26 de junio de 2019
26.06.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Investigadora en Pedagogía y profesora en la UMU

Cecilia Azorín: "Estamos 'encapsulados' en las aulas, hay que abrir las escuelas"

"Hay que derribar muros entre colegios y crear redes de colaboración para compartir formas de tratar al alumno"

25.06.2019 | 21:18
Cecilia Azorín: "Estamos 'encapsulados' en las aulas, hay que abrir las escuelas"

En abril recogió el premio 'Michael Fullan Emerging Scholar Award', uno de los más prestigiosos a nivel mundial entre jóvenes investigadores del mundo de la educación. Y hoy recibirá el premio nacional de fin de carrera en Pedagogía, aunque la terminó en 2013.

Con solo 33 años ya tiene dos carreras, tres másteres, un doctorado y está dando clases en la Universidad. Después de ganar uno de los premios más prestigiosos para investigadores jóvenes, sólo piensa en seguir estudiando los temas que tiene ya abiertos. Ella será una de las personas que decidan cómo será la educación en un futuro. Charlamos con ella en LA OPINIÓN para conocerla un poco más y saber en qué situación está la educación en la actualidad.

Hace un par de meses recibió el premio 'Michael Fullan Emerging Scholar Award', en Toronto (Canadá). ¿Qué tal fue la experiencia?

Me había presentado al premio pensando que era uno de estos casos en la vida que lo intentas pero no crees que puedas conseguirlo, y, cuando me notificaron que era una de las finalistas, viajé a Canadá sin saber que era yo la que iba a ganar.

¿Se enteró allí de que había ganado?

Sí. Cuando me llegó la invitación me puse en contacto con los organizadores. Yo en ese momento no sabía si ir o no. Cuando estábamos allí, hubo un comité de expertos que estaban participando al mismo tiempo en el Congreso Americano de la Educación, el más importante en este tema a nivel mundial.

¿En qué pensó cuando le dijeron que era la ganadora?

En mi familia. Yo vengo de una casa humilde, siempre he estudiado con becas y siempre he conseguido todo con mucho esfuerzo. Y bueno, estando tan lejos de casa, que yo fuera la ganadora, además española, y frente a países como Estados Unidos o Nueva Zelanda... Yo pensaba que ellos tenían más posibilidades de ganar porque la mayoría de mis publicaciones están en español, aunque también he escrito mucho en inglés.

Imagino que fue un honor recibir un premio de tanto valor en el mundo de la educación.

El profesor que da nombre a este premio, Michael Fullan, es uno de los académicos más influyentes en la actualidad en este tema. Que ese hombre en persona me entregara el premio y dijera unas palabras, como que yo era una persona muy influyente, que podría cambiar la política educativa, o que mi investigación era muy meritoria... Pues imagínate cómo me quedé. En los primeros momentos no reaccionaba. Para mí esto es como el que tiene un ídolo en la música y va a un concierto y le firma el disco.

¿Qué ha estado estudiando a lo largo de estos años?

Muchísimas cosas. Al principio lo hacía pensando en ser maestra. Hice mi carrera de Magisterio, una diplomatura de tres años, en la especialidad de Educación Musical, porque era a lo que me quería dedicar. Terminé en el año 2010, en plena crisis. Hacer oposiciones estaba complicado, y en ese momento el consejo que me dieron fue seguir formándome. Entonces me metí en Pedagogía, y ahí me cambió la idea. Pasé de querer dar clase a niños a formar al profesorado. Además, después de finalizar la segunda carrera, hice tres másteres.

Después de ganar el premio, ¿en qué quiere trabajar?

Tengo ya proyectos con el profesor Fullan, ya que a raíz del premio me ha venido la oportunidad de publicar con él. También estoy dentro de una revista cómo editora asociada. Una vez que me han dado el galardón, me están lloviendo las ofertas de trabajo.

Al hilo de todos los estudios superiores que tiene, ¿cómo ve el sistema educativo actual?

En la Región de Murcia la verdad es que se tendrían que hacer muchas cosas. He estado en el extranjero viendo la forma que tienen de trabajar en otros sitios, y de ahí sacas muchas ideas que se podrían aplicar aquí. Pero para eso tenemos que sentarnos con las autoridades, ver que políticas se están haciendo, y pensar hacia dónde tendrían que caminar. Uno de los temas que estoy investigando es un proyecto de colaboración entre escuelas, porque considero que no pueden estar aisladas.

Esa idea sería para intentar evitar la competencia que tienen los colegios entre ellos, ¿no?

Eso es. Esa competitividad que hay, el no ver lo que hacen otros... Yo creo que las escuelas deberían estar abiertas. Hay que derribar muros y hacer redes de colaboración para compartir materiales, prácticas o formas de tratar al alumnado. Se está produciendo una especie de 'balcanización', todos estamos 'encapsulados' en nuestras aulas. Yo tengo una visión de colaboración entre varios centros, y también de atención a los estudiantes en su contexto, en su barrio. Otra de mis propuestas trata sobre la colaboración con la comunidad educativa. Para hacer eso hace falta política.

Además del premio del que hemos hablado, hoy recibe el premio fin de carrera de Pedagogía, aunque con bastantes años de retraso...

Es un premio por una titulación que terminé en 2013, hace seis años. Ahora ya soy profesora de universidad y me ha cambiado mucho la vida. Es una cosa que en su día quedó paralizada después de que en una entrega hubiera un contratiempo entre estudiantes y el ministro Wert. A partir de ahí se paralizaron las entregas, justo cuando me tocaba al año siguiente.

Imagino que, pese a que sea tan tarde, el premio lo recibirá con ilusión...

Por supuesto. En la UMU ya se dieron estos galardones.Aunque sea tarde, se agradece, porque el Ministerio tiene la deferencia de no dejarnos en el olvido.

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