

Además, sitúa a la ciudad como la capital de provincia española con mayor rentabilidad del alquiler en relación al precio de venta de las viviendas entre diciembre de 2013 y mayo de 2019. Este indicador muestra la evolución entre los precios medios por metro cuadrado de los arrendamientos y de venta. Tras la capital de la Región aparecen las ciudades de Lérida y Santa Cruz de Tenerife con resultados muy cercanos a los de Murcia.

Los mayores incrementos del alquiler se han producido en Barcelona, Madrid o Valencia y en ciudades turísticas (Málaga, Palma de Mallorca, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife). Palma y Barcelona muestran incrementos superiores al 50%. Por el contrario, ''los menores aumentos se perciben en ciudades de la España interior'', como Ciudad Real y Jaén.

El repunte del 25% de Murcia supera al de ciudades muy turísticas, como Zaragoza y Santander. Los autores atribuyen la burbuja del alquiler a los estragos causados por la crisis en la economía de las familias y de los colectivos peor pagados, como los jóvenes. «En un contexto de recuperación económica en el que los ingresos del trabajo de los hogares con menor renta (en particular, los jóvenes) se ven limitados por la elevada incidencia de la temporalidad, la parcialidad de las jornadas y la todavía elevada tasa de desempleo, se habría producido un incremento de la demanda, concentrada en determinados mercados, frente a una oferta de alquiler residencial relativamente rígida en el corto plazo», según recoge el informe.

Añade que desde el inicio de la recuperación económica en 2013 ''se observa la dificultad de los colectivos con menor renta para incrementar sus ingresos actuales y esperados, por la aún elevada incidencia del desempleo, la escasa duración de los nuevos contratos o la mayor relevancia de la jornada reducida. La combinación de bajos ingresos laborales y de riesgo de pérdida de empleo dificultaría a un porcentaje significativo de hogares (especialmente de jóvenes) con niveles de renta y patrimonio reducidos el acceso a un préstamo para la adquisición de vivienda''.

Por esta razón, ''los hogares jóvenes y los de origen extranjero destacan por sus mayores ratios de alquiler residencial'', dado que son los que encuentran las mayores dificultades para ''acumular el ahorro necesario'' para comprar. Por otra parte, los autores apuntan que la fiscalidad que soporta la compra y la eliminación de la deducción por adquisición de la vivienda habitual en el IRPF pueden disuadir a los compradores, al tiempo que ''el incremento de la rentabilidad del alquiler y, por tanto, de su atractivo como instrumento de inversión, coincide con la entrada en el mercado de nuevos operadores''.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook