27 de junio de 2019
27.06.2019
Especial
Responsabilidad Social Empresarial

Ciudades inteligentes, entornos sostenibles

Iberdrola invertirá 600 millones de euros en diez años para que los principales municipios evolucionen hacia las smart cities

27.06.2019 | 04:00
Ciudades inteligentes, entornos sostenibles

Las redes de distribución energética inteligentes se configuran como el sistema circulatorio del nuevo modelo energético.

La tecnología está transformando la cadena de valor de la energía, desde su generación, hasta su transporte, distribución y consumo. Los cambios vienen impulsados por varias tendencias claves como son la digitalización del sector eléctrico -tanto de la red como del consumidor-, la presencia de recursos de energía distribuida, la electrificación de la economía, la conectividad del cliente y el aumento de la penetración de fuentes de energía renovables.

En este proceso, las redes de distribución eléctrica inteligentes se configuran en el sistema circulatorio del nuevo modelo energético y la plataforma necesaria para la transición hacia una economía descarbonizada. De hecho, se han convertido en una de las claves del proceso de transición energética, favoreciendo la integración de la movilidad eléctrica y las renovables para un mix energético más limpio y descentralizado.

Así, las claves de una ciudad sostenible se concretan en las siguientes ideas: movilidad eléctrica, infraestructuras, eficiencia energética y concienciación ciudadana.

El despliegue de una red eléctrica inteligente en una ciudad permite incorporar la 'traza neuronal' de la red para ofrecer un mejor servicio al ciudadano.

Favorecer la transición

I-DE, la compañía de distribución eléctrica de Iberdrola, está ampliando las posibilidades de su red inteligente y digitalizada, con inversiones de 600 millones de euros en los próximos diez años, con el objetivo de contribuir a que los principales municipios del país evolucionen en su transición hacia una ciudad inteligente o smart city.

El trabajo de i-DE, en colaboración con las administraciones locales y regionales, se centra en cuatro áreas estratégicas para una ciudad inteligente, desde la perspectiva de la red de distribución eléctrica, que incluyen la movilidad eléctrica, las infraestructuras de redes, la eficiencia en el uso de la energía y la sensibilización ciudadana:

Movilidad. Pone a disposición de Ayuntamientos su conocimiento de las redes eléctricas para impulsar un plan de despliegue de puntos de recarga eficiente y económico, accesible a todos sus ciudadanos.
Infraestructura. Potenciación del desarrollo, la innovación y digitalización de las redes para seguir mejorando en aquellos aspectos que intervienen en la calidad de suministro y la atención a los ciudadanos.
Energía. Búsqueda de soluciones energéticas sostenibles y mejora en la eficiencia del uso de la energía, apoyándose en el valor de los datos que la red inteligente proporciona a los ciudadanos y las administraciones.
Cultura. Generador de contenido y, a través de tecnologías de la información, de datos a nivel municipal de la red de distribución, relacionados con (1) el consumo eléctrico, tanto en el municipio, como el de los vehículos eléctricos; (2) generación renovable y (3) penetración de la movilidad eléctrica; todo ello para fomentar una gestión óptima y contribuir a la concienciación ciudadana.

EL VEHÍCULO ELÉCTRICO Y LAS REDES DE DISTRIBUCIÓN

Centros de Control de la Movilidad
Las iniciativas de la actividad de redes de distribución de Iberdrola para promover un modelo energético más limpio, eficiente y sostenible pasan también por favorecer la integración del vehículo eléctrico.

i-DE ha integrado Centros de Control de la Movilidad Eléctrica en sus seis Centros de Control de Distribución en España, con los que monitorizar y evaluar el impacto del vehículo eléctrico en su red de distribución.

Los centros proporcionarán información dinámica sobre puntos de recarga: ubicaciones según zonas, distribución de consumos por provincias, curva de carga horaria de puntos de recarga y emisiones de CO2 evitadas.

Asimismo, se podrá realizar seguimiento de la evolución de puntos de recarga y de la potencia solicitada. En un futuro próximo, junto al análisis del estado de estos puntos conectados a la red, la integración de herramientas de analítica de datos permitirá elaborar predicciones sobre el impacto del vehículo eléctrico.

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