09 de julio de 2019
09.07.2019
La Opinión de Murcia
Política

Abascal reclama sentarse con Casado y Rivera para facilitar el gobierno en la Región

El presidente nacional de Vox lanza un órdago a PP y Cs para desbloquear la situación y evitar ejecutivos de izquierdas en Murcia y en Madrid

09.07.2019 | 04:00
Abascal reclama sentarse con Casado y Rivera para facilitar el gobierno en la Región
Abascal reclama sentarse con Casado y Rivera para facilitar el gobierno en la Región

Pese a todo, la mano tendida. El presidente de Vox a nivel nacional, Santiago Abascal, lanzó ayer en Murcia un órdago a los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, para desbloquear la constitución de los gobiernos en la Región y en Madrid. Les propuso a ambos sentarse en la misma mesa para negociar los términos de un acuerdo tripartito que evitara nuevas elecciones autonómicas y ejecutivos de izquierdas en ambas comunidades autónomas.

De negarse Rivera, ofrece una alternativa al PP: que los 'populares' gobiernen en solitario con su apoyo, y que Ciudadanos sea el que se abstenga en las votaciones.

«Hay 16 escaños del PP y 4 de Vox», dijo, y añadió que «no vamos a permitir que sometan a Vox a un chantaje para entregar sus votos a partidos políticos que ni siquiera quieren sentarse con nosotros».
« PP y Cs son los responsables de lograr nuestro apoyo. No es Vox el partido que tiene la obligación de darles gratuitamente sus votos», insistió Abascal.

Todo esto después de que el presidente de la formación de ultraderecha denunciase las «trampas y mentiras del PP durante la negociación en Madrid, Murcia y algunos Ayuntamientos».

Y añadió que el secretario general del PP, el ciezano Teodoro García Egea, ya no es un interlocutor válido para negociar tras no decir la verdad el pasado jueves. Abascal desmintió que él estuviera siguiendo el debate de investidura junto a Casado, aunque sí afirmó que en esos momentos estaban reunidos.

El presidente de Vox se quejó de la «actuación política intolerable» de Ciudadanos hacia esta formación y a sus casi 3 millones de votantes, a los que les «ha sometido a un 'apartheid'».

El presidente de Vox no respondió si se sentaría en una mesa a tres en la que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, se negara a acudir al encuentro (como horas después manifestó este mismo que haría) y enviara a otra persona del partido en su lugar. Como tampoco despejó la duda de si habrá nuevas elecciones en el caso de que no haya acuerdo.

«Venimos a denunciar la presión a la que también nos han sometido algunos medios de comunicación satélites del PP y de Cs y que nos dicen 'trágala Vox' porque no tenemos otra opción que votar o que aceptar el menú que PP y Cs nos ponen encima de la mesa», manifestó el líder del partido de ultraderecha.

«Tahúres» en las negociaciones

«Se nos acaba la generosidad y la paciencia», subrayó Santiago Abascal en su visita exprés a Murcia para reunirse con la dirección regional del partido y «mostrar respaldo a nuestros cuatro parlamentarios en la Asamblea de Murcia y para que todo el mundo tenga claro que aquí no hay ningún tipo de división». De hecho, dejó claro que solo negocian lo que les mandan desde Madrid. «Aquí no hay autonomía».

Defendió que apoya a los equipos negociadores, «tanto al equipo nacional, encabezado por Espinosa de los Monteros, como al equipo negociador en la Región de Murcia, encabezado por Luis Gestoso».

«Han estado trabajando en un ambiente más propio de tahúres que de políticos responsables», añadió.

El encuentro, que tuvo lugar en el hotel NH Amistad de la capital, rodeado de una gran expectación de medios regionales y nacionales, reunió a los dirigentes regionales junto a Santiago Abascal, al secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, y al responsable del comité negociador, Iván Espinosa de los Monteros.

La visita de los cargos nacionales de Vox se produce tres días después de la investidura fallida del candidato del PP a la presidencia de Murcia, Fernando López Miras, por el voto en contra de los cuatro diputados del partido de ultraderecha.

Por otro lado, Santiago Abascal pidió la dimisión del ministro de Justicia Fernando Grande-Marlaska y tachó de «gravísimas» las declaraciones que realizó sobre el colectivo LGTBI, que, según él, desembocaron en un hostigamiento hacia Ciudadanos.

«Nuestra solidaridad no tiene matices pero tiene memoria. En noviembre fuimos hostigados en Murcia, con la tolerancia de la delegación del Gobierno, que permitió que se increpara a los asistentes del acto» y «ningún partido político mostró su solidaridad hacia nosotros», concluyó.

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