24 de junio de 2019
24.06.2019
La Opinión de Murcia
Litigios

Fomento no logra comunicar a la empresa de Puerto Mayor que se ha quedado sin concesión

La Consejería ha enviado ya dos notificaciones a la sociedad para que pueda alegar a la resolución que da por caducada la autorización de 1975

23.06.2019 | 20:50
Fomento no logra comunicar a la empresa de Puerto Mayor que se ha quedado sin concesión

La Comunidad no consigue encontrar a la empresa que empezó a construir de Puerto Mayor en 2004, después de treinta años de litigios entre ambas partes. La Consejería de Fomento, que ya ha dado por caducada la autorización concedida por la Administración franquista al empresario Tomás Maestre para construir una dársena deportiva en una playa de La Manga situada junto al puente de El Estacio, ha tratado de notificarle oficialmente esta decisión en dos ocasiones, pero no lo ha conseguido. Si los administradores de la sociedad Puerto Mayor S.A. no aparecen, el Ejecutivo tendrá que acudir al Boletín Oficial del Estado para dar a conocer su resolución.

El Departamento de Patricio Valverde tiene que concederle a los herederos del fallecido Tomás Maestre una plazo para presentar alegaciones antes de dar definitivamente por caducada la concesión del año 1975, cuya vigencia lleva más de tres década en discusión. La empresa titular de la autorización fue pidiendo una prórroga tras otra hasta que en 2004 empezó a construir el puerto con una autorización de la Comunidad que no le exigía ningún tipo de evaluación ambiental. Sin pedir autorización al Ministerio de Medio Ambiente para invadir el Dominio Público Marítimo pretendía incluso ganar terrenos al mar para edificar.

El Ministerio acudió a los tribunales para que pararan las obras, que quedaron suspendidas en 2005. Una sentencia del año 2010 obligó a la Comunidad a volver a la casilla de salida para resolver de oficio si la autorización de 1975 seguía viva o si definitivamente tenía que considerarla caducada.

El Gobierno regional tardó seis años en poner en marcha este proceso de revisión, pero finalmente tuvo que dejar de remolonear y dar por muerta la concesión, después de que el Consejo Jurídico le apremiara a acabarar con un trámite que parecía eternizarse.

El problema es que al quedarse sin concesión la empresa constructora tendría que liberar los terrenos ocupados desde hace quince años y la playa invadida en la que todavía se mantienen las tablestacas plantadas en el fondo del mar, además de retirar los escombros. La Consejería de Fomento esperaba que la empresa seguiría interponiendo recursos ante los tribunales para tratar de dilatar al máximo el desmantelamiento de las obras, pero no esperaba encontrarse con que la sociedad se resistiera a darse por enterada de que la concesión del año 1975 ha dejado de estar vigente.

Según indicaron fuentes de la Consejería de Fomento, el segundo intento de notificación «está aún en plazo». Pero si transcurrido el periodo legal para comparecer la sociedad no diera señales de vida, la Comunidad tendrá que poner un anuncio en el Boletín Oficial del Estado, con el que se pondría fin a un conficto que lleva más de treinta años en los tribunales.

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