13 de julio de 2019
13.07.2019
Salud

Las listas de espera en las pruebas diagnósticas, el gran talón de Aquiles de la sanidad regional

Los pacientes murcianos tienen que esperar dos semanas más que el pasado año, hasta los 37 días

12.07.2019 | 21:26
Las listas de espera en las pruebas diagnósticas, el gran talón de Aquiles de la sanidad regional

El consejero de Salud consiguió ayer dar datos positivos en la evolución de las listas de espera en las intervenciones quirúrgicas y en las primeras consultas para el especialista, pero no pudo hacer lo mismo en el caso de las pruebas diagnósticas.

El tiempo medio de espera se ha incrementado desde el año pasado en 37 días, lo que supone catorce días más.

«Es mucho» reconoció Manuel Villegas, quien añadió que hay 3.739 pacientes más sin haber recibido la llamada ( en 2018 había 36.623 y este año hay 40.362).

Por lo que respecta al número de pruebas realizadas (Tac, ecografías y resonancias magnéticas son las más habituales), se han realizado 2.160 más (pasando en un año de 295.830 a 297.990).

El consejero comentó que aunque hay muchas pruebas derivadas a centros concertados, no se ha podido reducir la lista porque en estos sitios también están colapsados.

Por la tarde

El Servicio Murciano de Salud (SMS) se propuso en octubre de 2017, dentro del plan de choque contra las listas de espera, que todos los hospitales públicos hicieran pruebas radiológicas en horario de tarde desde enero de 2018.

Desde la Consejería de Salud se explica que solo se ha llevado a cabo en algunos de los hospitales, como el Virgen de la Arrixaca, el Reina Sofía y el Morales Meseguer de Murcia; el Santa María del Rosell de Cartagena; y el Lorenzo Guirao de Cieza, y a un 30 por ciento de capacidad máxima.

«La falta de especialistas en radiología sigue limitando la capacidad para realizar informes, que son imprescindibles en pruebas como Tac, ecografías y resonancias magnéticas», añaden las mismas fuentes.

La idea era sacarle más partido a los equipos diagnósticos, que en muchas ocasiones están parados en horario vespertino. Con ello también se conseguiría otro objetivo: reducir el número de pruebas que se realizan en centros concertados, que serían asumidos por el sistema público.

Tirón de orejas a los ciudadanos que no cancelan la cita

Alrededor de un 10% de las consultas con los especialistas programadas se pierden, porque los pacientes no van y tampoco avisan. Esto supone, dijo el consejero, que se pierda el hueco y entre 800 y mil consultas quedan sin adjudicarse a otro paciente, con lo que tampoco se pueden reducir las demoras. Por eso, apeló al buen hacer de los ciudadanos y recordó que se pueden cancelar o cambiar las citas a través de la app del Portal del Paciente para web y móvil, donde también se puede consultar su fecha aproximada para una intervención quirúrgica.
 
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook