14 de julio de 2019
14.07.2019
Desarrollo sostenible

Longinos Marín: "Lo que más me gusta de ODSesiones es que integra a toda la sociedad"

Subraya el papel de la universidad para lograr alianzas y cumplir los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU

13.07.2019 | 18:42
Longinos Marín.

Doctor en Economía y Empresa por la Universidad de Murcia, ejerce desde 1997 de profesor en el Departamento de Comercialización e Investigación de Mercados. Como vicerrector de Responsabilidad Social y Transparencia tiene 'en sus manos' el desarrollo en esta institución educativa del proyecto ODSesiones de Naciones Unidas para luchar por un mundo mejor.

Cada mes un objetivo, hasta cumplir los 17. Es el proyecto de ODSesiones que ha lanzado la Universidad de Murcia (UMU) para abordar, implantar y difundir, la Agenda 2030 de la ONU de Desarrollo Sostenible. El calendario de actividades comenzó el pasado febrero y se prolongará hasta abril de 2021. Actualmente está en pausa, obligada por los exámenes universitarios y las vacaciones veraniegas. Longinos Marín, vicerrector de Responsabilidad Social y Transparencia, es el encargado de coordinar todo el programa, de cuyo desarrollo hasta ahora se siente muy satisfecho. Cuatro objetivos ya se han abordado (Fin de la pobreza; Hambre cero; Salud y Bienestar y Educación de calidad).


La meta última de los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU es conseguir un mundo más libre, más justo y más sostenible, que no es poco. ¿Qué papel se ha marcado la UMU?

La Universidad es un buen sitio para crear e impulsar alianzas que permitan tener unos buenos resultados al final de la Agenda. Es el lugar que más facilita el entendimiento entre todos los participantes (administraciones públicas, empresas, ONG, sociedad civil, comunidad educativa, los sindicatos, etc.), que deben sentirse cómodos en el desarrollo de los proyectos. Y creo que el marco ideal es la universidad pública.

La ONU ha dado un paso adelante con estos 17 objetivos. Implica a todo el mundo, y no solo a los gobiernos como ocurría con los 'Objetivos del milenio', que finalizaron en 2015.

Si las empresas, las ONG y los ciudadanos se ponen las pilas, no dudo de que los problemas se pueden solucionar. Los gobiernos no pueden ser los únicos impulsores del cambio. Son necesarias las alianzas para poner en marcha proyectos conjuntos. E insisto en que la universidad es un buen sitio de encuentro y diálogo para lograrlo. De ahí que lo que más me gusta de nuestro proyecto es que integra a los distintos sectores sociales. Y no debemos olvidar que en la universidad hay muchos jóvenes, que al final son los que tienen que liderar el cambio.


¿Qué grado de implicación en la Agenda 2030 tienen otras universidades españolas?

No de manera generalizada. Esto es más de voluntad y de convencimiento que de otra cosa. Nosotros hemos participado en diversos foros nacionales en los que hemos explicado nuestro proyecto. Formamos parte de la Red Española y de la Red Internacional de Desarrollo Sostenible, y de la Red Mundial para el fomento de la Agenda de la ONU. Y cuando lo hemos explicado, ha gustado mucho. El pasado 24 de junio estuvimos en Santander exponiéndolo a todos los rectores de España y de Cuba, en una mesa que se denominó 'ODS en la universidad'. Y se interesaron mucho. Sobre todo pudieron comprobar que no es un proyecto caro (las universidades públicas siempre están preocupadas por el dinero); y que de necesitarse alguna inversión económica se puede lograr con el patrocino de las empresas colaboradoras. Nosotros hemos encontrado muy buena predisposición empresarial en la Región. El próximo mes de febrero viajaremos a Cuba a participar en un encuentro sobre la Agenda 2030 en Latinoamérica. Y en septiembre, en Nueva York, es el Congreso mundial, y nos han aceptado una ponencia.

¿Cómo se pasa de la teoría a la práctica?

Sensibilizar es fácil, pero lo difícil es abordar los temas concretos y poner sobre la mesa proyectos que se puedan llevar a cabo. Cada mes, y según el tema que se aborde, cada facultad participante diseña el programa de las actividades a abordar, y también proponen los temas desde las ONG. Por ejemplo, en los objetivos sobre el fin de la pobreza y hambre cero se plantearon cocinas solidarias, reparto de mantas, etc.; todas acciones que implican la participación del voluntariado. Hasta ahora las ONG, entidades sin ánimo de lucro y asociaciones llegan a unas 75. Con nosotros colaboran asociaciones de mujeres científicas, arquitectos y economistas sin fronteras... Al principio hicimos una batida para ver en cada ODS a quién podríamos traer, y en otros casos ellos se han apuntado.

¿ Arquitectos sin fronteras?

Sí. Aunque tienen la sede en Alicante, aquí tienen un socio que se interesó por participar. Por ejemplo, en la ODS del Agua van a presentar un proyecto muy interesante: van a construir en vivo y en directo un edificio de 'economía circular' que reutiliza al máximo el agua que se consume.

¿Y qué respuesta están dando las empresas de la Región?

Honestamente, muy buena. Aquí tienen muy asumida la responsabilidad social corporativa, aunque depende de la cultura de la empresa el que participen más o menos. Pero el nivel de conocimiento es muy alto. Nosotros, con las empresas tenemos dos opciones: o bien que financien el proyecto (Aguas de Murcia y Bankia-Fundación Cajamurcia); o que cuenten en cada ODS cómo contribuyen a ese objetivo. Por ejemplo, donaciones de alimentos, transporte gratis. O que nos enseñen a mejorar en el tema que corresponda ese mes, como el caso de Aguas de Murcia, que en el objetivo de Agua Limpia y Saneamiento muestre cómo trabajan, y visitaremos las instalaciones que tienen en la Contraparada. Veremos cómo funciona el ciclo integral del agua y cómo ahorrarla en los hogares. Y Estrella de Levante contará cómo calcular la huella hídrica. Nos dan consejos prácticos para avanzar en lograr el objetivo.

¿Y la tercera 'pata', las administraciones públicas?

Deberían ser los agentes dinamizadores de la Agenda 2030 en cada territorio. En la Región hay una Dirección General de UE, Acción Exterior y Cooperación que lo impulsa. Ellos han hecho un diagnóstico de cómo está la agenda en Murcia y elaboraron un plan de actuación, pero se terminó la legislatura en ese momento. Y ¿cómo participan? Pues por ejemplo, al hablar de pobreza, la consejera del ramo explicó los programas que tienen en marcha y así será con el resto de los ODS. Nos viene muy bien para conocer las políticas públicas que se desarrollan. Nos falta integrar a todos los ayuntamientos, porque solo participa por ahora Murcia. Queremos que Molina, que es muy activa en este campo, se apunte.

Hace unos días estuvo en Santander con el premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus, que ha firmado un convenio sobre emprendimiento social con la UMU. ¿Qué es lo que más le impresionó de él?

La energía que tiene pese a sus 80 años. Y aunque transmite calma y es muy accesible, tiene un discurso muy potente. Nos echó en cara que habíamos dejado de ser seres humanos por haber convertido el dinero en un fin, cuando debería estar al servicio del bienestar de las personas. Comentó cómo el ser humano suele sentirse bien cuando ayuda a otros, pero que nos habíamos empeñado en acumular dinero para alimentar nuestro ego; y, a la larga, esto nos hacía sentir mal. Defendió que es compatible que tú vivas bien y los demás también.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook